Una factura es mucho más que un documento contable: es la prueba legal y fiscal de cualquier transacción que implique la entrega de bienes o la prestación de servicios en España. Para garantizar la legalidad de las operaciones ante la Agencia Tributaria y permitir a los clientes ejercer sus derechos fiscales (como la deducción del IVA), es importante saber cuándo es obligatoria una factura estándar completa y cuándo se puede sustituir por una factura simplificada.
La digitalización y la lucha contra el fraude han impulsado la expansión de la facturación electrónica: según el XII Estudio de Facturación Electrónica, en 2024 se procesaron casi 558 millones de facturas electrónicas estructuradas, lo que supone un aumento del 21.18 % con respecto al año anterior. Desde que comenzaron los registros en 2012, el número total de facturas electrónicas emitidas asciende a más de 2600 millones.
Si bien estas cifras reflejan principalmente las transacciones B2B, en las que siempre es obligatorio proporcionar una factura al cliente, las transacciones B2B no son las únicas que deben cumplir con esta obligación en España. En esta guía, te explicamos los casos en los que la ley exige proporcionar una factura al cliente y las sanciones que se aplican a las empresas por cumplir esta obligación.
Qué contiene este artículo:
- ¿Cuándo es obligatorio emitir factura en España?
- ¿Cuándo no es obligatorio emitir una factura en España?
- ¿Qué información debe contener una factura en España?
- Sanciones por no emitir factura cuando se requiere
- Cómo Stripe puede ayudar a simplificar la facturación para los clientes
- Preguntas frecuentes sobre las obligaciones de facturación para los clientes en España
Cuándo es obligatoria la entrega de factura en España
En España, hay varias normativas que establecen las obligaciones en materia de facturación. Por ejemplo, el Real Decreto 1619/2012 aprobó la entrada en vigor en enero de 2013 del reglamento por el que se regulan las obligaciones de facturación, mientras que la ley Crea y Crece introdujo requisitos de facturación electrónica obligatoria para empresas y profesionales autónomos. Estas normativas establecen obligaciones distintas en función del destinatario de la operación: particulares (B2C), negocios (B2B) o administraciones públicas (B2G). Veamos cada uno de estos casos:
Transacciones con particulares (B2C)
Por norma general, en el ámbito de las transacciones B2C, siempre existe la obligación de documentar la operación, aunque no siempre tiene que ser con una factura ordinaria completa. La expedición de facturas simplificadas (que se suelen conocer como «recibos» o «tiques de caja») es suficiente para cumplir la obligación de entregar facturas a los clientes siempre que el importe de la venta no supere los 400 € (IVA incluido). Este límite general aumenta a 3000 € (IVA incluido) en algunos casos, como los siguientes:
- Ventas al por menor
- Ventas o servicios al domicilio del consumidor
- Servicios personales (peluquería, tratamientos de belleza, revelado de fotografías, tintorería y lavandería)
- Servicios de ocio (salas de baile, discotecas y alquiler de películas)
- Servicios de hostelería
- Servicios relacionados con vehículos (autopistas de peaje y aparcamientos o estacionamientos)
- Servicios en ambulancia
Un aspecto importante que se debe tener en cuenta es que el cliente siempre tiene derecho a solicitar una factura ordinaria. Por lo tanto, si en una operación B2C un particular solicita o acepta recibir una factura de una empresa, esta última tendrá la obligación de emitirla. Uno de los motivos por los que un cliente podría solicitar la factura es justificar un gasto a efectos tributarios; por ejemplo, si un cliente particular compra una placa solar para su domicilio, necesita la factura para justificar el gasto y poder acceder a subvenciones, como las que ofrece el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE).
Además de estos casos en los que el consumidor pide la factura de su compra, hay tres supuestos en los que es obligatorio entregar la factura, incluso sin la solicitud expresa del cliente:
- Venta de productos que requieren instalación o montaje antes de ponerse a disposición de los clientes, independientemente de si el proceso final lo lleva a cabo la propia empresa o si se trata de un servicio externalizado.
- Ventas a distancia de productos sujetos a impuestos especiales, como el alcohol y la gasolina.
- Ventas a distancia a clientes particulares u organizaciones sin ánimo de lucro de otros países de la UE.
Transacciones con clientes profesionales (B2B)
En las operaciones B2B, siempre es obligatorio entregar factura al cliente, incluso si está exenta de IVA por tratarse de una operación intracomunitaria o de una exportación. Estos tipos de transacciones son muy habituales en España, que se sitúa como el séptimo país de la UE con mayor volumen de operaciones intracomunitarias, con un total de 255.921 millones de euros en exportaciones entre enero y agosto de 2025.
Cuando un cliente profesional realiza una compra a título personal, no es obligatorio entregarle la factura; por ejemplo, si un asesor financiero suele comprar todo el material de oficina en la papelería de su barrio (y recibe la factura correspondiente por cada compra), cuando compre en esa misma tienda el material escolar para sus hijas, la papelería no estará obligada a entregarle una factura completa y bastará con la factura simplificada que se emite en las operaciones B2C. No obstante, si la empresa tiene dudas sobre si una compra es de carácter profesional o personal, es preferible entregar la factura para garantizar el cumplimiento y evitar sanciones.
Transacciones con la administración pública (B2G)
Si el cliente es una entidad del sector público incluida en el artículo 2 de la Ley 39/2015, como las CC. AA. y las universidades públicas, la empresa tiene la obligación de entregarle una factura completa. Este requisito se aplica a todos los proveedores que hacen operaciones con la Administración pública (B2G, por las siglas en inglés de business-to-government), como las empresas de software como servicio (SaaS) que implementan soluciones de identificación de ciudadanos.
Además, la Ley 25/2013 exige que dichas facturas se emitan en formato electrónico y se presenten a través de la plataforma FACe si el importe supera los 5000 €, excepto en el caso de las facturas por servicios vendidos al exterior. Los datos del Informe de Facturas electrónicas presentadas a las Administraciones públicas a través de FACe revelan que, entre el 15 de enero de 2015 y el 30 de septiembre de 2025, se contabilizaron más de 141 millones de facturas destinadas en su mayoría a las CC. AA. y a los ayuntamientos.
¿Cuándo no es obligatorio emitir una factura en España?
La mayoría de las exenciones de la obligación de emitir y entregar facturas a los clientes, tal y como establece la normativa del IVA y los regímenes especiales, son realmente excepcionales. Si bien estos casos son raros, aquí tienes un resumen que te ayudará a comprobar si se aplican a la actividad de tu empresa:
- Transacciones realizadas bajo los siguientes regímenes especiales:
- Régimen de recargos equivalentes, excepto para las ventas de bienes raíces
- Régimen del IVA simplificado, excepto para las ventas de activos fijos (es decir, bienes que la empresa adquiere para uso a largo plazo, como maquinaria o vehículos)
- Régimen de recargos equivalentes, excepto para las ventas de bienes raíces
- Operaciones en las que la Agencia Tributaria permite no emitir facturas para evitar problemas en la realización de la actividad económica, como ventas a través de máquinas expendedoras y otros terminales de pago sin supervisión
- Operaciones de empresas o profesionales específicamente exentas por la Agencia Tributaria de la obligación de emisión y entrega de facturas. Esta exención explícita requiere razones justificadas, como dificultades técnicas de emisión de facturas (por ejemplo, en plataformas que manejan grandes volúmenes de micropagos)
- Tutorías privadas a cargo de particulares autónomos, siempre que las materias impartidas formen parte de Planes oficiales de estudios
- Servicios profesionales de autores, editores y artistas, incluido el pago de copyright
- Servicios de asistencia social prestados por entidades públicas o privadas sin fines de lucro, como el cuidado de personas mayores o con discapacidad
- Servicios de educación y capacitación proporcionados por centros públicos o privados autorizados, como guarderías, escuelas de idiomas y universidades
- Ciertos arrendamientos que pueden considerarse servicios, como el alquiler de tierras de cultivo
- Asignación de personal por parte de entidades religiosas para actividades de atención de la salud y enseñanza
- Operaciones de seguros, reemisión de seguros y capitalización, incluida la adquisición de clientes
- Ciertas operaciones financieras, como los depósitos y la concesión de créditos
- Servicios prestados por entidades públicas, federaciones, comités o clubes deportivos sociales relacionados con su actividad principal (excepto eventos deportivos)
- Servicios culturales prestados por entidades públicas o privadas sin fines de lucro, como visitas a museos y representaciones teatrales
- Loterías, apuestas y juegos gestionados por organismos estatales (como Loterías y Apuestas del Estado y ONCE) o sus equivalentes en las comunidades autónomas
- Beneficios del Seguro Social, excepto medicamentos o suministros médicos
- Servicios postales básicos prestados por el operador postal oficial (Correos)
- Venta de sellos postales a un precio no superior al oficial
¿Qué información debe contener una factura en España?
Hay cierta información que debe incluirse en todas las facturas (y en algunos casos, se requiere información adicional). Todas las facturas deben incluir la siguiente información:
- Número de factura (y serie, si corresponde)
- Fecha de emisión
- Número de identificación fiscal
- Nombre y domicilio fiscal de la empresa emisora
- Nombre y domicilio fiscal del cliente
- Descripción y precio de cada producto o servicio
- Tasas del IVA
- Importe del IVA
La normativa española contempla varios casos en los que la factura debe incluir información adicional. Por ejemplo, si las operaciones están exentas de IVA, es obligatorio indicar explícitamente que el tipo aplicado es del 0 % y citar la disposición legal que justifica la exención. Si la factura es para una transacción intracomunitaria, la lista de información obligatoria es aún más extensa e incluye la necesidad de citar el número de IVA europeo del emisor y del beneficiario. La lista de escenarios que requieren información específica sobre facturas es amplia, por lo que recomendamos consultar nuestra guía sobre Cómo crear una factura en España para conocer las particularidades de cada situación y ayudar a evitar sanciones.
Sanciones por no emitir factura cuando se requiere
En España existen dos leyes que regulan las sanciones a las empresas y particulares autónomos que incumplan la obligación de facilitar facturas a los clientes: la Ley General Tributaria y la Ley Crea y Crece. A continuación, se presenta un resumen de las consecuencias que establecen estas leyes:
Sanciones en virtud de la Ley General Tributaria
De conformidad con el artículo 201 de la Ley 58/2003 (Ley General Tributaria), la falta de entrega de una factura a un cliente cuando sea obligatorio constituye una infracción grave que conlleva las siguientes sanciones:
- Si la factura se emitió, pero no se entregó al cliente: el 1 % del importe total de la factura
- Si la factura no se emitió ni se entregó al cliente: el 2 % del importe total de la factura
Si no se puede determinar el importe, la sanción es de €300 por cada transacción en la que no se entregue una factura al cliente. Estas sanciones mínimas pueden incrementarse según los criterios para determinar las sanciones tributarias definidas en el Artículo 187, como la reincidencia y el perjuicio causado a la Agencia Tributaria. Por lo tanto, en algunos casos, la sanción puede aumentar un 25 %.
Sanciones bajo la Ley Crea y Crece
La Ley Crea y Crece, que entrará en vigor tras la publicación de la normativa definitiva, sancionará a las empresas que no proporcionen facturas electrónicas a sus clientes, si están obligadas a hacerlo. En algunos casos, este incumplimiento de la ley dará lugar a una advertencia; sin embargo, si el incumplimiento se considera grave en virtud de la Ley 6/2020 (como resistirse a una inspección), la multa podría ascender a hasta €10,000.
Sanciones del IVA
La falta de presentación de una factura puede considerarse un intento de evasión del pago de impuestos, un acto sujeto a sanciones del IVA en España, ya que, según la gravedad y la reincidencia de la infracción, la empresa infractora podría incurrir en cargos adicionales, multas monetarias o incluso responsabilidad penal.
Cómo Stripe puede ayudar a simplificar la facturación para los clientes
Después de completar una venta, es habitual que una empresa prepare una factura mediante un software especializado, se la proporcione al cliente en persona o por correo electrónico, y cobre el pago a través de una pasarela de pagos. Si se utilizan sistemas que no están vinculados entre sí para completar este proceso, esto puede dar lugar a dificultades, como errores en la entrada de datos o retrasos en la emisión de facturas y el cobro del pago.
Si se trabaja con una plataforma de pagos completa, como Stripe Payments, cada uno de estos pasos se integra en una solución completa que automatiza todos los procesos de emisión, cobro y conciliación de pagos. Con Stripe, puedes simplificar la recopilación de datos de los clientes (por ejemplo, permitiéndoles indicar que la dirección de facturación es la misma que la dirección de envío) y aceptar pagos en más de 195 países con los métodos de pago de comercio electrónico preferidos de tus clientes, como tarjetas de crédito y débito, carteras digitales e incluso opciones de pago en cuotas.
Para agilizar aún más las operaciones de tu empresa, Stripe tiene su propio App Marketplace, una biblioteca de aplicaciones que se integran perfectamente con tu plataforma de pagos y se adaptan a las necesidades específicas de tu empresa.
Una de las aplicaciones disponibles en Stripe App Marketplace es Billit, una plataforma pionera de facturación electrónica en Europa que se centra en garantizar el cumplimiento de la normativa de los distintos requisitos de facturación electrónica en toda la UE. Billit cuenta con funcionalidades de automatización que te permiten vincularla cuenta bancaria de tu empresa y simplificar la conciliación de tus facturas.
Stripe App Marketplace también incluye Invopop, una solución desarrollada en España que ofrece funcionalidades diseñadas específicamente para cumplir con la normativa española. Una de sus funciones más importantes es su integración total con el sistema VeriFactu. Tras la entrada en vigor de la normativa definitiva, actualmente establecida para enero de 2027, este sistema será obligatorio para presentar facturas en tiempo real a la Agencia Tributaria. Además, Invopop cumple con determinadas normativas regionales, como TicketBAI en el País Vasco; de hecho, está catalogado como software certificado para TicketBAI por las Autoridades Tributarias Provinciales de Álava, Guipúzcoa y Vizcaya.
Preguntas frecuentes sobre las obligaciones de facturación para los clientes en España
¿Las facturas deben emitirse en formato físico o digital?
Aunque la Ley Crea y Crece introduce obligaciones en materia de facturación electrónica, no siempre es obligatorio proporcionar facturas a los clientes en formato digital, por ejemplo, cuando las transacciones se documentan con facturas simplificadas, pero si un particular acepta o solicita explícitamente recibir facturas electrónicas, la empresa debe proporcionarlas electrónicamente y permitir al cliente la solicitud de copias sin incurrir en ningún costo adicional.
¿Se pueden proporcionar comprobantes de ventas o ingresos en lugar de facturas?
Sí, se pueden aportar comprobantes de venta o ingresos si las operaciones son operaciones B2C que no superan el límite general de €400 (o €3000 en el sector minorista). No obstante, ten en cuenta que desde que entró en vigor el Decreto Real 1619/2012, estos documentos dejaron de denominarse comprobantes de venta o ingresos y pasaron a denominarse, a efectos legales, facturas simplificadas. A diferencia de las facturas estándar completas, las facturas simplificadas no requieren identificación del cliente ni numeración secuencial dentro de cada serie.
¿Cuál es el plazo de emisión y entrega de una factura?
Los plazos de emisión y entrega de una factura varían en función del beneficiario y del tipo de factura. En todos los casos, la Agencia Tributaria Española (AEAT) especifica que una transacción se considera «realizada» en el momento en que se devenga el IVA (es decir, cuando surge la obligación de cobrarlo). Estos son los plazos específicos para cada tipo de operación:
- Factura B2C estándar completa: debe emitirse cuando se complete la transacción.
- Factura B2B estándar completa: antes del día 16 del mes siguiente a la finalización de la transacción.
- Factura simplificada B2C: último día del mes calendario en el que se completan las transacciones.
- Factura simplificada B2B: antes del día 16 del mes siguiente a la finalización de las transacciones.
- Factura intracomunitaria: antes del día 16 del mes siguiente al inicio del envío o transporte de mercancías.
- Factura rectificativa: debe emitirse en cuanto se conozca el motivo de la rectificación. Debe enviarse antes del día 16 del mes siguiente a la emisión de la factura rectificativa.
El contenido de este artículo tiene solo fines informativos y educativos generales y no debe interpretarse como asesoramiento legal o fiscal. Stripe no garantiza la exactitud, la integridad, adecuación o vigencia de la información incluida en el artículo. Si necesitas asistencia para tu situación particular, te recomendamos consultar a un abogado o un contador competente con licencia para ejercer en tu jurisdicción.