Lo que las empresas deben saber sobre los recargos por pago con tarjeta de crédito

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Más información 
  1. Introducción
  2. ¿Por qué aplican las empresas recargos por pago con tarjeta de crédito?
  3. Diferencias entre recargos, comisión por servicio y descuento por pago en efectivo
    1. Recargos en comparación con las comisiones por servicio
    2. Recargos frente a descuentos por el pago en efectivo
  4. Normas relativas a los recargos por pago con tarjeta de crédito
    1. Normas nacionales con respecto a los recargos en EE. UU.
    2. Estados donde se permiten los recargos
    3. Estados y territorios donde los recargos son ilegales
    4. Consideraciones globales
    5. Normas de las redes de tarjetas
  5. ¿Qué factores deben tener en cuenta las empresas antes de aplicar recargos?
  6. Cómo implementar un recargo paso a paso
  7. Mejores prácticas para las políticas de recargos
  8. Ventajas e inconvenientes de los recargos por pago con tarjeta de crédito
    1. Ventajas de implementar una política de recargos
    2. Inconvenientes de implementar una política de recargos
  9. Alternativas a los recargos por pago con tarjeta de crédito
  10. Cómo puede ayudarte Stripe Payments
  11. Preguntas frecuentes sobre los recargos en las tarjetas de crédito

Un recargo por pago con tarjeta de crédito es una comisión adicional que una empresa puede añadir a una transacción cuando un cliente paga con una tarjeta de crédito. El propósito de este recargo es cubrir los costes en los que incurre la empresa por procesar pagos con tarjeta de crédito. Estas comisiones, que las empresas pagan a las empresas de tarjetas de crédito y a los procesadores de pagos, suelen ser un porcentaje del valor de la transacción y representan un coste significativo. En 2024, las empresas de EE. UU. pagaron más de 236.000 millones de $ en comisiones de procesamiento para aceptar alrededor de 10 billones de $ en pagos con tarjeta de crédito, débito y prepago.

El recargo puede variar en función del acuerdo entre la empresa y su procesador de pagos. A menudo, la comisión es un pequeño porcentaje del importe total de la transacción. El objetivo del recargo es compensar el coste de la empresa de aceptar tarjetas de crédito, que incluye comisiones como las comisiones de intercambio, las comisiones de evaluación y las comisiones del procesador de pagos.

A continuación, explicaremos los recargos por pago con tarjeta de crédito para las empresas: cómo funcionan, qué beneficios pueden aportar y las prácticas recomendadas para implementar recargos por pago con tarjeta de crédito de forma estratégica para que no afecten a la satisfacción del cliente. Esto es lo que debes saber.

Esto es lo que encontrarás en este artículo:

  • ¿Por qué aplican las empresas recargos por pago con tarjeta de crédito?
  • Diferencias entre recargos, comisiones de conveniencia y descuentos por pago en efectivo
  • Reglas de los recargos por pago con tarjeta de crédito
  • ¿Qué factores deben tener en cuenta las empresas antes de aplicar recargos?
  • Cómo implementar un recargo paso a paso
  • Prácticas recomendadas para las políticas de recargos
  • Pros y contras de los recargos por pago con tarjeta de crédito
  • Alternativas a los recargos por pago con tarjeta de crédito
  • Cómo puede ayudarte Stripe Payments
  • Preguntas frecuentes sobre los recargos por pago con tarjeta de crédito

¿Por qué aplican las empresas recargos por pago con tarjeta de crédito?

Las empresas aplican los recargos en las tarjetas de crédito con el propósito de compensar los costes asociados del procesamiento de las transacciones en las tarjetas de crédito. Cuando los clientes efectúan un pago a través de su tarjeta de crédito, sus bancos o procesadores de pago aplican comisiones a las empresas. Se puede incluir un porcentaje del precio de la transacción junto a un cargo estipulado por cada transacción. Las empresas aplican los recargos para recuperar estos costes, en lugar de asimilarlos. Es de gran importancia para aquellas pequeñas empresas o con pequeños márgenes de ganancias.

Existen costes adicionales por aceptar pagos con tarjeta de crédito al margen de las comisiones de procesamiento directo. Aquí se incluyen los costes de manutención tanto del «hardware» y «software» esenciales como del cumplimiento de los estándares de seguridad pertinentes (para mantener segura la información del titular de la tarjeta). Otra de las grandes preocupaciones es el fraude con tarjetas de crédito, debido a que las empresas a menudo son las responsables de hacer frente al coste de los «chargebacks» en caso de transacciones fraudulentas.

Los recargos son también decisiones estratégicas que pueden tomar las empresas. Algunas los aplican a modo de incentivo y promover así el uso de métodos de pago alternativos, tales como pagos en efectivos o tarjetas de débito (puesto que se incurre en menos o nulos gastos de tramitación).

Credit card surcharge fees - Credit card processing fee examples

Diferencias entre recargos, comisión por servicio y descuento por pago en efectivo

En algunas ocasiones se suelen confundir los recargos con otras dos herramientas de cálculo de precio, de las cuales se valen los negocios para compensar los costes asociados con las tarjetas.

Recargos en comparación con las comisiones por servicio

La comisión por servicio se aplica cuando un cliente realiza un pago mediante un canal que no es estándar (a través de internet o por teléfono) y no en persona. A diferencia del recargo, se aplica a cualquier método de pago (ya sea a través de tarjeta de crédito, de débito o cheque) y se trata habitualmente de una cantidad fija en lugar de un porcentaje (previamente especificado al cliente antes del pago). Los negocios solo pueden aplicar una comisión por este servicio si también proporcionan una forma de pago estándar. Visa y Mastercard no permiten un recargo y comisión de servicio por una misma transacción y tampoco las comisiones de servicio por los pagos recurrentes.

Recargos frente a descuentos por el pago en efectivo

Los descuentos al pagar en efectivo cambian un poco el modelo: en vez de añadir una comisión por el uso de tarjeta, el negocio incluye los costes de tarjeta en un mismo precio y, más tarde, lo rebajan a los que hagan el pago en efectivo. Para continuar cumpliendo la normativa se deben mostrar tanto el precio en efectivo como en crédito o rebajar claramente el precio establecido si se paga en efectivo. Añadir unicamente una comisión al pagar con tarjeta por encima del precio no se considera un descuento de efectivo real, sino que es un recargo y se debe atener a las reglas que le conciernen. Conviene evitar la confusión entre ambos conceptos si se quiere cumplir con la normativa.

Normas relativas a los recargos por pago con tarjeta de crédito

En EE. UU., no todos los estados tienen las mismas normativas sobre los recargos de las tarjetas de crédito. A continuación, presentamos un resumen del entorno normativo en diferentes jurisdicciones.

Normas nacionales con respecto a los recargos en EE. UU.

  • Los recargos de las tarjetas de crédito suelen estar permitidos en Estados Unidos.
    • Estos recargos se añaden a las transacciones con tarjeta de crédito para cubrir las comisiones de procesamiento.
    • El importe del recargo suele ser un porcentaje de la transacción.
    • Las empresas deben informar a los clientes sobre el recargo antes de la transacción.
    • Las redes de tarjetas (como Visa y Mastercard) tienen directrices sobre los recargos. Estas incluyen límites de recargo y requisitos de notificación tanto para la red como para los clientes.

Estados donde se permiten los recargos

Muchos estados permiten los recargos por el uso de tarjetas de crédito, por lo general con un límite (normalmente entre el 2 % y el 3 %) y requisitos de divulgación, como un aviso claro a los clientes antes del proceso de compra, en el punto de venta y en los recibos. Los estados que permiten explícitamente los recargos son los siguientes:

  • Alabama
  • Alaska
  • Arizona
  • Arkansas
  • California
  • Colorado
  • Delaware
  • Washington D. C.
  • Florida
  • Georgia
  • Hawaii
  • Idaho
  • Kentucky
  • Louisiana
  • Maryland
  • Michigan
  • Minnesota
  • Mississippi
  • Missouri
  • Montana
  • Ohio
  • Oklahoma
  • Oregón
  • Pennsylvania
  • Rhode Island
  • South Carolina
  • South Dakota
  • Tennessee
  • Texas
  • Utah
  • Vermont
  • Virginia
  • Washington
  • West Virginia
  • Wisconsin
  • Wyoming

Los requisitos varían según el estado; por ejemplo, Colorado limita los recargos al 2 % o al coste real de procesamiento, según lo que elija el comerciante.

Estados y territorios donde los recargos son ilegales

En la actualidad, aplicar recargos está prohibido en:

  • Connecticut
  • Maine
  • Massachusetts
  • Puerto Rico

Dado que este panorama puede cambiar a través de la legislación o los litigios, las empresas deben confirmar las normas vigentes con el fiscal general del estado o con un abogado especializado en pagos antes de implementar un recargo.

Cada estado tiene su propia forma de regular los recargos de las tarjetas de crédito, lo que refleja diferentes políticas sobre la protección de los consumidores y las operaciones de las empresas. Aunque algunos estados permiten los recargos con determinadas condiciones, otros tienen normas más estrictas o prohibiciones absolutas. Las empresas que operan a nivel internacional o en varios estados deben estar al tanto de estas normativas y cumplir con ellas; de lo contrario, se arriesgan a tener problemas legales y otras complicaciones.

Consideraciones globales

  • En algunos países fuera de EE. UU., los recargos se regulan de forma diferente o están prohibidos.
  • El cumplimiento de la normativa local y de las normas de las redes de tarjetas de crédito es especialmente importante para las empresas multinacionales.

Normas de las redes de tarjetas

Las empresas deben entender y cumplir las normas que establecen las redes de tarjetas de crédito como Visa, Mastercard y American Express. Estas normas incluyen límites en los importes de los recargos y requisitos de notificación a los clientes. Visa limita los recargos de las tarjetas de crédito al 3 % y el límite de Mastercard es del 4 %.

¿Qué factores deben tener en cuenta las empresas antes de aplicar recargos?

Antes de aplicar recargos, las empresas deben valorar los siguientes factores:

  • Cumplimiento de la normativa legal: Las empresas deben asegurarse de que aplicar recargos es legal en su estado o región. Esto significa entender las leyes y normativas locales sobre recargos.

  • Transparencia para los clientes: La comunicación clara con los clientes sobre cualquier cargo adicional es fundamental. Las empresas pueden lograr esto mediante carteles visibles, declaraciones en los sitios web o notificaciones verbales durante las transacciones.

  • Impacto en el comportamiento de los clientes: Ten en cuenta cómo los recargos podrían influir en las elecciones de los clientes. Es posible que algunos clientes elijan métodos de pago alternativos, o incluso empresas diferentes si consideran que el recargo es injusto.

  • Análisis de rentabilidad: Las empresas deben evaluar si los ingresos adicionales procedentes de los recargos superan la posible pérdida de volumen de negocio de los clientes que podrían buscar alternativas debido a las comisiones adicionales.

  • Gastos administrativos generales: Implementar y gestionar recargos puede requerir cambios en los sistemas de facturación y trabajo administrativo adicional.

  • Posición en el mercado y competencia: Es importante saber cómo gestionan las comisiones de las tarjetas de crédito los competidores. Si la competencia absorbe estos costes, añadir un recargo podría poner a una empresa en desventaja.

  • Relaciones con los clientes y satisfacción: Algunos clientes pueden considerar que los recargos son un inconveniente importante, por lo que es necesario equilibrar las ganancias financieras con la satisfacción de los clientes.

  • Frecuencia de las transacciones con tarjeta de crédito: Las empresas con grandes volúmenes de transacciones con tarjeta de crédito pueden comprobar que los recargos ayudan a compensar las comisiones de procesamiento, pero aquellas con menos compras con tarjeta de crédito podrían observar un efecto limitado.

  • Incentivos para pagos alternativos: En lugar de depender de los recargos, ofrecer incentivos para que los clientes utilicen métodos de pago con menos comisiones, como el dinero en efectivo o las tarjetas de débito, puede ser una opción más favorable para ellos.

  • Fecha de inicio del recargo: Al menos 30 días antes de implementar el recargo, los comerciantes de EE. UU. deben notificarlo al emisor de la tarjeta y a su adquirente.

La valoración detenida de estos factores puede ayudar a las empresas a tomar una decisión fundamentada en cuanto a si implementar o no los recargos, y cómo hacerlo de forma que haya un equilibrio entre sus necesidades financieras, las expectativas de los clientes y las obligaciones legales.

Cómo implementar un recargo paso a paso

Implementar un recargo requiere los siguientes pasos.

1. Confirma que los recargos sean legales donde operas: Connecticut, Massachusetts, Maine y Puerto Rico aplican prohibiciones absolutas; otros estados limitan las tasas o añaden condiciones. Aplica la norma más estricta si operas en varios estados.

2. Elige un procesador de pagos y un equipo de punto de venta (sistema POS) que admitan recargos: Busca uno que detecte automáticamente las tarjetas de débito o prepago, calcule el recargo dentro de los límites legales y lo desglose como partida en los recibos.

3. Notifica a tus redes de tarjetas: Avisa a tu red de tarjetas y procesador de pagos con al menos 30 días de antelación.

4. Fija tu tasa: Por lo general, utiliza el coste de procesamiento real o el 3 %, el que sea inferior. Algunos estados lo limitan aún más.

5. Excluye las tarjetas de débito y prepago: Los recargos se aplican solo a las tarjetas de crédito, nunca a débito, prepago, cheques ni efectivo.

6. Publica avisos donde los clientes vean los precios: Informa claramente en la entrada, en el punto de venta y en línea siempre que se mencionen las tarjetas por primera vez.

7. Desglósalo en los recibos: Indica el recargo como una partida individual independiente, no incluido en el precio.

8. Forma al personal: Asegúrate de que los empleados puedan explicar la comisión y cómo se calcula.

9. Reembolsa el recargo cuando se reembolsen las transacciones: Devuelve el recargo junto con el resto de la compra en las transacciones reembolsadas.

10. Revísalo de forma periódica: Vuelve a evaluar tu tasa y mantente al día de los cambios en la legislación estatal.

Mejores prácticas para las políticas de recargos

Las empresas deben encontrar un equilibrio delicado con los recargos: tienen que cubrir sus costes y mantener contentos a los clientes. Si aplicas un recargo demasiado alto para los pagos con tarjeta de crédito, podrías ahorrar dinero en las comisiones por transacción, pero pondrías en riesgo la satisfacción y lealtad del cliente.

Las mejores prácticas para la implementación de políticas de recargo pasan por una valoración detenida de las áreas que se indican a continuación.

  • Garantizar el cumplimiento de las normativas vigentes: asegúrate de que tu política de recargos cumpla las leyes locales y normativas de la red de la tarjeta de crédito. Esto incluye atenerse a las restricciones del máximo del recargo que se permite y asegurar que tus recargos cubran los costes del procesamiento de transacciones, pero no generen ganancias.

  • Mantener una comunicación transparente con los clientes: informa claramente a los clientes de la política de recargos. Puedes hacerlo a través de señalización visible en sitios físicos, avisos explícitos durante las transacciones e indicaciones en el sitio web y los recibos. Es importante que los clientes estén al corriente de los recargos antes de completar la transacción.

  • Establecer un nivel razonable de recargos: establece recargos en un nivel que cubra los costes pero que sea justo para tus clientes. Si se cobran recargos en exceso, los clientes podrían irse. Una práctica habitual es establecer el recargo a un nivel equivalente al que te cobran las empresas de tarjetas de crédito por las transacciones.

  • Realizar revisiones y ajustes periódicos: revisa de forma periódica y ajusta tus recargos si es necesario, especialmente si cambian los costes de procesamiento. De este modo, te aseguras de que tus recargos se mantengan acordes a los costes reales y los requisitos legales.

  • Enseñar a los trabajadores: forma a tus empleados para que puedan explicar eficazmente a los clientes la política de recargos. Tu plantilla debe poder responder las dudas que surjan y ofrecer explicaciones sobre por qué se cobra el recargo y cómo se calcula.

  • Ofrecer varias opciones de pago: proporciona a los clientes diversas opciones de pago, en las que se incluyan métodos que no generen recargos (como en efectivo y tarjetas de débito). En algunos negocios, también se ofrecen descuentos en pagos que no se hayan hecho con tarjeta de crédito.

  • Analizar los comentarios de los clientes: presta atención a la opinión de los clientes sobre los recargos. Si quieres mantener un buen trato con los clientes, adapta tu estrategia en caso de que detectes que una gran parte de estos están insatisfechos o sienten confusión al respecto.

  • Documentar la política: asegúrate de que tu política sobre recargos esté bien documentada. Debería incluir información sobre cómo se calcula el recargo, cómo se aplica y otra información pertinente sobre el cumplimiento de la normativa legal. La documentación puede ser útil en la formación de los empleados, así como en la resolución de dudas que puedan surgirles a los clientes.

  • Evitar distinciones entre tipos de tarjetas: aplica el recargo de manera uniforme en todo tipo de tarjetas de crédito si la legislación local y el acuerdo con las redes de las tarjetas de crédito lo permiten. Si haces distinciones según la tarjeta, podrías generar problemas o insatisfacción en los clientes.

  • Revisar cambios legales de forma periódica: mantente al corriente sobre posibles modificaciones en la legislación y las reglas de las redes de las tarjetas de crédito. Las nuevas leyes, decisiones de los tribunales o cambios en la política de las redes de las tarjetas de crédito pueden afectar a los recargos. Con actualizaciones regulares corroborarás que hay un cumplimiento continuo de la normativa y eficiencia operativa.

Las empresas que siguen estas prácticas pueden implementar políticas de recargo justas, legales, transparentes y con un efecto mínimo en la relación con los clientes.

Ventajas e inconvenientes de los recargos por pago con tarjeta de crédito

La política de recargos de una empresa debe reflejar el tipo de experiencia que quiere proporcionar al cliente. Aunque la ventaja financiera de recuperar los costes de la transacción resulta evidente, es importante ampliar la perspectiva y tener en cuenta cómo afectan los recargos a la relación con los clientes y cómo influyen en sus decisiones sobre gastos. Analicemos rápidamente las ventajas e inconvenientes de los recargos por pago con tarjeta de crédito.

Ventajas de implementar una política de recargos

  • Se recuperan los costes de las transacciones: las ventajas principales que obtienen las empresas son la posibilidad de recuperar los gastos de procesamiento de los pagos con tarjeta de crédito, como las comisiones basadas en un porcentaje, las de transacción y las mensuales de los procesadores de pagos.

  • Se reducen los gastos generales: al añadir los recargos, las empresas pueden disminuir los gastos que implican las transacciones por tarjetas de crédito. Así, es probable que los productos y servicios sean más económicos, pues no habría que aumentar todos los precios.

  • Se promueven alternativas de pago: los recargos funcionan de incentivo para que los clientes opten por formas de pago alternativas menos costosas, ya sea en efectivo o mediante tarjeta de débito, que resultan en comisiones de transacción menores para el negocio.

Inconvenientes de implementar una política de recargos

  • Reacciones negativas de clientes: un cliente podría percibir mal los recargos y sentir que se le penaliza al escoger el método de pago que prefiere. A partir de aquí puede sentir insatisfacción o, por otro lado, puede que recurra a competidores que no aplican dichos recargos.

  • Estructuras de precio muy complejas: introducir recargos puede complicar la estructura que concierne a los precios. Cabe la posibilidad de que un cliente se sienta confundido al comprar si no es consciente del coste adicional hasta llegar al final de la compra.

  • Contención del gasto: ciertos clientes modifican sus rutinas de compra para no realizarlas a través de las tarjetas de crédito (por consiguiente, los negocios corren el riesgo de perder oportunidades de compras de mayor importe).

  • Navegar por las normativas: no quedarse atrás en relación con la normativa puede ser abrumador. Las reglas pueden ser distintas dependiendo del lugar e, incluso, la red de la tarjeta de crédito. Por ello, se precisa de una ardua supervisión.

Alternativas a los recargos por pago con tarjeta de crédito

Las empresas pueden barajar distintas opciones si quieren dejar a un lado los recargos por pago con tarjeta de crédito. Entre ellas, se encuentran las siguientes:

  • Uso de procesadores de pagos rentables: procesadores de pago como Stripe proporcionan tasas competitivas y estructuras de precios que pueden disminuir el coste de las transacciones. Al analizar y elegir procesadores de pago con menores comisiones, las empresas pueden reducir o eliminar la necesidad de añadir recargos.

  • Elegir sistemas POS más adecuados: seleccionar el sistema POS adecuado es clave a la hora de hacer transacciones. Ciertos sistemas cuentan con tasas más favorables o se adaptan mejor a patrones de transacción de determinados negocios. Un sistema POS que se integre fácilmente con las operaciones empresariales puede reducir los tiempos y costes de procesamiento.

  • Negociar con un proveedor de servicios para comerciantes: las empresas pueden negociar las condiciones con sus proveedores de servicios para comerciantes. Puede que ofrezcan cuotas más bajas debido al gran volumen de transacciones o la lealtad a largo plazo de sus clientes.

  • Animar a usar métodos de pago de menor coste: el hecho de aplicar descuentos si se paga en efectivo, con cheques o mediante ACH es un buen recurso para animar a los clientes a que empleen métodos con costes menores. Así se reducirán de forma indirecta el volumen de transacciones por tarjeta de crédito y las comisiones asociadas.

  • Acumular transacciones: al procesar las transacciones de forma grupal (por lotes) en lugar de hacerlo de manera individual, los negocios pueden conseguir que disminuyan las comisiones por cada transacción, que habitualmente aplican los procesadores de las tarjetas de crédito.

  • Implementar una cuota por servicio: ciertas empresas se deciden por aplicar pequeñas cuotas por el servicio ofrecido a las transacciones (en lugar de añadir recargos específicos a una tarjeta de crédito). A la hora de presentarlo a los clientes es mucho más asequible y, a la vez, se sortea la percepción negativa que suelen tener los recargos por tarjeta de crédito.

  • Ofrecer suscripciones o programas de fidelización: si introducen programas en los que incluyan en la suscripción las comisiones de procesamiento de los pagos, se podrán distribuir a mayor escala. Así, el impacto en transacciones individuales será menor.

  • Reducir la aceptación de pagos con tarjeta: algunos negocios se limitan a no aceptar pagos con tarjeta de crédito cuando se trata de transacciones de poca cuantía, ya que las comisiones se apoderarían de una parte significativa de los ingresos.

  • Mejorar la eficiencia operativa: al simplificar las operaciones empresariales para reducir costes se pueden compensar las comisiones de procesamiento de los pagos. Así pues, habría que optimizar el inventario, disminuir desechos o mejorar el servicio de atención al cliente para que se logre una retención mayor.

  • Permitir la asimilación de costes: ciertos negocios asimilan las comisiones y lo compensan con ligeros reajustes de precios en todos los productos o servicios.

La elección de la alternativa adecuada al recargo por pago con tarjeta de crédito debe ser una extensión del compromiso de la empresa con el servicio al cliente y encajar en sus operaciones. El objetivo es mantener la rentabilidad al tiempo que las transacciones continúan siendo justas y cómodas para los clientes.

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Preguntas frecuentes sobre los recargos en las tarjetas de crédito

A continuación ofrecemos respuestas rápidas a algunas de las preguntas más habituales de las empresas sobre los recargos en tarjetas de crédito.

El contenido de este artículo tiene solo fines informativos y educativos generales y no debe interpretarse como asesoramiento legal o fiscal. Stripe no garantiza la exactitud, la integridad, la adecuación o la vigencia de la información incluida en el artículo. Busca un abogado o un asesor fiscal profesional y con licencia para ejercer en tu jurisdicción si necesitas asesoramiento para tu situación particular.

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