Las empresas no constituidas en sociedad y las empresas constituidas en sociedad son dos estructuras empresariales que tienen su propio conjunto de reglas, implicaciones y beneficios.
Una empresa no constituida en sociedad, como una empresa unipersonal o una sociedad colectiva, es una empresa que no se ha registrado como una entidad jurídica independiente de su propietario. Una empresa no constituida en sociedad y su propietario o propietarios se consideran la misma entidad jurídica, y cualquier deuda o problema jurídico al que se enfrente la empresa es responsabilidad de los propietarios. Las empresas no constituidas en sociedad suelen ser más fáciles de crear y operar, y no tienen tantos requisitos normativos como las empresas constituidas en sociedad, lo que las convierte en una opción popular para operaciones pequeñas o de startups.
Una empresa constituida en sociedad, como una sociedad anónima, es una empresa que se ha registrado como una entidad jurídica independiente de sus propietarios, a los que a menudo se denomina accionistas. La constitución en sociedad ofrece protección de responsabilidad limitada, lo que significa que los activos personales de los accionistas están protegidos si la empresa incurre en deudas o es demandada. Este tipo de empresa puede ser más complejo y costoso de establecer y mantener, ya que requiere más normativas, la presentación de documentos como los estatutos de constitución y el mantenimiento de registros financieros detallados.
Una sociedad de responsabilidad limitada (LLC) incluye características de las empresas constituidas y no constituidas en sociedad. En la mayoría de los casos, una LLC se considera una entidad jurídica independiente de su propietario o propietarios, al igual que una empresa constituida en sociedad (p. ej., una sociedad anónima), pero no está legalmente constituida en sociedad en muchos estados.
A continuación, analizaremos las implicaciones jurídicas, las obligaciones fiscales y la responsabilidad civil de las empresas constituidas y no constituidas en sociedad, así como la forma de elegir entre las dos estructuras empresariales.
De un vistazo:
La constitución de una empresa crea una entidad jurídica distinta que separa los activos personales de las deudas y demandas de la empresa, mientras que los propietarios únicos de empresas no constituidas en sociedad se enfrentan a una responsabilidad personal ilimitada.
Las empresas no constituidas en sociedad disfrutan de una tributación transparente más sencilla y de un papeleo normativo mínimo, mientras que las entidades constituidas en sociedad requieren un mantenimiento de registros formal, servicios bancarios empresariales independientes y declaraciones de impuestos de sociedades distintas.
Obtener capital de riesgo externo, emitir opciones sobre acciones y formalizar contratos comerciales complejos es mucho más fácil con una estructura constituida en sociedad, lo que la convierte en la vía preferida para las empresas escalables.
¿Cuáles son las implicaciones legales de estar constituido frente a no estar constituido?
Las empresas constituidas y no constituidas en sociedad difieren en sus enfoques sobre la responsabilidad, la tributación, la gestión, las transferencias de propiedad y la obtención de capital. Analizaremos cada una de estas diferencias a continuación.
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No constituida en sociedad
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Constituida en sociedad
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|---|---|---|
| Responsabilidad | Propietario personalmente responsable de deudas y obligaciones jurídicas | Entidad jurídica independiente; los activos personales suelen estar protegidos |
| Tributación | Beneficios transferidos, que se declaran en la declaración personal del propietario | A menudo es una entidad fiscal independiente; algunas estructuras se enfrentan a una doble imposición |
| Gestión | Menos requisitos formales | Por lo general, se exigen reuniones formales, mantenimiento de registros e informes |
| Transferencia de la propiedad | Más compleja; puede requerir la disolución y nueva constitución | Normalmente más fácil (a menudo mediante la venta de acciones) |
| Obtención de capital | Menos opciones de inversión externa | Más opciones (puede emitir acciones o bonos) |
Responsabilidad
La responsabilidad es la principal distinción jurídica entre las empresas constituidas y no constituidas en sociedad. En una empresa no constituida en sociedad (p. ej., empresas unipersonales y sociedades colectivas), el propietario o los propietarios son personalmente responsables de las deudas y obligaciones jurídicas de la empresa. Esto significa que sus activos personales (su casa, coche o ahorros) están en riesgo si la empresa se enfrenta a dificultades financieras o demandas.
Por el contrario, las empresas constituidas en sociedad (p. ej., las sociedades anónimas y las LLC) se consideran entidades jurídicas independientes de sus propietarios y cuentan con protección de responsabilidad limitada. Esta separación protege los activos personales del propietario de las responsabilidades de la empresa, de modo que si esta incurre en deudas o problemas jurídicos, por lo general solo están en juego los activos de la empresa.
Fiscalidad
La tributación es otra diferencia clave entre estas estructuras empresariales. Las empresas no constituidas son entidades de transferencia, lo que significa que los ingresos comerciales se informan en la declaración de impuestos personal del propietario. Las empresas constituidas generalmente tienen estructuras fiscales más complejas, y algunas están sujetas a doble imposición, una vez a nivel corporativo y otra vez sobre los dividendos del propietario.
Gestión
Las empresas constituidas en sociedad generalmente deben cumplir más formalidades, como nombrar agentes registrados, celebrar reuniones periódicas, mantener registros detallados y presentar determinados informes. Las empresas no constituidas en sociedad suelen tener menos requisitos.
Transferencia de titularidad
Transferir la propiedad en una empresa constituida en sociedad suele ser más fácil y estructurado, y a menudo implica la venta de acciones. En las empresas no constituidas en sociedad, la transferencia de la propiedad puede ser más compleja y requerir la disolución de la empresa y la formación de una nueva.
Obtención de capital
Las empresas constituidas en sociedad, especialmente las sociedades anónimas, tienen más opciones para obtener capital mediante la emisión de acciones o bonos. Las empresas no constituidas en sociedad suelen tener menos opciones para la inversión externa.
Cómo tributan de forma diferente las empresas constituidas y no constituidas en sociedad
Las empresas constituidas y no constituidas en sociedad tienen responsabilidades fiscales muy diferentes, que se describen a continuación. Además, las empresas constituidas y no constituidas en sociedad pueden variar en los tipos de deducciones y créditos que se les permiten y en las normas fiscales locales que deben seguir. Los propietarios de empresas siempre deben consultar a profesionales fiscales si tienen alguna duda sobre sus responsabilidades fiscales.
Así es como funciona la tributación para cada tipo de empresa:
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No constituida en sociedad
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Constituida en sociedad (sociedad C)
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Constituida en sociedad (sociedad S/LLC)
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|---|---|---|---|
| Entidad gravada | Propietario, personalmente | La propia sociedad anónima | Transferencia a los propietarios |
| Impuesto sobre el trabajo por cuenta propia | Sí | No (los propietarios son empleados o accionistas) | Varía |
| Doble imposición | No | Sí (se gravan los beneficios y, de nuevo, los dividendos) | No |
Empresas no constituidas
Tributación transparente: Los beneficios y las pérdidas de la empresa se «transfieren» a la declaración de impuestos individual del propietario. La empresa en sí no paga impuestos sobre los beneficios.
Impuesto sobre el trabajo por cuenta propia: Los propietarios están sujetos al impuesto sobre el trabajo por cuenta propia (Seguridad Social y Medicare) sobre los beneficios de la empresa.
Impuesto sobre la renta de las personas físicas: Los propietarios declaran los beneficios de la empresa en su declaración del impuesto sobre la renta de las personas físicas y pagan impuestos a su tipo impositivo individual.
Ejemplo: Un escritor autónomo no constituido en sociedad declararía los beneficios y gastos de su empresa en el Anexo C de su declaración de impuestos personal y pagaría impuestos a su tipo impositivo sobre la renta individual. También es responsable de pagar el impuesto sobre el trabajo por cuenta propia.
Empresas constituidas
Entidad fiscal independiente: Las sociedades anónimas se consideran entidades fiscales independientes de sus propietarios y deben presentar sus propias declaraciones de impuestos.
Impuesto sobre sociedades: Las sociedades anónimas pagan impuestos por sus beneficios al tipo impositivo de sociedades.
Doble imposición: Las sociedades C (C corps) están sujetas a una doble imposición. Se gravan los beneficios de la sociedad anónima y los accionistas pagan el impuesto sobre la renta de las personas físicas por los dividendos.
Tributación transparente: Las sociedades S (S corps) y las LLC son entidades transparentes, lo que evita la doble imposición. Sin embargo, las LLC ofrecen flexibilidad fiscal y pueden optar por la tributación de sociedades.
Ejemplo: Una gran sociedad C de fabricación presentaría una declaración del impuesto sobre sociedades y pagaría impuestos sobre sus beneficios al tipo impositivo de sociedades. A continuación, los accionistas pagan el impuesto sobre la renta de las personas físicas por los dividendos de la empresa.
Responsabilidad civil y gestión de riesgos según la estructura de la empresa
Las diferentes estructuras comerciales conllevan diferentes niveles de responsabilidad y riesgo para sus propietarios.
Así es como varían estos factores según la estructura:
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Nivel de responsabilidad
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¿Activos personales en riesgo?
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Opciones de gestión de riesgos
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|---|---|---|---|
| Empresa unipersonal | Ilimitada | Sí | Seguro de responsabilidad civil (protección limitada) |
| Sociedad colectiva | Ilimitada, solidaria y mancomunada | Sí | Seguro de responsabilidad civil, acuerdos de asociación |
| LLC | Limitada | Generalmente no | Acuerdos operativos, seguro de responsabilidad civil |
| Sociedad anónima | Limitada | Generalmente no | Estatutos, controles internos, seguro de responsabilidad civil |
Empresa unipersonal: Las empresas unipersonales conllevan una responsabilidad personal ilimitada. El propietario es personalmente responsable de todas las deudas y obligaciones jurídicas de la empresa y sus activos personales están en riesgo si la empresa es demandada o no puede pagar sus deudas. Esta estructura ofrece opciones limitadas para la gestión de riesgos. El propietario puede adquirir un seguro de responsabilidad civil para ayudar a cubrir posibles pérdidas, pero es posible que no proteja completamente los activos personales.
Sociedad colectiva: En una sociedad colectiva, cada socio está sujeto a una responsabilidad personal ilimitada. Cada socio es responsable solidaria y mancomunadamente de las deudas y obligaciones jurídicas de la empresa. Las opciones para gestionar el riesgo son limitadas, pero incluyen el seguro de responsabilidad civil y la redacción cuidadosa de los contratos. Los socios pueden definir cómo compartir los riesgos y las responsabilidades en un acuerdo de asociación.
LLC: Como su nombre indica, las LLC cuentan con responsabilidad limitada. Los propietarios (denominados miembros) no son personalmente responsables de las deudas y obligaciones de la empresa, y sus activos personales suelen estar protegidos. Las LLC ofrecen opciones de gestión de riesgos más sólidas que las estructuras no constituidas en sociedad. Las LLC pueden crear acuerdos operativos que describan las estrategias de gestión de riesgos, y el seguro de responsabilidad civil puede proporcionar una protección adicional.
Sociedad anónima: Las sociedades anónimas también ofrecen responsabilidad limitada. Los accionistas no son personalmente responsables de las deudas y obligaciones de la empresa. Sin embargo, en casos excepcionales, los tribunales pueden «levantar el velo corporativo» y hacer que los propietarios asuman la responsabilidad personal si participan en actividades fraudulentas o ilegales o no mantienen las formalidades corporativas. Algunos profesionales, como los médicos y los abogados, también pueden enfrentarse a la responsabilidad personal por negligencia profesional, incluso si operan dentro de una estructura de sociedad anónima.
Cómo elegir la estructura empresarial adecuada
Elegir la estructura empresarial adecuada afecta a tus operaciones diarias, a tus responsabilidades legales y fiscales, y a tu capacidad para recaudar capital. Tu estilo de trabajo personal, tus objetivos empresariales y tu tolerancia al riesgo también son factores importantes.
A continuación, se indica lo que debes tener en cuenta al decidir si quieres constituir tu empresa:
¿Cuánto riesgo de responsabilidad personal puedes asumir?
Responsabilidad personal: Piensa en cuánta responsabilidad legal y personal te puedes permitir asumir. Si tu empresa conlleva riesgos considerables, puede que sea preferible una estructura que ofrezca responsabilidad limitada (p. ej., una LLC o una sociedad anónima) para proteger tus activos personales.
Riesgos del sector: Algunos sectores son más propensos a las demandas o tienen mayores riesgos de deuda, lo que puede influir en la elección de tu estructura empresarial. El sector de la fabricación o la construcción, por ejemplo, podría beneficiarse más de una sociedad anónima o LLC que una consultoría.
¿Qué tratamiento fiscal se adapta mejor a tu empresa?
Flexibilidad fiscal: Las empresas individuales, las sociedades colectivas, las sociedades de tipo S y las LLC ofrecen un régimen de transparencia fiscal, lo que evita la doble tributación. Las sociedades de tipo C están sujetas a la doble tributación.
Consideraciones fiscales estatales: Algunos estados tienen leyes fiscales favorables para ciertos tipos de empresas. Dependiendo de dónde tenga la sede tu empresa, esto también puede ser un factor a tener en cuenta.
¿Cómo tienes previsto captar fondos?
Recaudación de capital: Las sociedades anónimas suelen estar mejor preparadas para recaudar capital mediante la venta de capital en forma de acciones. Es posible que los inversores prefieran las sociedades anónimas por su estructura clara y la posible rentabilidad de la inversión a través de los dividendos y la revalorización de las acciones.
Financiación para pequeñas empresas: Si tus necesidades de financiación son modestas o prefieres operar con préstamos o fondos personales, las estructuras más simples, como las empresas individuales o las sociedades colectivas, pueden ser la mejor opción.
¿Cuánto control diario quieres tener?
Estructura de gestión: Las sociedades anónimas requieren una junta directiva, reuniones periódicas y otras formalidades. Si prefieres la simplicidad y el control directo, una LLC o una empresa individual pueden ser una buena opción.
Procesos de toma de decisiones: En una sociedad colectiva, las decisiones se suelen tomar de forma conjunta, lo que puede ser una ventaja o un obstáculo en función de la dinámica entre los socios. Las LLC ofrecen más flexibilidad a la dirección, lo que permite a los miembros estructurar sus operaciones como consideren oportuno.
¿Cuáles son tus planes de crecimiento a largo plazo?
Escalabilidad: Las sociedades anónimas te permiten emitir acciones y atraer inversores. Esto puede ser ventajoso si tienes planes de crecimiento ambiciosos.
Estrategias de salida: Es más fácil transferir la propiedad a través de las acciones de una sociedad anónima que transferir la participación en una empresa individual. Ten en cuenta la facilidad con la que se puede transferir la propiedad si se vende la empresa.
¿Qué cantidad de papeleo y de cumplimiento de la normativa puedes gestionar?
Configuración y mantenimiento: Las sociedades anónimas y las LLC requieren más papeleo y un cumplimiento de la normativa continuo que las empresas individuales o las sociedades colectivas. Evalúa qué nivel de carga administrativa puedes gestionar.
Asesoramiento profesional: Consulta a un abogado de empresa o asesor financiero. Pueden proporcionarte asesoramiento experto basado en tu situación específica de cumplimiento de la normativa y en tus objetivos a largo plazo.
Cómo puede ayudarte Stripe Atlas
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Completar la solicitud de acceso lleva menos de 10 minutos. Podrás elegir la estructura de tu empresa, confirmar que tu nombre esté disponible, añadir hasta cuatro cofundadores, establecer el reparto del capital y firmar electrónicamente. Atlas se encarga del resto, lo que incluye avisar a los cofundadores para que firmen sus documentos electrónicamente.
Banca y pagos antes de que llegue tu EIN
Atlas presenta tu solicitud del EIN de forma automática tras la constitución. No tienes que esperar: Atlas habilita los pagos y las operaciones bancarias previos al EIN para que puedas empezar a aceptar pagos y realizar transacciones de inmediato. Los fundadores de EE. UU. que tienen un número de la Seguridad Social (SSN) suelen cumplir los requisitos para el procesamiento acelerado del IRS.
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Atlas presenta la elección 83(b) en tu nombre —tanto para los fundadores de EE. UU. como para los extranjeros— mediante el correo certificado con seguimiento del Servicio Postal de los Estados Unidos (USPS, por sus siglas en inglés) para reducir los impuestos sobre la renta de las personas físicas. Recibirás una elección 83(b) firmada y el justificante de la presentación directamente en tu Dashboard de Stripe, con la confirmación por correo certificado.
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El contenido de este artículo tiene solo fines informativos y educativos generales y no debe interpretarse como asesoramiento legal o fiscal. Stripe no garantiza la exactitud, la integridad, la adecuación o la vigencia de la información incluida en el artículo. Busca un abogado o un asesor fiscal profesional y con licencia para ejercer en tu jurisdicción si necesitas asesoramiento para tu situación particular.