¿Qué son los pagos biométricos? Guía rápida para empresas

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Más información 
  1. Introducción
  2. La historia de los pagos biométricos
  3. Cómo se usan los pagos biométricos
  4. Tipos de autenticación biométrica
  5. El auge de los pagos biométricos
  6. Las ventajas del pago biométrico
  7. Los desafíos del pago biométrico
  8. El futuro de los pagos biométricos

Los pagos biométricos son transacciones que utilizan características biológicas para verificar la identidad de una persona antes de procesar un pago. Esta clase de pagos se basa en rasgos físicos o de comportamiento únicos, como huellas, reconocimiento facial, escaneos de iris o reconocimiento de voz. Estos métodos proporcionan una forma más segura de procesar transacciones, ya que es más complicado replicar o robar datos biométricos que los métodos de pago tradicionales. Esta tecnología se utiliza cada vez más en diversos sectores, como la banca y el comercio minorista, para ofrecer una experiencia de pago más rápida y segura; además, se espera que el mercado mundial de tarjetas biométricas crezca con una tasa anual compuesta de casi el 118 % entre 2024 y 2029.

A continuación, hablaremos de lo que las empresas deben saber sobre la tecnología biométrica y cómo se está aplicando a los pagos, incluido cómo funcionan los pagos biométricos y los beneficios y riesgos asociados a su uso para las empresas.

¿De qué trata este artículo?

  • La historia de los pagos biométricos
  • Cómo se usan los pagos biométricos
  • Tipos de autenticación biométrica
  • El auge de los pagos biométricos
  • Las ventajas del pago biométrico
  • Los desafíos del pago biométrico
  • El futuro de los pagos biométricos

La historia de los pagos biométricos

Los pagos biométricos se remontan a civilizaciones antiguas, donde los rasgos físicos, como las huellas de las manos y las características faciales, se utilizaban para la identificación. La biometría moderna surgió en el siglo XIX, cuando el agente de policía francés Alphonse Bertillon desarrolló un método para clasificar a los delincuentes según las medidas corporales. Esto condujo a la adopción de las huellas como forma de identificación, especialmente con el sistema de clasificación de huellas de Sir Edward Henry, creado a finales del mismo siglo.

Los sistemas de pago biométricos comenzaron a generar interés a principios de los 2000, cuando Pay By Touch introdujo uno de los primeros sistemas de pago basados en tecnología de huella. En la década de 2010 se produjo un cambio importante, ya que la biometría pasó del uso gubernamental e institucional a los dispositivos de consumo. La introducción de Touch ID por parte de Apple en el iPhone 5S en 2013 puso la tecnología biométrica al alcance de todo el mundo y permitió a los usuarios desbloquear sus dispositivos y autenticar pagos utilizando sus huellas.

En la década de 2020, la tecnología biométrica se ha generalizado y está integrada en los smartphones para diversas aplicaciones, incluida la autenticación de pagos. El desarrollo y la adopción de tarjetas inteligentes y sistemas de pago biométricos, que utilizan la tecnología biométrica para autenticar las transacciones, ponen de relieve la evolución y la integración de la biometría en el entorno financiero.

Los pagos biométricos ofrecen mayor seguridad que los protegidos con contraseñas o números de identificación personal (PIN) y suelen facilitar transacciones rápidas y cómodas. La evolución de los pagos biométricos muestra un cambio hacia métodos de transacción más seguros y fáciles de usar, lo que supone una revolución en la forma de autenticar y procesar los pagos.

Cómo se usan los pagos biométricos

Los pagos biométricos se utilizan en una variedad de aplicaciones, que se describen a continuación.

  • Transacciones en el comercio minorista: la clientela puede utilizar identificadores biométricos, como las huellas o el reconocimiento facial, para autenticar los pagos en los puntos de venta. La tecnología biométrica está integrada en las transacciones por Internet y presenciales.

  • Servicios bancarios y financieros: las instituciones bancarias y financieras están integrando la tecnología biométrica en sus sistemas para el acceso a las cuentas y la autenticación de las transacciones. Por ejemplo, las tarjetas inteligentes biométricas utilizan sensores de huella para autenticar las transacciones. La tecnología biométrica también se puede usar para acceder a las cuentas bancarias en línea.

  • Sanidad: en los entornos sanitarios, la autenticación biométrica puede proteger el acceso a registros médicos para asegurar que solo el personal autorizado puede acceder a la información confidencial de los pacientes. La tecnología biométrica también se está integrando en los procesos de identificación de pacientes.

  • Monederos digitales: el uso de la autenticación biométrica está en auge en los monederos digitales, en los que los usuarios pueden autenticar los pagos o acceder a entradas digitales, tarjetas de embarque y otros servicios mediante los datos biométricos.

  • Sector gubernamental y público: los gobiernos incorporan los pagos biométricos en varios servicios públicos, incluidos los programas de bienestar social, para garantizar que las prestaciones se distribuyen a los particulares adecuados.

Tipos de autenticación biométrica

  • Reconocimiento de huellas: este método es el más popular entre las opciones biométricas, probablemente debido a su uso generalizado en los smartphones.

  • Reconocimiento facial: el reconocimiento facial es una forma de autenticación biométrica cuya aceptación está en auge, probablemente ganando popularidad a través de su integración con los monederos de smartphones como Apple Pay y Samsung Pay.

  • Otras tecnologías biométricas: tecnologías como el reconocimiento de voz e iris son menos predominantes; esto posiblemente se deba a desafíos técnicos y niveles más bajos de comodidad y familiaridad del usuario.

El auge de los pagos biométricos

Hoy en día, los pagos biométricos son más populares y están más extendidos que nunca. Los usuarios aprecian ventajas como la comodidad y la mayor seguridad frente a métodos tradicionales como el PIN o las firmas y, puesto que cada vez más comercios adoptan lectores biométricos y evolucionan los protocolos de seguridad, es probable que aumenten la confianza de los usuarios y los índices de adopción. Se prevé que el mercado mundial de tarjetas biométricas alcance casi los 18.400 millones de dólares en 2029, lo que indica una creciente aceptación e integración de la biometría en los sistemas de pago.

Los siguientes factores han influenciado la creciente aceptación de los pagos biométricos:

  • Integración en smartphones: la integración de la tecnología biométrica en los smartphones y otros dispositivos personales ha familiarizado a la clientela con la biometría, lo que ha dado lugar a un mayor índice de aceptación de los pagos biométricos. Los monederos Apple Pay y Samsung Pay, ambos protegidos por tecnología biométrica, son ejemplos de cómo la autenticación biométrica se está convirtiendo en una función estándar para los pagos con dispositivos móviles.

  • Preferencia por la comodidad y la seguridad: los usuarios prefieren, con mayor frecuencia, métodos de pago que combinen comodidad con una gran seguridad. La biometría es más fácil de usar (no hace falta recordar los PIN ni las contraseñas) y es menos vulnerable que los métodos tradicionales. Esta doble ventaja es uno de los principales motores de la adopción de los pagos biométricos.

  • Repercusión de la pandemia: la pandemia de COVID-19 ha acelerado la adopción de métodos de pago sin contacto y biométricos debido a una mayor concienciación sobre la higiene y el deseo de minimizar el contacto físico. Este cambio, que ha contribuido a generalizar los pagos biométricos,​podría tener efectos duraderos en el comportamiento de la clientela.

  • Inclusión financiera: algunas personas ven los pagos biométricos como una herramienta para la inclusión financiera. Al permitir que las personas utilicen sus datos biométricos para autenticarse, aquellas que no tienen acceso a la banca tradicional o las que no pueden recordar los PIN o las contraseñas pueden participar en el sistema financiero. Esto tiene una relevancia particular en regiones con altas tasas de analfabetismo o donde el acceso a la banca tradicional es limitado.

  • Avances tecnológicos: el desarrollo de tarjetas de pago biométricas, que integran los datos biométricos del usuario directamente en la tarjeta, está en aumento. Estas tarjetas aúnan la familiaridad de los pagos con tarjeta con la seguridad y la comodidad de la tecnología biométrica, lo que posiblemente agiliza la adopción de pagos biométricos en entornos de comercio minorista tradicionales.

  • Influencia normativa: las normativas y estándares, como los desarrollados por la FIDO Alliance y EMVCo, están marcando la pauta de la implementación de sistemas de pago biométrico seguros e interoperables. Estos marcos ayudan a generar confianza en la clientela y facilitan una adopción más amplia al establecer una experiencia del usuario uniforme en todos los dispositivos y plataformas.

Aunque una encuesta de NMI de 2022 reveló que el 55 % de los consumidores de entre 25 y 40 años había utilizado pagos biométricos, menos del 10 % de los consumidores de 57 años o más tenía experiencia con ellos, lo que indica una necesidad de aumentar la formación y el desarrollo de infraestructuras. A continuación, se describen los factores que influyen en el conocimiento y la utilización.

  • Infraestructura limitada: la infraestructura necesaria para los pagos biométricos no está disponible de forma universal, lo que restringe las oportunidades de los usuarios para adoptar esta tecnología.

  • Preocupaciones de seguridad: algunas personas han expresado su preocupación por la forma en que se almacenan y utilizan sus datos biométricos, lo que influye en su disposición a utilizar este método de pago. La forma en que las empresas y los gobiernos aborden estas preocupaciones desempeñará una función importante en la aceptación y adopción de las tecnologías de pago biométricas.

  • Brecha generacional: existe una diferencia perceptible en los índices de aceptación entre los grupos de edad. La encuesta de NMI ha revelado que las personas de entre 18 y 40 años, que desconocían los pagos biométricos, se muestras más abiertas a usar esta tecnología que las personas de mayor edad.

Las ventajas del pago biométrico

Para las empresas, adoptar los sistemas de pago biométrico implica una serie de beneficios para las operaciones y de ventajas en un mercado competitivo.

  • Transacciones más rápidas: los pagos biométricos agilizan el proceso de compra, lo que reduce la duración de las transacciones y aumenta el rendimiento de clientes. Esto puede aumentar el volumen de ventas y la satisfacción de la clientela.

  • Seguridad mejorada y reducción del fraude: al adoptar la tecnología biométrica, las empresas pueden disminuir el riesgo de transacciones fraudulentas y las pérdidas por fraude. Como los datos biométricos con más difíciles de replicar o robar, la integridad de las transacciones mejora considerablemente, protegiendo así a la empresa y a sus clientes.

  • Datos y personalización: los sistemas biométricos pueden proporcionar a las empresas datos valiosos sobre los comportamientos de clientes y sus preferencias. Estos datos se pueden emplear para desarrollar un marketing adaptado, así como programas de fidelidad, lo que impulsará las interacciones y la retención de tus clientes. Si se conocen los patrones de compra y las preferencias, las empresas pueden adaptar sus ofertas para satisfacer las necesidades de sus clientes.

  • Reducción de los costes operativos: integrar sistemas de pago biométrico puede suponer un ahorro en los costes en diversos ámbitos, como una menor necesidad de medidas de seguridad física, una menor incidencia de pérdidas relacionadas con el fraude y una disminución de los recursos necesarios para los procesos de verificación de las transacciones.

  • Confianza de la clientela y fidelidad a la marca: implementar medidas de seguridad avanzada, como la autenticación biométrica, puede mejorar la reputación de una empresa en materia de seguridad e innovación. La clientela que siente que sus transacciones están protegidas es más propensa a ser fiel a una marca, puesto que sabe que su información personal y financiera está protegida.

  • Ventaja competitiva: la adopción de tecnología de pago biométrica puede posicionar a una empresa como líder en innovación, diferenciándose así de su competencia. Ofrecer nuevas opciones de pago puede atraer a clientes expertos en tecnología y mejorar la percepción general de la marca.

  • Cumplimiento de la normativa: con un enfoque normativo cada vez más centrado en la protección de datos y la privacidad de la clientela, la opción de pagos biométricos puede ayudar a las empresas a cumplir las normas del sector y los requisitos legales al ofrecer métodos de transacción protegidos y autenticados.

  • Alcance global e inclusividad: los sistemas biométricos pueden llegar a un público internacional y trascender las barreras lingüísticas y educativas. Esta inclusividad puede ampliar el alcance del mercado de una empresa y llegar a una base de clientes diversa.

Los pagos biométricos también tienen varias ventajas para los clientes, que se describen a continuación.

  • Seguridad: los datos biométricos son exclusivos de cada particular y son difíciles de replicar o robar, lo que hace que los pagos biométricos sean más seguros que los protegidos con métodos tradicionales como los PIN o las contraseñas. El proceso de autenticación biométrica añade una capa de seguridad que favorece la protección frente al fraude y las transacciones no autorizadas.

  • Comodidad: los pagos biométricos simplifican el proceso de transacción al eliminar la necesidad de recordar e introducir los PIN o de llevar varias tarjetas. Las transacciones se pueden efectuar con un simple escaneo de la huella o el rostro.

  • Velocidad de la transacción: el uso de la biometría puede reducir los tiempos de transacción, acortando la duración de la operación y el tiempo de espera en las colas en entornos minoristas.

  • Experiencia del usuario: los sistemas biométricos suelen ser fáciles de usar y crean una experiencia del usuario fluida e intuitiva.

  • Inclusión financiera: los sistemas de pago biométrico pueden ayudar a incluir en el sistema financiero a las personas que quizá no tengan acceso a los servicios bancarios tradicionales o a las que les resulte difícil recordar los PIN.

Los desafíos del pago biométrico

Aunque los pagos biométricos ofrecen distintas ventajas para las empresas, también acarrean desafíos y preocupaciones que se deben considerar con detenimiento.

  • Coste: la instalación inicial de los sistemas de pago biométrico puede ser costosa y compleja. Las empresas tienen que invertir en el hardware y el software necesario, además, puede resultar caro integrar estos sistemas en las infraestructuras de pagos y de tecnología de la información (TI).

  • Privacidad de los datos y almacenamiento: almacenar y gestionar los datos biométricos genera preocupaciones importantes en materia de privacidad. Las empresas deben cumplir con las normativas de protección de datos como el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) de Europa o la Ley de Privacidad del Consumidor de California (CCPA), que exigen medidas estrictas para proteger los datos de la clientela. No proteger de forma adecuada los datos biométricos podría acarrear graves consecuencias legales y financieras.

  • Aceptación por parte de los usuarios: aunque muchas personas aprecian la comodidad y la seguridad de los pagos biométricos, otras pueden mostrarse reticentes a utilizar estos sistemas por cuestiones de privacidad o incomodidad con la tecnología. Las empresas deben abordar con transparencia estas preocupaciones e informar detalladamente a la clientela sobre el tratamiento y la protección que reciben sus datos.

  • Fiabilidad del sistema: no hay tecnología que no sea infalible, en ocasiones, los sistemas biométricos pueden no reconocer a usuarios legítimos o autenticar por error a la persona equivocada. Estos errores pueden provocar la frustración de la clientela y posibles filtraciones de seguridad.

  • Desafíos legales y normativos: el panorama jurídico en relación con los datos biométricos está evolucionando, ya hay varias jurisdicciones promulgando leyes que abordan específicamente la información biométrica. Las empresas deben cumplir una variedad de normativas, lo que puede resultar especialmente difícil para aquellas que operan en distintas regiones.

  • Tecnología en evolución: puesto que la tecnología progresa con rapidez, es posible que los sistemas biométricos se queden obsoletos en poco tiempo. Las empresas deben estar preparadas para una inversión continua en actualizaciones tecnológicas para mantener la seguridad y la satisfacción de los usuarios.

  • Responsabilidad en caso de filtración de datos: si el sistema biométrico de una empresa sufre una filtración, la empresa podría enfrentarse a graves consecuencias en términos de pérdidas financieras y daños a la reputación. La naturaleza única y permanente de los datos biométricos significa que una filtración puede tener implicaciones duraderas para las personas afectadas.

  • Dependencia en proveedores externos: muchas empresas confían en proveedores externos para la tecnología de pago biométrico, algo que puede acarrear riesgos relacionados con la estabilidad del proveedor, las prácticas de seguridad y las posibles filtraciones de datos.

El futuro de los pagos biométricos

La perspectiva de los pagos biométricos está marcada por la innovación continua, con avances preparados para abordar los desafíos actuales y ampliar las aplicaciones tecnológicas. A continuación, desglosamos algunas de las tendencias e innovaciones clave que configuran el futuro de los pagos biométricos.

  • Integración con tecnologías emergentes: es probable que los sistemas de pago biométrico se integren en mayor medida con otras tecnologías emergentes, como la cadena de bloques, el Internet de las cosas (IoT, por sus siglas en inglés) y la IA. La cadena de bloques podría ser una forma segura y descentralizada de almacenar datos biométricos. La IA y el machine learning pueden mejorar la precisión y la velocidad del procesamiento biométrico al reducir los falsos positivos y negativos.

  • Adopción generalizada en todos los sectores: además del comercio minorista y la banca, se espera que los pagos biométricos se adopten de forma general en otros sectores, como la sanidad, los servicios de la administración pública y el transporte, lo que llevará la experiencia de pago biométrico a más aspectos de la vida cotidiana.

  • Avances en las modalidades biométricas: las innovaciones futuras podrían introducir modalidades biométricas más avanzadas o complejas, como el reconocimiento de los latidos del corazón, el análisis de la marcha o el reconocimiento vascular. Estas modalidades nuevas podrían crear capas de seguridad adicionales y se podrían emplear en conjunto o como alternativa a los métodos biométricos actuales.

  • Medidas de privacidad mejoradas: es probable que los sistemas de pago biométrico futuros incorporarán tecnologías de mejora de la privacidad más sofisticadas. Podrían incluir métodos que dicten cómo se procesan y almacenan los datos biométricos para conseguir la máxima protección del usuario, posiblemente utilizando técnicas como la anonimización o el cifrado.

  • Estandarización y regulación globales: el desarrollo de normas y reglamentos mundiales para los pagos biométricos podría fomentar una mayor adopción e interoperabilidad entre fronteras y sectores. Unas normativas harmonizadas también ayudarían a abordar las cuestiones de privacidad y seguridad a escala mundial, lo que generaría confianza y coherencia en los procesos de pago biométrico.

  • Diseño y accesibilidad centrados en el usuario: las innovaciones se centrarán probablemente en hacer que los sistemas de pago biométrico sean más fáciles de usar y accesibles para distintos grupos demográficos, incluidas las personas con discapacidades o limitaciones tecnológicas.

  • Sistemas biométricos híbridos: es posible que los sistemas del futuro utilicen tecnología biométrica multimodal, mediante la combinación de dos o más identificadores biométricos para aumentar la precisión y la seguridad. Por ejemplo, un sistema de pago podría requerir la huella y el reconocimiento facial para autenticar una transacción, lo que supondría un nivel de seguridad añadido.

  • Ampliación a nuevos entornos de pago: los métodos de pago biométricos podrían ampliarse a nuevos entornos, como los pagos entre particulares o las transacciones con criptomonedas.

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