El impuesto sobre bienes y servicios (GST) es el impuesto que se aplica a los bienes y servicios en muchos países. Es un impuesto sobre el valor añadido (IVA), lo que significa que se aplica en cada fase de la cadena de suministro, se incluye en el coste total definitivo y lo paga el cliente final. Hay varios países que aplican el GST, como Australia, Canadá, la India, Nueva Zelanda y Singapur, aunque los tipos y las normas varían según la jurisdicción. Por ejemplo, en Singapur se recaudaron 20.000 millones de dólares singapurenses (SGD) en GST durante el ejercicio fiscal 2024–2025.
Las empresas cobran y remiten el GST al gobierno, pero en realidad no es un coste que asuman. Las empresas necesitan unas estrategias de precios que resulten atractivas para los clientes y, a la vez, cubran el GST. Además, deben contar con sistemas sólidos de mantenimiento de registros, los cuales suelen usar un software que ayuda a supervisar las transacciones y a calcular el importe que se debe. La aplicabilidad del GST también puede variar según el producto, el servicio y la ubicación; hay algunos artículos exentos y a otros se les aplican unos impuestos distintos.
Una gestión eficaz del GST es una parte esencial de las operaciones de una empresa. Exige prestar atención a los detalles, conocer la legislación fiscal actualizada y usar unos sistemas fiables y uniformes para el cobro de los impuestos y el mantenimiento de registros. A continuación, tienes una guía con lo que deben saber las empresas sobre el GST, cómo calcularlo y cómo puede ayudarte Stripe a simplificar su gestión.
Esto es lo que encontrarás en este artículo:
- Diferencias entre el GST y otros impuestos de empresas
- El GST y la declaración de actividad económica (BAS) en Australia
- Cómo calcular el GST para tu empresa
- Cómo puede ayudarte Stripe Tax
Diferencias entre el GST y otras formas de tributación para empresas
El GST destaca entre otros tipos de impuestos por varios motivos. A continuación, te explicamos en qué se diferencia:
Naturaleza de la tributación
Enfoque de valor añadido: A diferencia de un impuesto sobre las ventas tradicional que se impone en el punto de venta, el GST se aplica en cada etapa del proceso de producción y distribución. Esto significa que en cada paso en el que se añade valor, se cobra el GST. Este mecanismo de crédito también ayuda a evitar el efecto cascada de los impuestos (un impuesto sobre otro impuesto), que es un problema común en los sistemas fiscales que no aplican impuestos sobre el valor añadido.
Créditos fiscales por los insumos: Las empresas pueden reclamar créditos por el GST pagado en sus insumos, lo que garantiza que la carga final del impuesto recaiga en el cliente final. Esta función distingue al GST de un sistema tributario acumulativo en el que el impuesto se recauda sobre el valor total, incluidos los impuestos de las etapas anteriores.
Ámbito de aplicación
Impuesto de base amplia: El GST suele abarcar una amplia gama de bienes y servicios, lo que lo convierte en una forma de tributación completa. Esta amplia cobertura contrasta con los impuestos especiales o los impuestos de lujo que se aplican a determinados bienes o servicios. Sin embargo, en muchos sistemas de GST, se aplican determinadas exenciones, ya sea para aligerar la carga fiscal de los artículos de primera necesidad o porque es difícil añadirles valor de la forma habitual. Las exenciones son comunes para artículos esenciales como los alimentos básicos, la atención médica, la educación y los servicios financieros.
Uniformidad entre los productos y servicios: Si bien hay excepciones y los tipos varían en algunos casos, el GST suele ofrecer un tratamiento fiscal uniforme para los distintos bienes y servicios. Esto difiere de otros sistemas fiscales, en los que los tipos y las normas varían según las diferentes categorías.
Impacto comercial
Mantenimiento de registros y cumplimiento de la normativa: La naturaleza de varias etapas del GST implica que las empresas deben prestar especial atención al mantenimiento de registros y a la elaboración de informes. Es más complejo que los impuestos de un solo punto y requiere unos sistemas contables sólidos. Además, la estructura fomenta el cumplimiento de la normativa, ya que las empresas deben declarar las ventas y los insumos para solicitar los créditos fiscales, lo que crea un sistema de autorregulación.
Estructuración y estrategia de precios: El GST afecta a los precios que pagan los clientes y las empresas deben tenerlo en cuenta a la hora de establecerlos.
Si comprendes en qué se diferencia el GST de otros impuestos, podrás tomar decisiones más inteligentes y crear estrategias para el cumplimiento de la normativa con más información.
El GST y la declaración de actividad económica (BAS) en Australia
Las empresas australianas deben estar al tanto de la declaración de actividad económica (BAS), un formulario que envían a la oficina fiscal de ese país (ATO, por sus siglas en inglés) para declarar sus obligaciones fiscales, incluido el GST. En este formulario, las empresas detallan las ventas, las compras y el GST resultante que deben pagar o por el que deben recibir una devolución. Sirve para actualizar de forma periódica la información de las autoridades fiscales y, a la vez, mantener actualizados los registros de las empresas.
Cuando una empresa vende un producto o un servicio, suma el GST al precio de venta. No obstante, la empresa no se queda con este importe adicional, sino que lo guarda en nombre de la oficina fiscal. A la inversa, cuando una empresa compra un producto o un servicio, paga el GST. Sin embargo, si la empresa está registrada, normalmente puede reclamar créditos por el GST incluido en el precio de las compras realizadas para su actividad.
Cada período de declaración, las empresas contabilizan el GST en las ventas (impuesto repercutido) y en las compras (impuesto soportado). La diferencia entre estos dos importes se declara en el BAS. Si el GST recaudado de las ventas supera el GST pagado de las compras, la empresa debe dinero al gobierno. Si es al revés, la empresa puede solicitar el reembolso.
Para las empresas, es fundamental estar al día con las obligaciones de BAS y GST, porque no solo les permite cumplir con la legislación fiscal, sino que también les proporciona una visión clara de sus actividades sujetas a impuestos, lo cual es necesario para la planificación financiera y para tomar decisiones fundamentadas. Si incluyen el GST en su declaración habitual de BAS, las empresas pueden gestionar las obligaciones fiscales continuas sin tener que recurrir a ajustes o correcciones de última hora.
Cómo calcular el GST para tu empresa
La fórmula principal para calcular el GST que debe tu empresa es la siguiente:
Importe del GST = Precio x (tipo del GST / 100)
También son útiles dos fórmulas relacionadas en función de los datos con los que trabajes:
Precio con GST incluido: precio total = precio original x (1 + tipo del GST / 100)
Cálculo inverso del precio sin GST: precio original = precio total / (1 + tipo del GST / 100)
Con estas fórmulas a mano, sigue estos pasos para averiguar lo que debe tu empresa:
Identifica el tipo de gravamen aplicable: Determina el tipo de GST correcto de los bienes o servicios que se venden. Los tipos varían en función de la categoría, por lo que te recomendamos consultar el cuadro oficial de tipos de forma periódica para obtener información precisa.
Diferencia tus transacciones: Separa las ventas sujetas a impuestos de las exentas de impuestos y distingue las ventas (por las que cobras el GST) de las compras (por las que es posible que puedas reclamar créditos de GST).
Calcula el GST de las ventas: Aplica el tipo de GST al precio de venta de cada bien o servicio con la fórmula anterior. Este es el impuesto repercutido que cobras a los clientes.
Calcula el GST de las compras: Registra el GST pagado en las compras relacionadas con la empresa. Se trata del impuesto soportado y puedes reclamarlo como crédito.
Determina el GST neto: Resta el GST total pagado en las compras (créditos por impuestos soportados) del GST total recaudado por las ventas (impuesto repercutido). Si el GST recaudado es superior al pagado, la diferencia corresponde a lo que la empresa debe a las autoridades tributarias. Si el GST pagado es superior al recaudado, es posible que la empresa cumpla los requisitos para recibir un reembolso.
Conserva los registros: Guarda registros detallados y precisos de todas las ventas y compras con los importes del GST correspondientes. Es un requisito innegociable para calcularlos de forma precisa y cumplir la normativa.
Haz actualizaciones periódicas: Actualiza estas cifras cada período de declaración y mantente al tanto de los cambios en la legislación del GST que puedan afectar a tus tipos o tus obligaciones.
Consideraciones sobre el cumplimiento de la normativa en materia de GST
Aparte del propio cálculo, hay varios factores que determinan el modo en que se aplica el GST en tu empresa día a día. El volumen de ventas afecta al importe del GST que cobras y al número de créditos que puedes reclamar, y el tamaño de la empresa y su modelo (por ejemplo, mayorista frente a minorista) pueden influir en el modo de declarar el GST, incluso de productos idénticos.
Las empresas que suministran bienes o servicios de un país a otro también deben comprender las normas sobre el lugar de suministro, las cuales determinan dónde se tributa por una transacción y a qué autoridad se debe declarar. Por último, elegir un período de declaración (mensual, trimestral o anual) que se ajuste a tus operaciones y a tu volumen de transacciones anual ayudará a poder seguir gestionando el presupuesto y el cumplimiento de la normativa.
Cómo puede ayudarte Stripe Tax
Stripe Tax reduce la complejidad del cumplimiento de la normativa fiscal para que puedas centrarte en hacer crecer tu empresa. Empieza a recaudar impuestos a nivel mundial añadiendo una sola línea de código a tu integración actual, haciendo clic en un botón del Dashboard o utilizando nuestra potente API.
Stripe Tax te ayuda a supervisar tus obligaciones y te avisa cuando superas el umbral de registro del impuesto aplicable a tus transacciones Stripe. También puede registrarse para cobrar impuestos en tu nombre en EE. UU. y gestionar la presentación de documentos a través de socios de confianza. Stripe Tax calcula y cobra automáticamente los impuestos sobre las ventas, el IVA y el impuesto sobre bienes y servicios (GST) sobre:
- Bienes y servicios digitales en todos los estados de EE. UU. y en más de 100 países
- Bienes físicos en todos los estados de EE. UU. y en más de 40 países
Stripe Tax puede ayudarte a:
Entender dónde registrarte y recaudar impuestos: consulta dónde tienes que recaudar impuestos en función de tus transacciones de Stripe. Tras registrarte, activa el cobro de impuestos en un nuevo estado o país en cuestión de segundos. Puedes empezar a recaudar impuestos añadiendo una línea de código a tu integración existente de Stripe o añadir el cobro de impuestos con tan solo pulsar un botón en el Dashboard de Stripe.
Regístrate para pagar impuestos: si necesitas registrarte para pagar impuestos sobre las ventas en EE. UU., deja que Stripe gestione tus registros fiscales. Te beneficiarás de un proceso simplificado que rellena automáticamente los datos de la solicitud, lo que te ahorrará tiempo y simplificará el cumplimiento de la normativa local. Si necesitas ayuda para registrarte fuera de EE. UU., Stripe colabora con Taxually para ayudarte a registrarte ante las autoridades fiscales locales.
Recaudar impuestos automáticamente: Stripe Tax calcula y recauda el importe exacto de los impuestos adeudados, sin importar qué vendas ni la ubicación de la venta. Es compatible con cientos de productos y servicios y está al día sobre las normas fiscales y los cambios de tipos.
Simplifica la presentación: Stripe Tax se integra de forma continua con los partners para la presentación, por lo que las presentaciones en todo el mundo son precisas y oportunas. Deja que nuestros partners gestionen tus presentaciones para que puedas centrarte en hacer crecer tu empresa. Las presentaciones de impuestos en EE. UU. se pueden automatizar en el Dashboard de Stripe gracias a la tecnología de TaxJar.
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El contenido de este artículo tiene solo fines informativos y educativos generales y no debe interpretarse como asesoramiento legal o fiscal. Stripe no garantiza la exactitud, la integridad, la adecuación o la vigencia de la información incluida en el artículo. Busca un abogado o un asesor fiscal profesional y con licencia para ejercer en tu jurisdicción si necesitas asesoramiento para tu situación particular.