Cómo reducir el coste de constitución de una empresa en EE. UU.

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Más información 
  1. Introducción
  2. ¿Qué se necesita para constituir una empresa?
  3. Tipos de estructuras corporativas y cómo elegir una
    1. Sociedad unipersonal
    2. Sociedad colectiva
    3. Sociedad anónima
    4. Sociedad de responsabilidad limitada (LLC)
    5. Elección de la estructura adecuada
  4. ¿Qué costes supone la constitución de una empresa?
  5. Cómo constituir una empresa a un coste reducido
  6. Inversores ángeles frente a otros tipos de inversores

Constituir una empresa suele entrañar costes, como las tasas de tramitación. Sin embargo, los emprendedores pueden minimizar o incluso compensar estos gastos mediante los recursos disponibles. Los propietarios de pequeñas empresas de EE. UU. gastan un promedio de 40.000 USD durante el primer año completo de actividad, por lo que es importante reducir costes siempre que sea posible.

A continuación te presentamos una guía práctica sobre cómo completar el proceso de constitución y la forma de minimizar los gastos.

¿De qué trata este artículo?

  • ¿Qué se necesita para constituir una empresa?
  • Tipos de estructuras corporativas y cómo elegir una
  • ¿Qué costes supone la constitución de una empresa?
  • Cómo constituir una empresa a un coste reducido

¿Qué se necesita para constituir una empresa?

Las tasas y los requisitos específicos de constitución de una empresa varían en función de la ubicación y del tipo de entidad empresarial que elijas. Para constituir una empresa, normalmente necesitas seguir estos pasos:

  • Busca un nombre para la empresa: asegúrate de que esté disponible y de que cumpla la normativa relativa al nombre.

  • Selecciona una ubicación para la constitución: determina donde quieres constituir tu empresa en EE. UU. Puede ser tu propio estado u otro estado con una legislación favorable para las empresas.

  • Elige una estructura corporativa: decide si quieres crear una sociedad de tipo C, una sociedad de tipo S, una corporación privada de interés público (sociedad de tipo B) o una sociedad de responsabilidad limitada (LLC). Cada una de ellas tiene su propio tratamiento en cuestiones legales y fiscales.

  • Designa un agente registrado: un agente registrado es una persona o entidad comercial con una dirección física en el lugar de constitución que recibirá documentos legales y correspondencia oficial en nombre de tu empresa.

  • Presenta el acta de constitución: prepara el papeleo necesario y preséntalo ante la entidad reguladora del gobierno competente. Por lo general, se trata de la información sobre el nombre de tu empresa, el propósito, el agente registrado y el número de acciones autorizadas (si procede).

  • Redacta los estatutos: se trata de las normas internas que rigen las operaciones de tu corporación, incluida la forma en que se celebran las reuniones, cómo se eligen los directivos y cómo se toman las decisiones. Las LLC no están obligadas a tener estatutos.

  • Obtén un número de identificación del empleador: un número de identificación del empleador (EIN, por sus siglas en inglés) es un número de ID fiscal federal que necesitarás para abrir una cuenta bancaria de empresa, declarar impuestos y contratar empleados.

  • Adquiere las licencias y los permisos necesarios: en función del sector y el lugar, puede que necesites obtener licencias o permisos para poder operar legalmente.

Tipos de estructuras corporativas y cómo elegir una

Tu estructura corporativa afecta a varios ámbitos de tu negocio, desde las operaciones diarias hasta las obligaciones fiscales y personales. Estos son los principales tipos de estructuras corporativas y los consejos sobre cómo elegir la correcta en función de las necesidades de tu negocio.

Sociedad unipersonal

Se trata de la forma más sencilla de entidad empresarial. En una sociedad unipersonal, solo hay una persona responsable de todas las ganancias y las deudas de la empresa. Estas empresas son fáciles de constituir y dan a los propietarios un control administrativo total, pero presentan cierto riesgo por el hecho de que el propietario es personalmente responsable de todas las obligaciones financieras del negocio. Esta estructura es la mejor para las pequeñas empresas de bajo riesgo y para aquellas que prueban su idea de negocio antes de crear un negocio más formal.

Sociedad colectiva

Hay tres tipos de sociedades: sociedades colectivas generales (GP), sociedades en comandita (LP) y sociedades de responsabilidad limitada (LLP). Estas empresas son fáciles de constituir y, por lo general, tienen más capital disponible que las sociedades unipersonales gracias a la aportación de varios propietarios. Los socios son responsables conjuntamente por la empresa y pueden ser personalmente responsables de las deudas de la empresa. Esta estructura empresarial es la mejor para las empresas en las que participan dos o más personas, y para grupos profesionales como bufetes de abogados o empresas de contabilidad.

  • Sociedad colectiva general (GP): la empresa solo tiene socios colectivos, que comparten la misma responsabilidad por la gestión y las obligaciones.

  • Sociedad en comandita (LP): la empresa tiene socios colectivos y comanditarios. Los socios comanditarios tienen un control mínimo sobre las decisiones y obligaciones empresariales diarias.

  • Sociedad de responsabilidad limitada (LLP): los socios tienen una responsabilidad personal limitada. Esta estructura se suele utilizar para profesionales como abogados y contables.

Sociedad anónima

Hay dos tipos de sociedades anónimas: sociedades de tipo C y sociedades de tipo S. Estas empresas tienen una protección de responsabilidad limitada, lo que significa que los activos personales de los accionistas no corren ningún riesgo por las responsabilidades de la empresa. Su constitución es más cara que otras estructuras, y están sujetas a más reglamentos y a tipos de gravámenes corporativos. Esta estructura empresarial es la más conveniente para las empresas más grandes con la visión de «salir a bolsa», o para las empresas más pequeñas que desean protección de la responsabilidad pero que prefieren pagar impuestos a nivel personal (sociedad de tipo S).

  • Sociedad de tipo C: una entidad jurídica independiente cuya titularidad recae en los accionistas. La propia sociedad es legalmente responsable por las acciones y deudas incurridas por la empresa, y no los accionistas.

  • Sociedad de tipo S: es similar a una sociedad de tipo C, pero con la ventaja de transferir los beneficios, las pérdidas, las deducciones y los créditos corporativos a los accionistas para fines fiscales federales.

Sociedad de responsabilidad limitada (LLC)

Se trata de una estructura corporativa híbrida que permite a los propietarios, socios o accionistas limitar la responsabilidad personal mientras disfrutan de los beneficios fiscales y de flexibilidad de una sociedad colectiva. Esta estructura proporciona responsabilidad limitada sin la doble tributación de las sociedades de tipo C, pero es más complicada de constituir que una sociedad unipersonal o colectiva. Esta estructura es la más adecuada para empresas de riesgo medio que desean flexibilidad y menos formalidades que una sociedad anónima.

Elección de la estructura adecuada

Ten en cuenta los siguientes factores a la hora de determinar qué estructura corporativa es la mejor para tus necesidades:

  • Responsabilidad: si tu negocio entraña riesgos financieros importantes, considera estructuras con protección de responsabilidad, como las sociedades de responsabilidad limitada o las sociedades anónimas.

  • Implicaciones fiscales: las sociedades unipersonales, las sociedades colectivas y las sociedades de tipo C se benefician de una tributación de flujo directo, mientras que las sociedades de tipo C están sujetas a una doble imposición.

  • Objetivos futuros: si pretendes recaudar mucho capital externo o salir a bolsa más adelante, una sociedad anónima podría ser la mejor opción.

  • Coste y carga administrativa: las estructuras más complejas, como las sociedades anónimas y las de responsabilidad limitada, requieren más papeleo y gastos corrientes. Si el coste supone un problema, podrían ser convenientes entidades más sencillas, como las sociedades unipersonales o las sociedades colectivas.

¿Qué costes supone la constitución de una empresa?

Como mínimo, el coste de constitución de una empresa incluye las tasas de tramitación y los honorarios del agente registrado. Los gastos exactos varían en función de los siguientes factores:

  • Lugar de constitución: las tasas de tramitación y los requisitos varían de un estado a otro.

  • Tipo de entidad jurídica: el coste de constituir una sociedad de tipo C puede variar respecto al de una sociedad de tipo S o una LLC. Cada tipo de entidad tiene que afrontar tasas de tramitación y gastos corrientes diferentes.

  • Servicios adicionales: si decides recurrir a un abogado o a un servicio jurídico en línea para que te ayude con el proceso de constitución, estos gastos se sumarán al coste total.

  • Costes opcionales: puedes incurrir en costes adicionales si añades ciertos servicios para la constitución. Por ejemplo, un coste opcional asociado con la constitución sería reservar un nombre para la empresa.

Cómo constituir una empresa a un coste reducido

Aunque no es posible constituir una empresa de forma gratuita, puedes reducir los costes siguiendo estos pasos:

  • Hazlo tú mismo: tramita el proceso de constitución por tu cuenta para ahorrarte los honorarios de abogados. Muchos gobiernos locales ofrecen formularios y recursos en línea para guiarte en el proceso. Por ejemplo, puedes encontrar instrucciones y los documentos necesarios en el sitio web de la Secretaría de Estado donde se encuentra el negocio.

  • Actúa como tu propio agente registrado: en lugar de pagar por el servicio de un agente registrado, puedes designarte a ti mismo como agente registrado, o bien nombrar a otro miembro de tu empresa. Esta persona será responsable de recibir los documentos legales y la correspondencia oficial en nombre de la empresa. También debe estar disponible durante el horario comercial habitual y tener una dirección física que sea el lugar donde está constituida la empresa.

  • Usa recursos y pruebas gratuitos: varias plataformas en línea tienen recursos gratuitos o de bajo coste para constituir una empresa, y algunas incluso proporcionan plantillas para el acta de constitución y otros documentos necesarios. Algunos servicios jurídicos en línea también tienen pruebas gratuitas para los servicios de constitución, aunque debes leer detenidamente las políticas de cancelaciones y renovaciones automáticas.

  • Benefíciate de las ofertas de formación gratuita sobre las LLC: algunas empresas pueden ofrecer servicios de formación gratuitos sobre las LLC, pero suelen entrañar condiciones o ventas de productos de más valor. Lee detenidamente la letra pequeña antes de optar por este tipo de servicios.

Aunque te encargues de la constitución y actúes como tu propio agente registrado, sí tendrás que pagar la tasa de tramitación pertinente, cuyo importe varía. También debes tener en cuenta que hay gastos corrientes asociados con el mantenimiento de un negocio (por ejemplo, los impuestos de franquicia y los informes anuales). A la hora de considerar si vale la pena que la constitución te cueste menos, sopesa este ahorro con el tiempo y el esfuerzo que necesitas para encargarte tú mismo del proceso y con los posibles riesgos de que cometas errores.

Inversores ángeles frente a otros tipos de inversores

Antes de buscar financiación de inversores ángeles, infórmate sobre otros tipos de inversores para startups. Aquí tienes un resumen de las opciones de inversión:

  • Inversores de capital de riesgo: Los inversores de capital de riesgo (VC) son empresas o particulares que invierten en startups con un gran potencial de crecimiento, normalmente a cambio de una participación en el capital. A diferencia de los inversores ángeles, suelen invertir en las últimas fases del desarrollo de una startup, una vez que el negocio ha demostrado cierta tracción en el mercado. Los VC invierten sumas de dinero más cuantiosas que los inversores ángeles y suelen involucrarse más en la dirección de la empresa. Buscan rendimientos sustanciales y suelen tener una visión más agresiva en cuanto a la expansión del negocio y a lograr una salida dentro de un plazo específico.

  • Fondos semilla: Los fondos semilla son fondos VC especializados que se centran en inversiones en fases iniciales, a menudo antes de la inversión ángel y de las rondas de capital de riesgo más grandes. Invierten en startups que han superado la fase conceptual y cuentan con un producto mínimo viable (MVP) o han conseguido algo de tracción inicial.

  • Incubadoras y aceleradoras: Estos programas apoyan a las empresas en fase inicial mediante formación, tutoría y financiación. Las incubadoras suelen centrarse en la fase inicial de desarrollo, ayudando a los emprendedores a convertir sus ideas en un negocio viable. Las aceleradoras, por su parte, buscan impulsar el crecimiento de empresas ya existentes en un plazo breve.

  • Inversores corporativos: Algunas empresas invierten en startups para acceder a tecnologías innovadoras, entrar en nuevos mercados o fomentar alianzas estratégicas. Estos inversores pueden aportar muchos recursos, pero es posible que busquen algo más que solo rentabilidad financiera, como una participación en la propiedad de la tecnología o el control sobre la dirección de la empresa.

  • Micromecenazgo: Consiste en recaudar pequeñas cantidades de dinero de un gran número de personas, normalmente a través de plataformas en línea. El micromecenazgo puede ser una buena opción para las startups que quieran validar su producto ante un público amplio, interactuar con clientes potenciales y recaudar fondos sin ceder participaciones ni endeudarse.

  • Subvenciones y ayudas públicas: En algunos sectores —sobre todo en los relacionados con la investigación científica, las tecnologías limpias o el impacto social— las subvenciones y ayudas públicas pueden aportar financiación sin diluir el capital social.

  • Préstamos entre particulares y financiación mediante deuda: La financiación mediante deuda incluye préstamos de instituciones financieras o plataformas de préstamos entre particulares. Este tipo de financiación suele ser más difícil de conseguir para las startups en fase inicial y obliga a la startup a devolver el préstamo, con intereses, pero no diluye la propiedad.

  • Family offices: Las familias con un alto patrimonio neto suelen tener empresas privadas de asesoramiento en gestión de patrimonios, conocidas como family offices u oficinas familiares, que invierten directamente en startups. Estos inversores pueden proporcionar una financiación sustancial y pueden estar interesados en inversiones a más largo plazo, en comparación con los inversores de capital de riesgo tradicionales.

  • Grupos y consorcios de inversores ángeles: A diferencia de los inversores ángeles individuales, los grupos o consorcios de inversores ángeles aúnan recursos para invertir en startups. Estos grupos pueden aportar mayores cantidades de capital y combinar la experiencia y las redes de contactos de varios inversores.

Cada tipo de inversor ofrece diferentes ventajas, expectativas y niveles de implicación. Las startups deben analizar detenidamente su fase de desarrollo, su sector, sus necesidades de financiación y el tipo de relaciones estratégicas que desean establecer antes de decidir con qué tipo de inversor quieren trabajar.

El contenido de este artículo tiene solo fines informativos y educativos generales y no debe interpretarse como asesoramiento legal o fiscal. Stripe no garantiza la exactitud, la integridad, la adecuación o la vigencia de la información incluida en el artículo. Busca un abogado o un asesor fiscal profesional y con licencia para ejercer en tu jurisdicción si necesitas asesoramiento para tu situación particular.

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