Los métodos de pago electrónicos están ganando un gran impulso: se espera que los ingresos globales de pagos alcancen los 2,4 billones de € en 2029. A medida que más empresas expande su presencia en el e-commerce y aceptan mayores volúmenes de pagos digitales, comprender las implicaciones fiscales de las comisiones del procesamiento de pagos es fundamental para maximizar las deducciones y reducir la carga fiscal total.
Las comisiones de procesamiento de pagos se consideran generalmente un gasto empresarial deducible. A continuación, analizamos cómo las comisiones de procesamiento de pagos afectan a los impuestos empresariales, proporcionándote la información necesaria para obtener todos los beneficios fiscales para tu empresa. Al comprender las prácticas recomendadas para deducirte estas comisiones, puedes perfeccionar la estrategia fiscal de tu empresa y maximizar tus resultados financieros.
Esto es lo que encontrarás en este artículo
- ¿Qué son las comisiones de procesamiento de pagos?
- ¿Puedes deducirte las comisiones de procesamiento de pagos?
- ¿Puedes deducirte las comisiones por transacción?
- ¿Puedes deducirte las comisiones de los comerciantes?
- Cómo reclamar las comisiones de procesamiento de pagos y por transacción como gasto empresarial en tu declaración de impuestos
- Prácticas recomendadas para deducirte las comisiones de procesamiento de pagos
- Cómo puede ayudarte Stripe Payments
¿Qué son las comisiones por el procesamiento de pagos?
Las comisiones de procesamiento de pagos son cargos que las empresas deben pagar a cambio del uso de los servicios de procesamiento de pagos, que facilitan las transacciones entre la empresa y sus clientes. Estos servicios permiten a las empresas aceptar tarjetas de crédito y débito, monederos digitales, pagos móviles y otros pagos electrónicos.
Estas comisiones a menudo engloban varios componentes:
Tasas de intercambio: los bancos emisores cobran comisiones de intercambio y este tipo de comisión suele constituir la mayor parte de las comisiones de procesamiento de pagos. Las establecen las redes de tarjetas y generalmente no son negociables. Suelen oscilar entre el 1 % y el 3 % del importe de la transacción más una tarifa fija.
Comisiones de evaluación: las redes de tarjetas cobran comisiones de evaluación. Son menores que las tasas de intercambio, pero tampoco suelen ser negociables. Normalmente, oscilan entre el 0,10 % y el 0,15 % del total de la transacción.
Recargo del procesador de pagos: esta es la comisión cobrada por el procesador de pagos, que es la empresa que presta el servicio de procesamiento de las transacciones con tarjeta para la empresa. Esta comisión suele ser negociable y puede variar considerablemente de un procesador a otro. Suele ser un porcentaje del total de la transacción más una tarifa fija.
Algunos procesadores de pagos también cobran comisiones adicionales por servicios, como la gestión de contracargos, el acceso a la pasarela de pagos o el cumplimiento de la normativa PCI, entre otros. El importe exacto de estas comisiones puede variar en función de varios factores, como el tipo de transacción (en persona o en línea), el tipo de tarjeta utilizada (débito o crédito, tarjeta de puntos o tarjeta sin puntos) y la naturaleza del negocio.
¿Puedes deducirte las comisiones de procesamiento de pagos?
Por lo general, se consideran un gasto necesario de la empresa y pueden desgravarse en muchas jurisdicciones, incluidos los Estados Unidos. Aquí se incluyen las comisiones de las transacciones con tarjeta de crédito, las plataformas de pagos por Internet e incluso las comisiones bancarias relacionadas con las transacciones comerciales.
Estas comisiones normalmente se clasificarían bajo la categoría de «comisiones bancarias» o similar en el Anexo C (Formulario 1040), Ganancias o Pérdidas de un Negocio para autónomos y trabajadores independientes, o en la parte correspondiente de la declaración de impuestos para sociedades, asociaciones u otras entidades empresariales.
La Publicación 535 de la agencia tributaria estadounidense ofrece orientación general sobre qué puede considerarse un gasto empresarial deducible. A continuación, se presentan algunos puntos clave de este documento:
Gastos ordinarios y necesarios: para ser deducible, un gasto empresarial debe ser a la vez ordinario y necesario. Un gasto ordinario se define como aquel que es habitual y aceptado en tu sector o actividad. Un gasto necesario se define como aquel que es útil y apropiado para tu sector o actividad.
Gastos corrientes frente a gastos de capital: los gastos empresariales son generalmente deducibles en el año en que se incurren. Sin embargo, si el gasto genera un beneficio que durará más de un año (como la adquisición de equipos), es posible que deba capitalizarse y amortizarse a lo largo del tiempo, en lugar de deducirse de una sola vez.
Gastos personales frente a gastos empresariales: solo es deducible la parte empresarial de un gasto. Si un gasto es en parte personal y en parte empresarial, debe dividirse de forma adecuada.
¿Puedes desgravarte las comisiones por transacción?
Las comisiones por transacción incurridas a través de un procesador de pagos son generalmente deducibles, ya que también se consideran gastos ordinarios y necesarios directamente relacionados con el funcionamiento de tu empresa. Esto incluye las comisiones por transacciones de criptomonedas, que también son deducibles. Al deducirte las comisiones por transacción, puedes reducir tus ingresos sujetos a impuestos, lo que se traduce en un ahorro fiscal.
Mantén un registro exacto de las comisiones de las transacciones si tienes previsto desgravártelas en las declaraciones de impuestos de tu empresa. Esto implica guardar las facturas, los recibos y los extractos que te dé el procesador de pagos como prueba de haber pagado esas comisiones. Estos registros ayudarán a justificar la desgravación y respaldarán las declaraciones fiscales de tu empresa.
¿Puedes deducirte las comisiones de los comerciantes?
Las comisiones de los comerciantes en los que incurren las empresas son generalmente deducibles. Estas comisiones se consideran gastos ordinarios y necesarios directamente asociados con el funcionamiento de tu empresa. Cuando aceptas pagos con tarjeta de crédito de tus clientes, puedes deducirte las comisiones cobradas por el procesador de pagos o el proveedor de servicios para comerciantes, reduciendo así tus ingresos sujetos a impuestos y aumentando el ahorro fiscal.
De nuevo, para garantizar unas deducciones precisas, mantén registros de las comisiones de los comerciantes en las que incurras. Conserva facturas, recibos o extractos proporcionados por tu procesador de pagos o proveedor de servicios para comerciantes, como la documentación de las comisiones pagadas, para respaldar tu deducción en caso de una auditoría fiscal.
Las leyes fiscales pueden variar en función de tu jurisdicción. Aunque las leyes fiscales federales suelen permitir la deducción de las comisiones de procesamiento de pagos, sigue siendo una buena idea consultar con un experto tributario o contable que esté familiarizado con las normas y regulaciones fiscales específicas de los lugares donde realizas tu actividad empresarial.
Cómo reclamar las comisiones de procesamiento de pagos y por transacción como gasto empresarial en tu declaración de impuestos
A continuación, te explicamos cómo reclamar estas comisiones deducibles:
Clasifica las comisiones correctamente: las comisiones de procesamiento de pagos se clasifican generalmente como un gasto empresarial ordinario y necesario y, normalmente, se registran como «cargos bancarios», «comisiones de comerciantes» o «comisiones de procesamiento de pagos» en tu contabilidad.
Recopila la documentación: reúne los extractos mensuales de tu proveedor de pagos que muestren todas las comisiones cobradas a lo largo del ejercicio fiscal. La mayoría de los proveedores ofrecen un resumen anual de comisiones.
Registra las comisiones en tu software de contabilidad: asegúrate de que todas las comisiones estén registradas en tu sistema de contabilidad bajo la categoría de gasto correspondiente para que se reflejen correctamente en sus estados financieros.
Haz la deducción en el formulario fiscal correcto: para los autónomos, se registra en el Anexo C (Formulario 1040), bajo el epígrafe «Otros gastos». Para sociedades colectivas y sociedades de tipo S, se registra en el Formulario 1065 o el Formulario 1120-S, respectivamente. Las sociedades de tipo C lo registran en el Formulario 1120.
Consulta con un experto tributario: las comisiones de procesamiento son generalmente sencillas de deducir, pero si tus comisiones son sustanciales o la estructura de tu empresa es compleja, un experto tributario puede asegurarse de que estén clasificadas de forma óptima y de que no se pase nada por alto.
Prácticas recomendadas para deducirte las comisiones de procesamiento de pagos
Aquí te indicamos algunas prácticas recomendadas que puedes seguir a la hora de desgravarte las comisiones por procesamiento de pagos de los impuestos que paga tu empresa (o cuando prepares la siguiente declaración de impuestos) para que la fiscalidad de tu empresa sea más llevadera:
Mantén los registros con precisión: es importante conservar facturas, recibos y cualquier otra documentación de apoyo para justificar tus deducciones. Una buena regla es: si vas a deducirte cualquier gasto en tus impuestos, necesitas tener documentación. Establece procesos que hagan de la acumulación y organización de esta documentación una parte habitual de las operaciones de tu empresa, para que no tengas que buscarla cuando llegue el momento de la declaración de impuestos.
Separa los gastos empresariales de los personales: distingue claramente entre los gastos empresariales y los personales relacionados con el procesamiento de pagos. Dedúcete solo las comisiones que estén directamente asociadas con las operaciones de tu empresa. Mantener cuentas bancarias separadas o utilizar software de contabilidad puede ayudarte a realizar un seguimiento y a clasificar los gastos correctamente.
Clasifica los gastos correctamente: utiliza los formularios fiscales y las categorías adecuadas al declarar las comisiones de procesamiento de pagos. Por ejemplo, en EE. UU., los autónomos declaran estas comisiones bajo el epígrafe «comisiones bancarias» en el Anexo C (Formulario 1040). El formulario correcto para que una sociedad de responsabilidad limitada (LLC) declare estas comisiones en EE. UU. depende de cómo esté estructurada y de cómo tribute. Una sociedad de responsabilidad limitada de un solo miembro declara las comisiones en el Anexo C (Formulario 1040), una sociedad de responsabilidad limitada de varios miembros lo hace en el Formulario 1065, una sociedad de responsabilidad limitada que tributa como sociedad de tipo S utiliza el Formulario 1120-S; y una sociedad de responsabilidad limitada que tributa como sociedad de tipo C utiliza el Formulario 1120. Las sociedades de responsabilidad limitada generalmente declararían las comisiones bajo el epígrafe «comisiones bancarias».
Consulta con un experto tributario: Artículos como este proporcionan información básica, no orientación personalizada, pero no sustituyen el consejo de un experto tributario. Trabaja con un experto tributario o contable cualificado que se especialice en impuestos empresariales para ayudarte a gestionar las complejidades de las leyes fiscales, identificar las deducciones a las que puedes optar y perfeccionar tu estrategia fiscal.
Mantente informado: las políticas fiscales no son partes estáticas de la actividad empresarial: tienden a cambiar de un año a otro. Mantente al día sobre las normativas y directrices fiscales pertinentes, suscríbete a recursos fiscales oficiales, asiste a seminarios o webinars y consulta fuentes de confianza para estar al corriente de los cambios que podrían afectar a la deducción de las comisiones de procesamiento de pagos. En EE. UU., generalmente existen pocas limitaciones para deducir las comisiones de procesamiento para las empresas, salvo en casos específicos, como cuando una empresa se clasifica como actividad pasiva o cuando las comisiones de procesamiento están vinculadas a la adquisición de un activo a largo plazo. Sin embargo, las limitaciones siempre pueden cambiar, por lo que es importante estar al tanto.
Cómo puede ayudarte Stripe Payments
Stripe Payments permite a las empresas configurar y aceptar más de 125 métodos de pago, incluidas las transferencias de crédito ACH. Ofrece una solución de pagos unificada y global que ayuda a cualquier empresa, desde startups en crecimiento hasta grandes corporaciones globales, a aceptar pagos en línea, en persona y en todo el mundo.
Stripe Payments puede ayudarte a:
Concilia pagos de forma automática: concilia fácilmente transferencias de crédito ACH con un pago o factura específicos con un motor de conciliación automática que utiliza cuentas bancarias virtuales para cada cliente y herramientas para la resolución de problemas.
Simplificar los reembolsos: haz reembolsos o devuelve excesos de fondos al cliente.
Optimiza la experiencia del proceso de compra: crea una experiencia de cliente sin fricciones y ahorra miles de horas de ingeniería con IU de pago preconstruidas y Link, un monedero digital de Stripe.
Expandirte a nuevos mercados más rápido: llega a clientes de todo el mundo y simplifica la gestión de los tipos de intercambio gracias a las opciones para pagar internacionales, que admiten 195 países y más de 135 divisas.
Unificar los pagos en línea y en persona: crea una experiencia de comercio unificado entre tus canales en línea y presenciales para personalizar la relación con tus clientes, fomentar su fidelidad y aumentar tus ingresos.
Mejorar el rendimiento de tus pagos: aumenta tus ingresos con herramientas de pagos configurables y fáciles de implementar, que incluyen soluciones sin programación de protección antifraude y funciones avanzadas para mejorar las tasas de autorización.
Hacer crecer tu empresa con una plataforma fiable: desarrolla tu negocio sobre una infraestructura que está preparada para escalar contigo. Stripe ha logrado mantener un tiempo de actividad histórico del 99,999 % y garantiza una fiabilidad líder en el sector.
Obtén más información sobre cómoStripe Payments puede ayudarte a aceptar pagos en línea y en persona o empieza hoy.
El contenido de este artículo tiene solo fines informativos y educativos generales y no debe interpretarse como asesoramiento legal o fiscal. Stripe no garantiza la exactitud, la integridad, la adecuación o la vigencia de la información incluida en el artículo. Busca un abogado o un asesor fiscal profesional y con licencia para ejercer en tu jurisdicción si necesitas asesoramiento para tu situación particular.