Aspectos básicos de la banca de API: cómo las API habilitan las finanzas integradas y la banca como servicio

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Las plataformas y los marketplaces más exitosos del mundo, entre ellos Shopify y DoorDash, utilizan Stripe Connect para integrar pagos en sus productos.

Más información 
  1. Introducción
  2. ¿Qué es la banca de API?
  3. ¿Cómo funciona la banca de API?
  4. Ejemplos de banca de API
    1. Pagos integrados
    2. Banca como servicio (BaaS)
  5. Ventajas de la banca de API

Las API del sector bancario forman parte del gran cambio tecnológico que está redefiniendo la forma en que los clientes y las empresas interactúan con el dinero. La tecnología no solo ha transformado el modo en que las instituciones financieras llevan a cabo su actividad (por ejemplo, con la banca electrónica), sino que también ha cambiado por completo los tipos de instituciones que pueden ofrecer servicios financieros a los clientes. Esta nueva forma de ofrecer servicios financieros y acceder a ellos se basa en gran parte en la banca de API. Un estudio de Cornerstone Advisors concluyó que, entre 2019 y 2021, el 65 % de los bancos y las uniones crediticias estableció al menos una colaboración con una empresa de fintech, muchas de las cuales utilizan las API del sector bancario para prestar sus servicios.

A continuación, explicaremos qué es la banca de API, cómo funciona y cómo se utiliza en dos categorías claves —los pagos integrados y la banca como servicio (BaaS)—, y además analizaremos las muchas ventajas que puede ofrecer a las empresas en ambos campos.

¿De qué trata este artículo?

  • ¿Qué es la banca de API?
  • ¿Cómo funciona la banca de API?
  • Ejemplos de banca de API
  • Ventajas de la banca de API

¿Qué es la banca de API?

Las interfaces de programación de aplicaciones (API) son protocolos de comunicación (básicamente, conjuntos de reglas y herramientas) que posibilitan la comunicación y el intercambio de información entre distintos componentes de software. Estos protocolos definen los métodos y las estructuras de datos que los desarrolladores pueden utilizar para la comunicación con el componente de software, ya se trate de sistemas operativos, bibliotecas u otros servicios.

Mediante la banca de API, los desarrolladores utilizan API para crear una arquitectura más abierta en las instituciones financieras. De esta forma, se habilita la interacción entre los servicios centrales de un banco y los desarrolladores externos (u otros bancos) para obtener mayor modularidad y flexibilidad. Esta configuración separa las diferentes funciones bancarias, como los pagos, la verificación de la identidad y el intercambio de datos, y permite acceder a ellas a través de API bien definidas.

Con la banca de API, las instituciones financieras pueden crear un sistema interoperable que se comunique directamente con plataformas y aplicaciones externas, en lugar de contar con una entidad cerrada de sistemas propios. Este diseño permite desarrollar, probar e implementar rápidamente servicios financieros especializados.

¿Cómo funciona la banca de API?

Los bancos pueden abandonar las arquitecturas monolíticas y adoptar un enfoque más adaptativo mediante la banca de API, que les permite aislar, actualizar y ampliar funciones específicas sin que ello afecte al sistema general. La banca de API descompone los marcos estructurales que tradicionalmente han albergado las operaciones de los servicios financieros, lo que permite a las instituciones ganar flexibilidad mientras buscan nuevas formas para ofrecer sus servicios y acceder a ellos.

Veámoslo más detalladamente:

La banca de API utiliza una arquitectura por capas en la que cada una de las capas se encarga de una función diferente y todas ellas interactúan entre sí mediante API bien definidas. Las funciones principales ofrecidas por los bancos (gestión de cuentas, pagos, análisis de datos, etc.) se extraen mediante API y se ponen a disposición de terceros. Dicho de otro modo, se simplifican lo suficiente como para que los terceros puedan usarlas y se abren para que esto sea posible.

Comenzando por la capa de servicios centrales, cada una de las funciones bancarias (ya se trate de pagos, verificaciones de conocimiento del cliente [KYC] o historial de transacciones) se encapsula en un módulo diferente, cada uno de ellos con su propia API. Estas API se ciñen a protocolos específicos y utilizan formatos de datos estandarizados, como JSON o XML, que ofrecen coherencia en la interacción de los desarrolladores externos con los servicios del banco.

La puerta de enlace de API autentica y dirige las llamadas entrantes a la API desde servicios externos, por lo que actúa como capa protectora de los servicios centrales. Cuando una aplicación de un tercero quiere iniciar un pago o acceder a los datos de una cuenta, envía una solicitud a la puerta de enlace de API. La puerta de enlace identifica la solicitud entrante, lleva a cabo las comprobaciones de seguridad necesarias (como la validación del token o la autenticación OAuth) y dirige la solicitud al módulo de servicio pertinente.

Este sistema modular permite una innovación más rápida y dirigida dentro de los servicios financieros. Los desarrolladores pueden acceder a funciones bancarias específicas sin tener que interactuar con el sistema completo ni entenderlo en toda su extensión. Por ejemplo, una startup de fintech puede crear un servicio de pago especializado utilizando únicamente la API de pagos, sin necesidad de integrar el resto de servicios bancarios.

Esta configuración por capas permite a las empresas actualizar o sustituir cada parte por separado, lo que aporta flexibilidad y facilita las labores de mantenimiento. Las empresas también pueden implementar medidas de seguridad en la puerta de enlace de API para evitar el acceso no autorizado o malicioso a los sistemas centrales del banco. A menudo, las capas de supervisión y análisis se crean sobre estas API y realizan un seguimiento del uso de API, la latencia y otras métricas del rendimiento. Estos análisis permiten a las empresas detectar tendencias, prever cuellos de botella y mantener un rendimiento óptimo.

Ejemplos de banca de API

Tanto los pagos integrados como la banca como servicio (BaaS) representan la evolución de los servicios financieros, posible gracias a la banca de API. Estos modelos posibilitan un rápido desarrollo y una mayor accesibilidad, así como una gama de productos financieros adaptados a las necesidades específicas del cliente.

Pagos integrados

Los pagos integrados surgen de la integración directa del procesamiento de pagos en plataformas o aplicaciones de terceros. Este enfoque elimina la necesidad de que los clientes abandonen una aplicación para completar las transacciones de compra, con lo que mejora la experiencia del cliente.

  • Pasarelas de pagos y API
    Normalmente, las API de los procesadores de pagos sirven como eje de los pagos integrados. Los desarrolladores utilizan estas API para establecer una conexión entre su aplicación y las redes de pagos. Las API procesan distintos tipos de transacciones, como los pagos con tarjeta de crédito, los pagos con monedero digital y las transferencias electrónicas.

  • Procesamiento en tiempo real
    Lo que diferencia a los pagos integrados es su capacidad de procesar transacciones en tiempo real. En el momento en que un cliente inicia un pago, se activan las llamadas a la API para procesar la transacción, validar las credenciales del cliente y actualizar los saldos de la cuenta. A menudo, todo esto ocurre en cuestión de milisegundos.

  • Casos de uso
    Las plataformas de e-commerce son un buen ejemplo de pagos integrados en acción. Los pagos integrados permiten a los clientes finalizar una compra sin tener que cambiar a otro sitio web, con lo que se reduce el número de pasos y se acelera el proceso de compra. En los servicios de suscripción, los pagos integrados facilitan la renovación automática de los servicios sin necesidad de que el cliente intervenga.

Banca como servicio (BaaS)

La BaaS es un proceso integral que permite a un tercero acceder a las funciones bancarias centrales y utilizarlas a través de las API. A menudo, los proveedores de BaaS son bancos que ofrecen un conjunto de API para permitir a las plataformas de terceros lanzar productos financieros con su propia marca.

  • Funciones
    Las funciones que ofrece una estructura de BaaS van desde servicios sencillos, como la comprobación de los saldos de la cuenta y los historiales de transacciones, hasta servicios más especializados, como la calificación crediticia, la apertura de préstamos y la verificación de la identidad.

  • API y terceros
    En la BaaS, el conjunto de API disponibles es muy extenso, lo que permite a las plataformas externas acceder a los datos, iniciar transacciones y desarrollar nuevos productos financieros. Las instituciones financieras, las startups de fintech e incluso las empresas no financieras pueden utilizar estas API para crear distintas aplicaciones, como gestores de finanzas personales o plataformas especializadas en préstamos.

  • Casos de uso
    Un ejemplo de BaaS sería un negocio minorista que quiere ofrecer productos financieros a sus clientes. La BaaS permite al negocio minorista ofrecer opciones como tarjetas de crédito con su marca o programas de fidelidad sin tener que crear la estructura financiera desde cero. Otro ejemplo en el que la BaaS puede ser útil es el de una startup de fintech que ofrece plataformas de inversión especializadas. Aprovechando las API que ofrece una configuración de BaaS, la startup de fintech puede obtener acceso a funciones bancarias para desarrollar su producto.

Ventajas de la banca de API

La banca de API se ha convertido en un componente integral de la tecnología financiera moderna. A medida que este desarrollo sigue dando forma al sector, van apareciendo múltiples e importantes ventajas. Algunas de estas ventajas son las que se indican a continuación.

  • Desarrollo e implementación rápidos
    La banca de API hace que los ciclos de desarrollo sean más rápidos. Gracias a los conjuntos predefinidos de funciones disponibles mediante las API, los desarrolladores pueden conectarse a los servicios bancarios al instante. Este rápido ciclo de desarrollo acelera el proceso de comercialización de nuevos productos y permite actualizar los existentes en poco tiempo.

  • Flexibilidad y modularidad
    Las API ofrecen a los desarrolladores la capacidad de seleccionar funciones individuales e incorporarlas en distintas aplicaciones. Las instituciones financieras y los desarrolladores externos pueden escoger los servicios que desean incluir en los productos financieros.

  • Capas de seguridad robustas
    Es habitual que las arquitecturas de banca de API incluyan funciones de seguridad robustas, como protocolos de autenticación, cifrado de datos y otras medidas diseñadas para evitar el acceso no autorizado. A menudo, estas funciones de seguridad se incorporan en la misma capa de la API para ofrecer una protección fiable tanto al banco como al cliente.

  • Escalabilidad
    Las API, por su diseño, pueden gestionar distintos niveles de demanda. No importa si el negocio en cuestión es una startup pequeña o una gran empresa; las API pueden adaptarse a diferentes niveles de actividad sin necesidad de reestructurar el sistema completo. Esta escalabilidad es especialmente beneficiosa para las empresas en crecimiento.

  • Mantenimiento más sencillo
    Las arquitecturas de API modulares permiten a los desarrolladores actualizar y sustituir componentes individuales sin que esto afecte al sistema completo. La posibilidad de actualizar componentes concretos hace que sea más sencillo mantener y mejorar el servicio sin provocar alteraciones en la experiencia del cliente.

  • Interoperabilidad
    La banca de API permite una mayor interoperabilidad entre los diferentes sistemas y servicios. Las instituciones financieras pueden interactuar fácilmente con los servicios de terceros, y viceversa, para ofrecer una mayor gama de funciones. Además, la interoperabilidad va más allá del sector financiero y llega al comercio minorista, la sanidad y otros sectores.

  • Análisis y supervisión en tiempo real
    Con frecuencia, las API cuentan con funciones de análisis integradas. Estas funciones permiten a las empresas realizar un seguimiento de las transacciones, los patrones de uso y el rendimiento del sistema. Los análisis pueden aportar datos útiles para la estrategia empresarial y las mejoras operativas.

  • Oportunidades de generación de ingresos
    La banca de API abre nuevas vías para generar ingresos. Las instituciones financieras pueden monetizar sus API, lo que permite a los desarrolladores externos ofrecer servicios de valor añadido a sus clientes. Ya sea mediante un modelo de pago por uso o de suscripción, las API dan acceso a nuevas fuentes de ingresos.

  • Experiencia del cliente mejorada
    La banca de API hace que las interacciones del cliente sean más fluidas y cómodas. Puede tratarse de un procesamiento más rápido de los pagos o de herramientas de gestión financiera más intuitivas; en todo caso, son ventajas que mejoran la experiencia general del cliente.

Estas importantes ventajas contribuyen a hacer de la banca de API una fuerza transformadora de los servicios financieros.

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