¿Qué es una sociedad sin efectivo y qué significa para las empresas?

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Más información 
  1. Introducción
  2. ¿Qué es una sociedad sin efectivo?
  3. Tipos de divisas digitales
  4. Avance de las iniciativas sin efectivo en países clave
    1. Estados Unidos
    2. Reino Unido
    3. Japón
    4. Alemania
  5. Postura política sobre el alejamiento del efectivo
    1. En Estados Unidos
  6. Implicaciones para los clientes y las empresas en un mundo sin efectivo
  7. Ventajas empresariales de las sociedades sin efectivo
  8. Ventajas de usar efectivo y qué le depara el futuro

Las transacciones sin efectivo son cada vez más frecuentes en todo el mundo, a medida que proliferan los pagos digitales y con tarjeta. Las personas recurren cada vez más a las tarjetas de débito y crédito, las aplicaciones de pago con móviles y otros métodos de pago digitales para sus transacciones diarias.

Otras innovaciones sin efectivo también han impulsado este cambio en los últimos años, como los pagos sin contacto mediante tarjetas con Tap to Pay y los monederos digitales. A principios de la pandemia de COVID-19, los pagos sin contacto ganaron popularidad porque aportaban más seguridad. Después de que se relajara la preocupación por la salud pública, la comodidad dio longevidad a estos mecanismos de pago. Además, el uso de las plataformas de pago con dispositivos móviles, como Apple Pay y Google Pay, se ha generalizado, lo que facilita el pago sin efectivo ni tarjetas.

Y las cifras revelan datos sorprendentes: se prevé que las transacciones digitales mundiales superen los 14 billones de dólares para 2027. En países escandinavos como Suecia y Noruega, más del 90 % de las transacciones en puntos de venta se hace sin efectivo, y el efectivo es tan poco común que las empresas ya ni lo aceptan. En Asia, se han disparado los pagos con dispositivos móviles. China lidera el cambio con servicios como WeChat Pay y Alipay. Y, en 2023, casi el 88 % de los usuarios de Internet móvil de China usaba métodos de pago con dispositivos móviles.

No obstante, este cambio no es uniforme. En muchas partes del mundo, el efectivo sigue siendo la prioridad, debido a una combinación de factores como la falta de acceso a servicios bancarios, la desconfianza en las entidades financieras y la naturaleza informal de algunas economías. Sin embargo, el cambio sigue una tendencia clara: muchas personas se están alejando del efectivo, por la comodidad, la velocidad y las funcionalidades cambiantes de la tecnología digital. Las instituciones públicas y financieras están analizando cómo facilitar esta transición, pero teniendo en mente en todo momento las necesidades de todos los ciudadanos.

A continuación explicamos todo lo que las empresas deben saber para considerar si el efectivo debe seguir formando parte de su estrategia de pago.

¿De qué trata este artículo?

  • ¿Qué es una sociedad sin efectivo?
  • Tipos de divisas digitales
  • Avance de las iniciativas sin efectivo en países clave
  • Postura política sobre el alejamiento del efectivo
  • Implicaciones para los clientes y las empresas en un mundo sin efectivo
  • Ventajas empresariales de las sociedades sin efectivo
  • Ventajas de usar efectivo y qué le depara el futuro

¿Qué es una sociedad sin efectivo?

Una sociedad sin efectivo es un concepto en el que el dinero cambia de manos a través de medios digitales, y no con billetes ni monedas físicos. En la práctica, es como si un cliente siguiera con su vida —pide un café, paga facturas y compra comida— sin tocar billetes ni monedas. Esta idea no es nueva, pero su adopción ha aumentado, impulsada por la introducción de tecnologías como las tarjetas de crédito, las trasferencias en línea y los monederos móviles.

En una sociedad sin efectivo, todos los pagos se procesan a través de redes digitales. Los bancos conservan un registro electrónico de las transacciones, y las personas acceden a sus fondos a través de sistemas electrónicos. Las ventajas de las sociedades sin efectivo podrían incluir la reducción de la delincuencia física (ya que no hay dinero físico para robar), costes más bajos de las transacciones y la comodidad de no tener que llevar dinero en efectivo.

Sin embargo, las sociedades sin efectivo también plantean desafíos. No todo el mundo tiene el mismo acceso a Internet u otras tecnologías necesarias para participar plenamente en este tipo de economía. La privacidad también es un problema, ya que las personas malintencionadas pueden rastrear y registrar las transacciones digitales. La transición a este tipo de sistema precisa de una planificación minuciosa y una adopción generalizada de una infraestructura accesible y segura.

Los países se encuentran en diferentes etapas del camino hacia la adopción de este concepto. Algunos países han dado grandes pasos, ya que las empresas y los clientes están dispuestos a adoptar los métodos de pago digitales, mientras que otros aún dependen significativamente del efectivo. En la tendencia hacia las transacciones digitales influyen los avances tecnológicos, las políticas gubernamentales y el comportamiento de los clientes.

Tipos de divisas digitales

Los múltiples tipos de divisas digitales se integran cada vez más en la vida diaria, lo que permite transacciones más rápidas y cómodas, al mismo tiempo que se reduce la necesidad del efectivo físico. Cada sistema de divisas tiene su propia serie de ventajas y desafíos, pero todos dan forma a la economía del futuro.

  • Monederos digitales
    Los monederos digitales, conocidos también como «monederos electrónicos», permiten guardar fondos en medios electrónicos y hacer transacciones por Internet o en tienda con un dispositivo móvil. Servicios como PayPal, Venmo y Alipay se vinculan con la cuenta bancaria o la tarjeta de crédito de un cliente, lo que le permite transferir dinero o hacer pagos con su smartphone o dispositivo móvil.

  • Criptomonedas
    Las criptomonedas usan la criptografía por motivos de seguridad, por lo que resulta difícil falsificarlas. Suelen utilizar la tecnología de cadena de bloques —una contabilidad distribuida aplicada por una red distinta de ordenadores— y no las emite ninguna autoridad central, lo que teóricamente evita la intervención gubernamental. Son populares por su potencial de inversión y permitir transferencias directas entre los usuarios sin un intermediario, como un banco. Sin embargo, la mayoría de los Gobiernos no reconocen las criptomonedas como moneda de curso legal. El bitcóin, la moneda más conocida de estas divisas, se introdujo en 2009.

  • Criptomoneda estable
    Son un tipo de criptomoneda vinculada a un activo de reserva, como una divisa o un producto básico, a fin de reducir la volatilidad del valor. Combinan los aspectos de seguridad y privacidad de otras criptomonedas con el valor estable de las divisas tradicionales, lo que las hace más prácticas para las transacciones diarias.

  • Dinero móvil
    En regiones con dificultad de acceso a la banca tradicional, los sistemas de dinero móvil han ganado popularidad. Estos servicios permiten a los clientes depositar, retirar y transferir dinero en un dispositivo móvil sin tener una cuenta bancaria. M-PESA, un conocido servicio de dinero móvil en Kenia y Tanzania, es un ejemplo de un servicio de dinero móvil que ha tenido una gran repercusión en la economía.

  • Moneda digital de banco central (CBDC)
    CBDC son tokens digitales similares a las criptomonedas que emite y regula el banco central de un país. Este formato digital de la divisa oficial de un país aporta el mismo nivel de confianza que su formato físico. A diferencia de las típicas criptomonedas, las CBDC están centralizadas y se consideran moneda de curso legal. Están diseñadas para ser estables, ofrecer una alternativa al efectivo físico y mejorar los sistemas de pago. En muchos países, se están llevando a cabo programas piloto y estudios sobre las CBDC, ya que los Gobiernos buscan formas de combinar la facilidad de las transacciones digitales con el respaldo regulado y seguro de la banca tradicional.

La adopción de las divisas digitales depende de la facilidad con que las empresas y los clientes puedan usarlas para las transacciones diarias. Debido a la volatilidad de los precios y los desafíos normativos, la aceptación de las criptomonedas por parte de las empresas es limitada. Sin embargo, los defensores de las criptomonedas esperan superar estos obstáculos con las CBDC.

Avance de las iniciativas sin efectivo en países clave

Algunos países y algunas jurisdicciones más pequeñas de esos países se están alejando del efectivo mucho más rápido que otros. En algunos lugares, aún se recurre bastante a los pagos en efectivo, mientras que, en otros, su uso es poco frecuente, y solo en circunstancias aisladas. Aquí tienes un resumen de la situación del efectivo en alguno de los países más desarrollados:

Estados Unidos

Estados Unidos avanza hacia los pagos sin efectivos, con un aumento importante del uso de las aplicaciones de monederos móviles y de las tarjetas sin contacto. Un informe del Banco de la Reserva Federal de San Francisco reveló que los pagos con efectivo representaron solo el 18 % de todos los pagos en EE. UU. en 2022. Esto se debe a la comodidad y la amplia red de empresas que aceptan pagos electrónicos. Los desafíos que se plantean en EE. UU. incluyen atender las necesidades de quienes no tienen cuentas bancarias y abordar las inquietudes sobre la seguridad digital.

Reino Unido

En el Reino Unido, la tecnología sin contacto impulsa actualmente la transición hacia el abandono del efectivo, sobre todo en las ciudades y en el transporte público. El soporte del Gobierno y del sector financiero a las tecnologías financieras también ha instado a los clientes y a las empresas a adoptar estos métodos. A partir de 2020, el 83 % de los ciudadanos del Reino Unido utilizaron métodos de pago sin contacto. Después de que comenzara la pandemia de la COVID-19, había más tendencia a utilizar los pagos sin contacto, lo que aceleró el abandono del efectivo en el país.

Japón

La relación de Japón con el efectivo se caracteriza por sus funcionalidades tecnológicas avanzadas y una preferencia cultural por el efectivo. El Ministerio de Economía, Comercio e Industria de Japón informó que casi el 33 % de los pagos se hicieron sin efectivo en 2021. Se han intensificado los esfuerzos por promover los pagos sin efectivo, entre los que se incluyen iniciativas públicas para aumentar la aceptación de los pagos electrónicos, sobre todo en las zonas con una alta afluencia de turismo internacional. Estas medidas comprenden subvenciones para las empresas que instalan sistemas de pago sin efectivo e incentivos fiscales para los clientes.

Alemania

La cautelosa aceptación de los pagos sin efectivo en Alemania se debe a la preferencia de la población por la privacidad y el control de los datos financieros personales. Pero los hábitos de los clientes parecen haber cambiado: un informe del Deutsche Bundesbank reveló que los alemanes usaron efectivo para el 58 % de sus compras en 2021, por debajo del 74 % registrado en 2017 Hay una tendencia de abandono gradual del efectivo, en particular entre los jóvenes, que están más abiertos a las transacciones digitales.

Cada uno de estos países avanza hacia sociedades sin efectivo a su propio ritmo, condicionados por las diferentes actitudes culturales, las políticas gubernamentales, los niveles de adopción tecnológica y la preparación de los sistemas financieros para soportar dichos cambios.

Postura política sobre el alejamiento del efectivo

Los Gobiernos de todo el mundo están elaborando diversas políticas e iniciativas para promover los pagos digitales. Estos esfuerzos comprenden la creación de una infraestructura para las transacciones digitales (como sistemas de pago y acceso a Internet de alta velocidad) y educar a los ciudadanos sobre las ventajas y la seguridad de hacer operaciones sin efectivo. Algunos Gobiernos incentivan a las empresas para que acepten pagos digitales con subvenciones o bonificaciones fiscales para actualizar sus sistemas de pago.

Pero los legisladores afrontan desafíos en esta transición hacia los pagos digitales. Necesitan garantizar que la transición hacia una economía sin efectivo no excluya a determinados grupos, sobre todo a los que no tienen acceso a tecnología o servicios bancarios. Los legisladores también deben abordar las cuestiones sobre la seguridad y privacidad en relación con la protección de datos y el fraude digital.

Los Gobiernos pretenden promover políticas sin efectivo y, al mismo tiempo, encargarse de garantizar la equidad y accesibilidad de los sistemas financieros para todos los ciudadanos. Para esto, es necesario mantener conversaciones constantes y tener muy en cuenta los factores socioeconómicos.

En Estados Unidos

El Gobierno de EE. UU. ha adoptado un enfoque polifacético para regular y fomentar el uso de los activos digitales. La Orden Ejecutiva para el Desarrollo Responsable de Activos Digitales del presidente Joe Biden es una iniciativa integral que abarca la protección del consumidor, la estabilidad financiera y la innovación en el sector financiero. Incluye estrategias como la investigación y el desarrollo, el intercambio de datos sobre las quejas de los clientes y el respaldo a empresas innovadores para ganar presencia en el mercado internacional. También se aborda una posible moneda digital de banco central (CBDC) de EE. UU. y cómo dicha divisa mejoraría los sistemas de pago y promovería la inclusión financiera.

Para proteger a los clientes y garantizar prácticas de mercado equitativas, la administración de Biden ha ordenado a las entidades reguladoras que lleven a cabo investigaciones y adopten medidas de cumplimiento contra las actividades ilícitas en el espacio de los activos digitales. También ha designado a la Oficina de Protección Financiera del Consumidor y a la Comisión Federal de Comercio para que supervisen el sector y adopten medidas contra las prácticas desleales. El Gobierno también ha encargado a la Comisión de Educación Financiera que lidere los esfuerzos de concienciación pública para informar a los clientes sobre los riesgos de los activos digitales.

Bajo la administración de Biden, el Gobierno federal se ha centrado en mejorar el acceso a los servicios financieros, abogar por sistemas de pago instantáneo como FedNow y crear un marco para regular a los proveedores de pagos no bancarios. También se ha dedicado a mejorar la eficacia de los pagos transfronterizos y a garantizar que los activos digitales sirvan a todos los estadounidenses por igual.

La estabilidad financiera es una cuestión clave para las divisas digitales, y el Departamento del Tesoro ha colaborado con instituciones financieras para identificar y mitigar vulnerabilidades cibernéticas. A escala internacional, EE. UU. se ha servido de su influencia en las organizaciones internacionales para promover marcos que reflejen los estándares básicos de EE. UU. y para ayudar a otros países a desarrollar infraestructuras de activos digitales que respeten la privacidad de los datos y la estabilidad financiera.

Además, para combatir las operaciones financieras ilícitas, el Gobierno ha considerado la legislación para reforzar las leyes contra el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo dentro del sector de los activos digitales, incluido el aumento de las sanciones por las transferencias de dinero sin licencia.​

Estas iniciativas reflejan un esfuerzo conjunto por promover la innovación y el crecimiento económico, al tiempo que se protege a los consumidores y se mantiene la estabilidad financiera. El Gobierno de EE. UU. reconoce tanto el potencial transformador de los activos digitales como la importancia de un control minucioso para evitar que se usen indebidamente.

Implicaciones para los clientes y las empresas en un mundo sin efectivo

En un mundo sin efectivo, los hábitos de los clientes y las operaciones comerciales se transformarían considerablemente. Los compradores pasarían a transacciones exclusivamente digitales, lo que afectaría a los presupuestos, los gastos y la supervisión financiera de los clientes. Las empresas necesitarían actualizar sus sistemas de pago, capacitar al personal y, posiblemente, modificar los precios para contabilizar las comisiones por las transacciones electrónicas.

Algunos segmentos de la sociedad tendrían que afrontar desafíos. Los expertos en tecnología podrían adaptarse rápidamente, mientras que las personas de edad avanzada o quienes no tienen acceso a servicios bancarios podrían tener dificultades, a menos que reciban soporte y capacitación específicos. Avanzar hacia una sociedad sin efectivo requiere crear infraestructura que se adapte a todos, con la garantía de que sus ventajas —como más rapidez en las transacciones y comodidad— no excluyan a ningún grupo.

Ventajas empresariales de las sociedades sin efectivo

Las empresas pueden sacar provecho del hecho de que las transacciones se hagan por vía electrónica y no con dinero físico. Estas son algunas de las ventajas clave:

  • Reducción de costes y aumento de la eficacia
    Gestionar el efectivo puede costar caro a las empresas. Implica garantizar la seguridad del almacenamiento, el transporte y la administración. Las transacciones sin efectivo, por otra parte, suelen ser más eficaces y reducen estos costes operativos. Además, las transacciones electrónicas pueden simplificar el proceso de finalización de la compra, lo que agiliza el servicio.

  • Mejora de la experiencia del cliente
    Muchos clientes valoran la comodidad de los pagos sin efectivo. Esto mejora la experiencia general del cliente, lo que hace que sea más probable que vuelvan a realizar compras o que recomienden la empresa a otros.

  • Aumento de las ventas y los ingresos
    Los estudios revelan que las transacciones sin efectivo suelen generar más gastos. Esto se debe en parte a que las personas son menos conscientes de lo que gastan cuando no entregan dinero físico y a que no limitan el gasto a la cantidad de efectivo que llevan en ese momento.

  • Mejora de los análisis y la supervisión de las finanzas
    Las transacciones sin efectivo generan registros digitales, lo que permite a las empresas hacer un seguimiento de las ventas y del comportamiento de los clientes con mayor precisión. Estos datos pueden fundamentar las decisiones sobre inventario, marketing y la estrategia general de la empresa.

  • Reducción del riesgo de robo y pérdida
    Llevar y guardar efectivo plantea riesgos de seguridad. Las transacciones sin efectivo eliminan el riesgo de robo de dinero físico, lo que también reduce los gastos en seguros.

  • Alcance global e inclusividad
    Los pagos sin efectivo pueden cómodos para los clientes que no pueden acceder fácilmente a los cajeros automáticos o que prefieren no llevar efectivo. También permiten a las empresas aceptar pagos con facilidad de clientes de cualquier parte del mundo, lo que brinda oportunidades para las ventas globales.

  • Innovación y ventaja competitiva
    Adoptar tecnologías de pagos sin efectivo puede reflejar que una empresa es moderna e innovadora, lo que puede suponer una importante ventaja competitiva, sobre todo entre los clientes que saben de tecnología.

  • Reducción del impacto medioambiental
    El abandono del efectivo también puede ser favorable para el medio ambiente, ya que reduce la necesidad de imprimir y transportar dinero físico.

Aparte de estas ventajas, la transición de las empresas a un sistema sin efectivo también plantea desafíos. Entre ellos destacan garantizar la seguridad y privacidad de las transacciones, solucionar los problemas cuando los clientes no pueden acceder a los pagos digitales o no se sienten cómodos con ellos y pagar comisiones por las transacciones. A pesar de estos desafíos, persiste la transición hacia las transacciones sin efectivo, lo que ofrece oportunidades para que las empresas innoven y mejoren sus operaciones.

Ventajas de usar efectivo y qué le depara el futuro

El efectivo aún está muy integrado en los sistemas económicos mundiales y satisface necesidades específicas y continuas. Estas son algunas de las ventajas del efectivo por las que mantendrá su importancia en el futuro:

  • Accesibilidad e inclusividad
    El efectivo es un método de pago accesible para todos los segmentos de la población, incluidas las personas que no tienen cuentas bancarias. De hecho, el efectivo ayuda a las personas sin cuentas bancarias a participar en la actividad económica diaria. Además, el efectivo no depende de una infraestructura digital, por lo que resulta más resiliente que las divisas digitales con un acceso a Internet poco fiable o sin ningún acceso.

  • Fiabilidad en situaciones de emergencia
    Durante apagones o desastres naturales, los sistemas de pagos electrónicos pueden fallar, pero el efectivo siempre está ahí. Este es el motivo por el que muchas guías de preparación para situaciones de emergencia aconsejan tener siempre a mano cierta cantidad de efectivo.

  • Anonimato y privacidad
    Las transacciones en efectivo ofrecen un nivel de privacidad que las transacciones electrónicas no pueden igualar. A quienes les inquieta el rastreo de sus datos, el efectivo permite comprar bienes y servicios sin dejar ningún rastro digital. Este anonimato vela por la privacidad de los clientes y ofrece protección frente al posible uso indebido de los datos personales.

  • Apoyo a las economías informales
    Las economías informales son una pieza importante de la actividad económica general de muchos países y suelen operar con efectivo principalmente. El Gobierno no suele registrar estas transacciones y, además, están exentas de impuestos. Por ejemplo, los vendedores ambulantes y los proveedores de servicios locales dependen significativamente del efectivo, ya que supone el pago inmediato sin necesidad de usar sistemas de pago sofisticados.

Es posible que el futuro de los pagos suponga conservar la integridad del efectivo como una opción de pago y, al mismo tiempo, expandir y mejorar las soluciones de pagos digitales. Se podrá elegir cómo hacer una transacción en función de las preferencias y circunstancias personales. Además, las empresas, los legisladores y las entidades financieras deben ofrecer sistemas de pagos digitales sólidos junto con una estructura eficaz para el efectivo, con el fin de crear un sistema financiero inclusivo que atienda las necesidades de todos los participantes.

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