Las facturas expedidas por los destinatarios o por terceros autorizados, conocidas como «autofacturas», son un tipo de documento comercial que lleva tiempo generando incertidumbre en los negocios españoles. En concreto, durante los últimos años, han dado mucho que hablar entre las empresas debido a las dudas acerca de cómo VERI*FACTU afecta a su emisión.
De hecho, en febrero de 2025 se publicó la respuesta a una consulta vinculante cuyo criterio interpretativo exigía emitir las autofacturas mediante VERI*FACTU incluso a las empresas que se acogen al Suministro Inmediato de Información (SII); sin embargo, tras la aprobación del Real Decreto 254/2025 tan solo unos meses más tarde, dicha obligación quedó anulada.
Este tipo de facturas conlleva una serie de particularidades que es preciso conocer para garantizar el cumplimiento normativo en su emisión y así evitar posibles irregularidades. En esta guía, te contamos cómo se hace una autofactura, sus ventajas y todas las obligaciones que contempla la normativa vigente.
De un vistazo
- Una autofactura es un documento que emite el cliente (o un tercero) en nombre de la empresa vendedora para justificar una transacción.
- Aunque la empresa vendedora no es la que expide la autofactura, sí es responsable de la validez del documento a efectos fiscales y legales.
- Solo se pueden elaborar autofacturas si se llega a un acuerdo previo entre las dos partes involucradas en la transacción.
- La empresa vendedora debe aceptar explícitamente cada autofactura que emita un destinatario.
- Las autofacturas requieren una serie específica e independiente, así como una mención legal.
Qué es una autofactura
Una autofactura, cuya denominación oficial es «factura por el destinatario o por un tercero», es un documento comercial que expide la parte compradora o un tercero contratado para ello. Es decir, a diferencia de otras facturas, no es la empresa vendedora la que emite la autofactura.
Si bien la parte compradora o un tercero autorizado es quien expide la factura, la responsabilidad de que el documento cumpla con todas las obligaciones pertinentes recae sobre la empresa vendedora, tal como señala el Reglamento por el que se regulan las obligaciones de facturación (aprobado en el Real Decreto 1619/2012).
Casos en los que se suele emitir una autofactura
Aunque cualquier negocio que cumpla con los requisitos legales puede recurrir a la facturación por el destinatario o un tercero, las empresas españolas suelen utilizar este mecanismo en los siguientes escenarios:
Transacciones muy frecuentes
La emisión de autofacturas es muy habitual por parte de las empresas que efectúan compras recurrentes de materiales para elaborar sus productos, las plataformas digitales que gestionan pagos masivos y los profesionales cuyo modelo de negocio se basa en la facturación periódica. Esto se debe a una de sus principales ventajas: la agilización de los procedimientos de facturación. Por este motivo, también se emplean con frecuencia en los marketplaces B2B que gestionan un alto volumen de transacciones entre proveedores y clientes.
Si diriges una de estas plataformas y has llegado a un acuerdo con las empresas vendedoras para expedir autofacturas en tu nombre, es probable que su objetivo sea agilizar el cobro. Para optimizar todavía más este proceso, puedes procesar los pagos de los clientes a través de tu plataforma mediante un sistema de pagos entre múltiples partes que permita capturar el pago, retener tu comisión y enviar a cada vendedor los fondos que le correspondan. Por ejemplo, con Stripe Connect, los clientes empresariales pueden pagar con los métodos de pago más utilizados en entornos B2B (como las transferencias SEPA), mientras que los proveedores reciben sus fondos al instante.
Mercancías pendientes de inspeccionar
En ocasiones, el importe que se debe abonar por una mercancía solo se puede conocer con precisión tras inspeccionarla. Esta situación es habitual, por ejemplo, entre los profesionales que compran alimentos perecederos cuyo peso y calidad varían en cada entrega. Al emitir una autofactura que refleja los datos del albarán, se garantiza la integridad de los datos y se evita la necesidad de emitir facturas rectificativas —otra de las principales ventajas de las autofacturas—.
Empresas con auditorías estrictas
Al igual que ocurre en los negocios que reciben mercancías pendientes de inspección, las empresas sometidas a estrictos requisitos de auditoría suelen recurrir al mecanismo de la facturación por el destinatario para evitar descuadres. Al elaborar ellas mismas las facturas, se garantiza que el importe pagado a los proveedores se ajuste exactamente a los bienes recibidos, de modo que se evitan incidencias en el posterior proceso de auditoría.
Compras de bienes ejecutados
Cuando se ejecuta un bien (es decir, se le embarga a una persona o empresa para proceder a su venta) y un profesional lo adquiere mediante un procedimiento de subasta, es común que la persona que ha sufrido el embargo no esté dispuesta a emitir una factura. En estos casos, la normativa española permite la facturación por el destinatario —tal como señala la disposición adicional quinta del Real Decreto 1624/1992— y establece un límite de siete días para el envío de la copia de esta autofactura a la parte vendedora.
Sectores regulados
La legislación vigente prevé varios escenarios en los que la autofactura es obligatoria, como la venta de energía eléctrica. Por ejemplo, el operador del sistema se encarga de emitir, en nombre de los productores, autofacturas que reflejan las cifras exactas de consumo.
Diferencias entre una autofactura y una factura ordinaria
Si de forma voluntaria te acoges a la facturación por el destinatario, es importante que conozcas las diferencias entre una factura ordinaria y una autofactura con el fin de evitar sanciones por errores de contenido al expedir cualquiera de estos documentos. Aquí tienes un resumen de las diferencias entre estos dos tipos de facturas para que las elabores correctamente:
Emisor material
El emisor material de una autofactura puede ser el destinatario de la operación o, en su defecto, un tercero autorizado y contratado para ello. Por el contrario, las facturas ordinarias siempre las emite físicamente la parte vendedora.Identificación
En la autofactura, la empresa vendedora aparece identificada como el emisor de la factura, aunque en realidad el emisor material haya sido el cliente o un tercero. En cambio, en las facturas ordinarias, es siempre la parte vendedora quien realiza la emisión material del documento (es decir, los datos identificativos de la factura ordinaria sí corresponden con el emisor material del documento).Acuerdo previo
Puesto que las autofacturas las elabora el destinatario o un tercero, es imprescindible que se haya llegado a un acuerdo con la empresa vendedora. Sin embargo, para expedir una factura ordinaria no se precisa ningún tipo de autorización.Aceptación expresa
La parte vendedora debe aceptar expresamente cada autofactura recibida. Por el contrario, las facturas ordinarias no exigen aceptación formal para ser válidas.Responsabilidad legal
Tanto al emitir una factura ordinaria como al recibir una autofactura, la responsabilidad de que estos documentos cumplan los requisitos legales recae siempre sobre la empresa vendedora. En el caso de las facturas ordinarias, al ser el vendedor el emisor material, no hay lugar a dudas acerca de su responsabilidad. En cambio, un matiz fundamental de las autofacturas es que, aunque el emisor material sea el destinatario o un tercero, la responsabilidad final sobre la integridad y legalidad del contenido sigue siendo de la empresa vendedora, ya que la factura se expide en su nombre.Mención legal
Cuando el destinatario emite una autofactura, el documento debe incluir la mención legal «facturación por el destinatario». Si la factura la emite un tercero autorizado o se trata de una factura ordinaria, no es necesaria ninguna anotación adicional, aparte de «factura».Numeración y serie
Las autofacturas requieren una serie específica e independiente, mientras que las facturas ordinarias siguen la numeración correlativa habitual de la empresa vendedora.
Requisitos legales de la autofactura
El Reglamento por el que se regulan las obligaciones de facturación y la Ley del IVA establecen los requisitos legales para que la parte compradora o un tercero autorizado pueda expedir una factura en nombre de la empresa vendedora. Te hemos preparado un resumen de todas las obligaciones que contemplan ambas normativas:
Acuerdo entre las dos partes
La parte vendedora debe autorizar expresamente al cliente o al tercero contratado para que pueda emitir facturas. El acuerdo se debe formalizar antes de que tengan lugar las ventas y debe especificar qué operaciones estarán sujetas a la autofacturación.Aceptación de la parte vendedora
Una vez emitida la autofactura, la parte vendedora debe aceptar el documento tras comprobar que cumple con las condiciones pactadas y que no presenta errores de contenido.Identificación de la parte vendedora
Aunque el emisor material de la autofactura sea el destinatario o un tercero, a efectos fiscales y legales el responsable del documento es la empresa vendedora. Por tanto, el emisor debe introducir los datos identificativos del vendedor.Mención legal
Si la factura la elabora el destinatario de la operación, debe contener la mención «facturación por el destinatario» para que sea válida a efectos fiscales y legales; no obstante, no se exige ninguna mención legal si el expedidor es un tercero autorizado.Serie específica
Las autofacturas requieren una serie específica e independiente para cada uno de los destinatarios o terceros que las emitan.Copia de la autofactura
El emisor de la autofactura debe entregar una copia a la parte vendedora.VERI*FACTU
Cuando entre en vigor el reglamento de VERIFACTU (previsiblemente, en enero de 2027), los clientes que emitan autofacturas deberán generarlas mediante un software adaptado a esta nueva normativa, excepto si se acoge al SII. Si tu empresa está sujeta a VERIFACTU, puedes asegurarte de cumplir con la normativa mediante el uso de Invopop, una de las aplicaciones disponibles en el Stripe App Marketplace. Esta plataforma de facturación electrónica se ha desarrollado en España y permite emitir autofacturas conforme a la normativa VERI*FACTU.Libros registro del IVA
La normativa especifica que, independientemente de quién expida una factura (incluso si es el cliente o un tercero), tanto el emisor como el destinatario deben registrarla en sus libros correspondientes: la empresa vendedora en el de «facturas expedidas» y el cliente en el de «facturas recibidas». En definitiva, a efectos de registro, la ley no hace distinción alguna entre autofacturas y el resto de facturas.
Ejemplo del contenido de una autofactura
Veamos un ejemplo práctico de autofactura: RocketPaper, una empresa de papelería al por mayor, decide vender online sus productos a través de BeCopy, un marketplace B2B especializado en copisterías.
El alto volumen de ventas a través del marketplace dificulta la gestión administrativa de la facturación y genera demoras en los cobros. Por todo ello, RocketPaper acuerda con BeCopy que se encargue de emitir las facturas en su nombre.
Tras llegar a este acuerdo, cada vez que un cliente compre un producto a través de BeCopy, el marketplace expedirá una autofactura en nombre de la empresa vendedora. La factura deberá incluir tanto los datos obligatorios que hay que detallar al hacer cualquier factura en España como los específicos de las autofacturas:
- Fecha de la autofactura
- Número y serie específica que identifique la autofactura
- Mención legal si las autofacturas las emiten los destinatarios (no es obligatorio si las emiten terceros autorizados, como en este ejemplo)
- Datos del emisor, es decir, nombre o razón social, NIF y domicilio de la empresa vendedora (aunque en realidad el emisor haya sido el cliente o un tercero)
- Datos del receptor, esto es, nombre o razón social, NIF y domicilio del cliente
- Descripción de la operación, incluidos el precio unitario y los descuentos aplicados
- Base imponible total
- Tipo impositivo y cuota tributaria
- Importe total
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FACTURA Número de factura: 3P-MKT-1234 |
Fecha de la factura: 23/04/2026 |
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Datos del emisor: |
Datos del cliente: |
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Descripción |
Cantidad |
Importe |
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Papel de colores variados |
50 Cajas |
1500 € |
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Base imponible |
1500 € |
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IVA 21 % |
315 € |
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Total |
1815 € |
En este caso, la autofactura no la elabora el destinatario de la operación, sino que es un tercero autorizado quien se encarga de su expedición, por lo que no es obligatorio que contenga una mención legal.
Sin embargo, como la serie debe ser específica e independiente, RocketPaper introduce «FT» en referencia a «facturación por un tercero» y «MKT» para distinguir al marketplace de otras empresas que puedan emitir facturas en su nombre.
Cuando BeCopy emite la autofactura, le remite una copia a RocketPaper para que compruebe la información y la acepte, por lo que el complejo proceso de facturación se convierte en una simple tarea de validación de datos.
Preguntas frecuentes sobre las autofacturas
El contenido de este artículo tiene solo fines informativos y educativos generales y no debe interpretarse como asesoramiento legal o fiscal. Stripe no garantiza la exactitud, la integridad, la adecuación o la vigencia de la información incluida en el artículo. Busca un abogado o un asesor fiscal profesional y con licencia para ejercer en tu jurisdicción si necesitas asesoramiento para tu situación particular.