¿Cuándo es obligatorio entregar factura a un cliente en España?

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Más información 
  1. Introducción
  2. Cuándo es obligatoria la entrega de factura en España
    1. Transacciones con particulares (B2C)
    2. Transacciones con clientes profesionales (B2B)
    3. Transacciones con la administración pública (B2G)
  3. Cuándo no es obligatoria la entrega de facturas en España
  4. ¿Qué información debe contener una factura?
  5. Sanciones por no entregar factura si existe la obligación de hacerlo
    1. Sanciones según la Ley General Tributaria
    2. Sanciones según la ley Crea y Crece
    3. Sanciones del IVA
  6. Cómo Stripe puede ayudarte a simplificar la entrega de facturas a tus clientes
  7. Preguntas frecuentes sobre la obligación de entregar factura al cliente en España
    1. ¿Las facturas deben entregarse en formato físico o digital?
    2. ¿Se pueden entregar tiques o recibos en lugar de facturas?
    3. ¿Cuál es el plazo para emitir y entregar una factura?

La factura es mucho más que un documento contable: es el justificante legal y fiscal de cualquier operación de entrega de bienes o prestación de servicios en España. Para garantizar la legalidad de las operaciones ante la Agencia Tributaria y permitir que los clientes puedan ejercer sus derechos fiscales (como la deducción del IVA), es fundamental saber cuándo es obligatorio expedir este documento y en qué casos se puede sustituir por una factura simplificada.

Por otro lado, la digitalización y la lucha contra el fraude han impulsado la expansión de la facturación electrónica: según el XII Estudio de Facturación Electrónica, en 2024 se gestionaron casi 558 millones de facturas electrónicas en formato estructurado, lo que supuso un incremento interanual del 21,18 % respecto al año anterior. Desde que se empezaron a contabilizar en 2012, el total de facturas electrónicas emitidas asciende a casi 2624 millones.

Si bien estas cifras reflejan principalmente las transacciones entre negocios —en las que siempre es obligatorio entregar factura al cliente—, las operaciones B2B no son las únicas que acarrean esta obligación en España. En esta guía, te explicamos todos los casos en los que la ley exige entregar la factura al cliente y las sanciones que se aplican a las empresas por incumplir esta obligación.

Esto es lo que encontrarás en este artículo:

  • Cuándo es obligatoria la entrega de facturas en España
  • Cuándo no es obligatoria la entrega de facturas en España
  • Qué información debe contener una factura en España
  • Sanciones por no entregar factura si existe la obligación de hacerlo
  • Cómo Stripe puede ayudarte a simplificar la entrega de facturas a tus clientes
  • Preguntas frecuentes sobre la obligación de entregar factura al cliente en España

Cuándo es obligatoria la entrega de factura en España

En España, hay varias normativas que establecen las obligaciones en materia de facturación. Por ejemplo, el Real Decreto 1619/2012 aprobó la entrada en vigor en enero de 2013 del reglamento por el que se regulan las obligaciones de facturación, mientras que la ley Crea y Crece introdujo requisitos de facturación electrónica obligatoria para empresas y profesionales autónomos. Estas normativas establecen obligaciones distintas en función del destinatario de la operación: particulares (B2C), negocios (B2B) o administraciones públicas (B2G). Veamos cada uno de estos casos:

Transacciones con particulares (B2C)

Por norma general, en el ámbito de las transacciones B2C, siempre existe la obligación de documentar la operación, aunque no siempre tiene que ser con una factura ordinaria completa. La expedición de facturas simplificadas (que se suelen conocer como «recibos» o «tiques de caja») es suficiente para cumplir la obligación de entregar facturas a los clientes siempre que el importe de la venta no supere los 400 € (IVA incluido). Este límite general aumenta a 3000 € (IVA incluido) en algunos casos, como los siguientes:

  • Ventas al por menor
  • Ventas o servicios al domicilio del consumidor
  • Servicios personales (peluquería, tratamientos de belleza, revelado de fotografías, tintorería y lavandería)
  • Servicios de ocio (salas de baile, discotecas y alquiler de películas)
  • Servicios de hostelería
  • Servicios relacionados con vehículos (autopistas de peaje y aparcamientos o estacionamientos)
  • Servicios en ambulancia

Un aspecto importante que se debe tener en cuenta es que el cliente siempre tiene derecho a solicitar una factura ordinaria. Por lo tanto, si en una operación B2C un particular solicita o acepta recibir una factura de una empresa, esta última tendrá la obligación de emitirla. Uno de los motivos por los que un cliente podría solicitar la factura es justificar un gasto a efectos tributarios; por ejemplo, si un cliente particular compra una placa solar para su domicilio, necesita la factura para justificar el gasto y poder acceder a subvenciones, como las que ofrece el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE).

Además de estos casos en los que el consumidor pide la factura de su compra, hay tres supuestos en los que es obligatorio entregar la factura, incluso sin la solicitud expresa del cliente:

  • Venta de productos que requieren instalación o montaje antes de ponerse a disposición de los clientes, independientemente de si el proceso final lo lleva a cabo la propia empresa o si se trata de un servicio externalizado.
  • Ventas a distancia de productos sujetos a impuestos especiales, como el alcohol y la gasolina.
  • Ventas a distancia a clientes particulares u organizaciones sin ánimo de lucro de otros países de la UE.

Transacciones con clientes profesionales (B2B)

En las operaciones B2B, siempre es obligatorio entregar factura al cliente, incluso si está exenta de IVA por tratarse de una operación intracomunitaria o de una exportación. Estos tipos de transacciones son muy habituales en España, que se sitúa como el séptimo país de la UE con mayor volumen de operaciones intracomunitarias, con un total de 255.921 millones de euros en exportaciones entre enero y agosto de 2025.

Cuando un cliente profesional realiza una compra a título personal, no es obligatorio entregarle la factura; por ejemplo, si un asesor financiero suele comprar todo el material de oficina en la papelería de su barrio (y recibe la factura correspondiente por cada compra), cuando compre en esa misma tienda el material escolar para sus hijas, la papelería no estará obligada a entregarle una factura completa y bastará con la factura simplificada que se emite en las operaciones B2C. No obstante, si la empresa tiene dudas sobre si una compra es de carácter profesional o personal, es preferible entregar la factura para garantizar el cumplimiento y evitar sanciones.

Transacciones con la administración pública (B2G)

Si el cliente es una entidad del sector público incluida en el artículo 2 de la Ley 39/2015, como las CC. AA. y las universidades públicas, la empresa tiene la obligación de entregarle una factura completa. Este requisito se aplica a todos los proveedores que hacen operaciones con la Administración pública (B2G, por las siglas en inglés de business-to-government), como las empresas de software como servicio (SaaS) que implementan soluciones de identificación de ciudadanos.

Además, la Ley 25/2013 exige que dichas facturas se emitan en formato electrónico y se presenten a través de la plataforma FACe si el importe supera los 5000 €, excepto en el caso de las facturas por servicios vendidos al exterior. Los datos del Informe de Facturas electrónicas presentadas a las Administraciones públicas a través de FACe revelan que, entre el 15 de enero de 2015 y el 30 de septiembre de 2025, se contabilizaron más de 141 millones de facturas destinadas en su mayoría a las CC. AA. y a los ayuntamientos.

Cuándo no es obligatoria la entrega de facturas en España

La mayoría de exenciones a la obligación de emitir y entregar facturas a los clientes que recoge el reglamento del IVA y sus regímenes especiales son realmente excepcionales. Aunque se trata de casos poco habituales, aquí tienes un resumen para que puedas comprobar si se refieren a tu actividad económica:

  • Operaciones realizadas bajo los siguientes regímenes especiales:
  • Operaciones en las que la Agencia Tributaria permite no emitir factura para evitar problemas en el desarrollo de la actividad económica, como las que registran las máquinas de venta automática y otros terminales de pago sin supervisión.
  • Operaciones realizadas por negocios o profesionales exonerados por la Agencia Tributaria de la obligación de expedir y entregar factura. Esta exención explícita requiere que existan razones justificadas, como las dificultades técnicas o administrativas para expedir facturas (por ejemplo, en plataformas que reciben un gran volumen de micropagos).
  • Clases particulares impartidas por personas físicas, siempre que las materias impartidas formen parte de planes oficiales de estudio.
  • Servicios profesionales de autores, editores y artistas, incluyendo los pagos por derechos de autor.
  • Servicios de asistencia social de entidades públicas o privadas de carácter social, como la asistencia a la tercera edad y a personas con minusvalía.
  • Servicios de educación y formación prestados por centros públicos o privados autorizados, como guarderías, enseñanzas de idiomas y grados universitarios.
  • Determinados arrendamientos que puedan considerarse servicios, como los alquileres de terrenos rústicos.
  • Cesión de personal por entidades religiosas para desarrollar actividades como asistencia sanitaria y enseñanza.
  • Operaciones de seguros, reaseguros y capitalización, incluyendo la captación de clientes.
  • Determinadas operaciones financieras, como los depósitos y la concesión de créditos.
  • Servicios prestados por entidades públicas, federaciones, comités o clubs deportivos sociales que estén relacionados con su actividad (excepto espectáculos deportivos).
  • Servicios culturales prestados por entidades públicas o privadas de carácter social, como visitas a museos y representaciones teatrales.
  • Loterías, apuestas y juegos de organismos estatales (como Loterías y Apuestas del Estado y la ONCE) o sus equivalentes en las CC. AA.
  • Prestaciones de la Seguridad Social, excepto los medicamentos o el material sanitario.
  • Servicios postales básicos de Correos.
  • Ventas de sellos de Correos por un importe no superior al oficial.

¿Qué información debe contener una factura?

Todas las facturas deben contener una serie de datos imprescindibles y, en algunos casos, deben incluir también información adicional. Estos son los datos que debe contener cualquier factura:

  • Número de factura (y serie, si corresponde)
  • Fecha de expedición
  • Número de identificación fiscal
  • Nombre y domicilio fiscal de la empresa emisora
  • Nombre y domicilio fiscal del cliente
  • Descripción y precio de cada producto o servicio
  • Tipo de IVA
  • Importe del IVA

La normativa española recoge varios supuestos en los que la factura deberá incluir datos adicionales. Por ejemplo, si las operaciones están exentas de IVA, es obligatorio indicar explícitamente que el tipo aplicado es del 0 % y la referencia a la disposición legal que justifica la exención. Además, si la factura corresponde a una operación intracomunitaria, la lista de datos obligatorios es más extensa, como el número de IVA europeo del emisor y el destinatario. La lista de supuestos en los que hay que introducir información específica es muy amplia, por lo que te recomendamos que consultes nuestra guía sobre Cómo hacer una factura en España para entender mejor las particularidades de cada caso y evitar posibles sanciones.

Sanciones por no entregar factura si existe la obligación de hacerlo

En España, hay dos leyes que rigen las sanciones a las empresas y los autónomos que incumplen la obligación de entregar facturas a los clientes: la Ley General Tributaria y la ley Crea y Crece. A continuación, se resumen las consecuencias que prevé la normativa:

Sanciones según la Ley General Tributaria

De conformidad con el artículo 201 de la Ley 58/2003, no entregar una factura a un cliente cuando es obligatorio hacerlo constituye una infracción grave que conlleva las siguientes sanciones:

  • Si la factura se ha expedido, pero no se ha entregado al cliente: 1 % del importe total de la factura.
  • Si la factura no se ha expedido ni se ha entregado al cliente: 2 % del importe total de la factura.

En caso de que no se pueda conocer el importe, la sanción asciende a 300 € por cada operación cuya factura no se entregue al cliente. Estas sanciones mínimas se pueden incrementar según los criterios de graduación de las sanciones tributarias definidos en el artículo 187, como la reincidencia y el perjuicio que suponga para la Agencia Tributaria. Por lo tanto, en algunos casos, la sanción puede aumentar un 25 %.

Sanciones según la ley Crea y Crece

La ley Crea y Crece, a medida que vaya entrando en vigor tras la publicación del reglamento definitivo, sancionará a las empresas que no proporcionen facturas electrónicas a sus clientes, si tienen la obligación de hacerlo. En algunos casos, este incumplimiento de la ley se saldará con un apercibimiento; sin embargo, si el incumplimiento se considera grave en virtud de la Ley 6/2020 —como resistirse a una inspección—, la multa podrá alcanzar un importe de 10.000 €.

Sanciones del IVA

No entregar una factura se puede considerar una forma de intentar evadir el pago de impuestos, lo que conlleva asumir las sanciones del IVA en España. En función de la gravedad y la reincidencia, la empresa infractora podría incurrir en recargos, multas pecuniarias o incluso responsabilidades penales.

Cómo Stripe puede ayudarte a simplificar la entrega de facturas a tus clientes

Tras completar una venta, es habitual que la empresa elabore la factura mediante un software especializado, la entregue al cliente presencialmente o por correo electrónico y, finalmente, se efectúe el cobro a través de una pasarela de pagos. Si se utilizan sistemas desconectados para completar este proceso, es inevitable que surjan dificultades, como errores en la introducción de datos o retrasos en la entrega y el cobro de las facturas.

Al trabajar con una plataforma de pagos completa, como Stripe Payments, cada uno de estos pasos está integrado en una solución completa que automatiza todos los procesos de emisión de facturas, cobro y conciliación de pagos. Con Stripe, puedes simplificar la recopilación de datos de los clientes (por ejemplo, al permitirles indicar que la dirección de facturación es la misma que la de envío) y aceptar pagos en más de 195 países con los métodos de pago de comercio electrónico preferidos por tus clientes, como tarjetas de crédito y débito, Bizum, monederos digitales e incluso opciones de pagos a plazos.

Para facilitar aún más las operaciones de tu empresa, Stripe cuenta con su propio App Marketplace, una biblioteca de aplicaciones que se integran a la perfección con tu plataforma de pagos y se adaptan a las necesidades más específicas de tu negocio.

Una de las aplicaciones disponibles en el Stripe App Marketplace es Billit, una plataforma de facturación electrónica pionera en Europa que se centra en garantizar el cumplimiento de los distintos requisitos de facturación electrónica de toda la Unión Europea. Billit cuenta con funciones de automatización que permiten vincular la cuenta bancaria de tu empresa y simplificar la conciliación de tus facturas.

Por su parte, Invopop es una solución desarrollada en España que cuenta con funciones muy específicas para el cumplimiento con las normativas de este país. Una de las más importantes es la integración completa con el sistema VERI*FACTU que, tras la entrada en vigor del reglamento definitivo —previsiblemente en 2026—, se deberá utilizar para remitir las facturas en tiempo real a la Agencia Tributaria. Además, Invopop se adapta a ciertas normativas regionales, como TicketBAI en el País Vasco; de hecho, figura como software certificado para TicketBAI en las Haciendas Forales de Álava, Vizcaya y Guipúzcoa.

Preguntas frecuentes sobre la obligación de entregar factura al cliente en España

¿Las facturas deben entregarse en formato físico o digital?

Aunque la ley Crea y Crece introduce obligaciones de facturación electrónica, no siempre es obligatorio entregar las facturas a los clientes en ese formato, por ejemplo, cuando las operaciones se documentan con facturas simplificadas. Eso sí, si un particular acepta o solicita explícitamente recibir facturas electrónicas, la empresa deberá entregárselas por esta vía y permitir que el cliente solicite copias sin incurrir en ningún coste adicional.

¿Se pueden entregar tiques o recibos en lugar de facturas?

Sí, siempre que se trate de operaciones B2C que no superen el límite general de 400 € (o 3000 € en el ámbito del comercio minorista). No obstante, ten en cuenta que, desde la entrada en vigor del Real Decreto 1619/2012, dejaron de denominarse «tiques» o «recibos» y pasaron a ser, a efectos legales, facturas simplificadas. A diferencia de las facturas ordinarias completas, las simplificadas no exigen la identificación del cliente ni una numeración correlativa dentro de cada serie.

¿Cuál es el plazo para emitir y entregar una factura?

Los plazos para emitir y entregar una factura varían en función del cliente que la recibe y del tipo de factura. En todos los casos, la AEAT especifica que la operación se considera «realizada» en el momento en que se devenga el IVA, es decir, cuando nace la obligación de recaudar el impuesto. Veamos cuál es el plazo para cada tipo de operación:

  • Factura ordinaria completa B2C: cuando se realiza la operación.
  • Factura ordinaria completa B2B: antes del día 16 del mes siguiente al que se realizó la operación.
  • Factura recapitulativa B2C: el último día del mes en el que se realizaron las operaciones.
  • Factura recapitulativa B2B: antes del día 16 del mes siguiente al que se realizaron las operaciones.
  • Factura intracomunitaria: antes del día 16 del mes siguiente al que se inició el transporte de la mercancía.
  • Factura rectificativa: hay que emitirla el mismo momento en que se conoce el motivo por el que hay que corregir una factura anterior y enviarla antes del día 16 del mes siguiente a la emisión de la factura rectificativa.

El contenido de este artículo tiene solo fines informativos y educativos generales y no debe interpretarse como asesoramiento legal o fiscal. Stripe no garantiza la exactitud, la integridad, la adecuación o la vigencia de la información incluida en el artículo. Busca un abogado o un asesor fiscal profesional y con licencia para ejercer en tu jurisdicción si necesitas asesoramiento para tu situación particular.

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