El trabajo autónomo te da flexibilidad, pero también te hace responsable de todo el peso de dirigir una empresa. Eso incluye los impuestos. Para los trabajadores autónomos australianos, esto significa que tienen que aplicar impuestos a los beneficios, dar seguimiento a las deducciones y seguir el ritmo de los umbrales de impuestos aplicables a bienes y servicios (GST). A continuación encontrarás una guía detallada sobre cómo funcionan los impuestos para trabajadores autónomos en Australia y cómo cumplir con la normativa.
Esto es lo que encontrarás en este artículo:
- ¿De qué impuestos son responsables los trabajadores autónomos en Australia?
- ¿Cuándo necesitan los trabajadores autónomos solicitar un número de empresa australiano (ABN)?
- ¿Cómo saben los trabajadores autónomos si necesitan registrarse de cara al Impuesto sobre bienes y servicios (GST)?
- ¿Qué errores fiscales comunes cometen los trabajadores autónomos y cómo pueden evitarlos?
¿De qué impuestos son responsables los trabajadores autónomos en Australia?
En Australia, los principales tipos de impuestos de los que son responsables los trabajadores autónomos son el impuesto sobre los beneficios y el impuesto sobre bienes y servicios (GST). A continuación, analizamos en más detalle cada uno de ellos.
Impuesto sobre la renta
Tus beneficios como autónomo se consideran beneficios de la empresa y se aplican los impuestos después de deducir cualquier gasto. A diferencia de lo que ocurre con los empleados, no se retiene ningún impuesto de tus pagos, por lo que tendrás que tenerlo en cuenta dentro de tu presupuesto tú mismo.
Si debes 1.000 dólares australianos o más por impuestos, la Oficina de Tributación Australiana (ATO) te incluirá automáticamente en un plan de pago por consumo. Estos pagos trimestrales distribuyen tu obligación fiscal a lo largo del año y te ayudan a evitar sorpresas cuando llegue el momento de pagar tus impuestos.
Impuesto sobre bienes y servicios (GST)
Si ganas 75.000 AUD o más en un período de 12 meses gracias a tu trabajo autónomo, debes registrarte a efectos dl Impuesto sobre bienes y servicios (GST). Una vez que te registres, añadirás un 10 % de Impuesto sobre bienes y servicios (GST) a tus facturas, presentarás las declaraciones de actividad de la empresa (BAS) y transferirás ese Impuesto sobre bienes y servicios (GST) recaudado a la ATO. También puedes reclamar deducciones del Impuesto sobre bienes y servicios (GST) en las compras de empresa que cumplan los requisitos para ello.
¿Cuándo necesitan los trabajadores autónomos solicitar un número de empresa australiano (ABN)?
En el momento en que tu trabajo autónomo pasa de ser un pasatiempo a algo que estás haciendo con coherencia, estructura o intención de generar ganancias, estás operando como una empresa a los ojos de la ATO. Eso significa que necesitas un ABN.
Debes solicitar un ABN una vez que:
Obtengas beneficios de tu trabajo como autónomo, no solo para cubrir los costes
Realices labores de marketing de los servicios de tu empresa
Emitas facturas a clientes
Planifiques reinvertir en tu empresa
Obtener un ABN es un paso fundamental que afecta la forma en que recibes los pagos, cómo interactúas con los clientes y cómo cumples con tus obligaciones fiscales. También es una señal, para los clientes, la ATO y para ti mismo, de que diriges una empresa.
No tener un ABN puede ocasionar problemas cuando facturas a clientes. Si emites una factura a una empresa por bienes o servicios superiores a 75 AUD (excluido el Impuesto sobre bienes y servicios (GST)) sin proporcionar un ABN, generalmente se requiere que tu cliente retenga los impuestos del pago y los pague a la ATO. Esta retención predeterminada es el tipo impositivo máximo, lo que significa que podrías terminar recibiendo menos dinero del que realmente se te debe.
Si trabajas de forma independiente de forma constante, no tener un ABN dificulta el que puedas recibir pagos, operar y cumplir con la normativa.
¿Cómo solicitas un ABN?
Solicitar un ABN es gratuito y se puede hacer en línea a través del sitio web Australian Business Register. Deberás describir la naturaleza de las actividades de tu empresa y tu facturación anual estimada.
Una vez aprobado, tu ABN se convierte en el identificador oficial de tu empresa. Lo utilizarás en facturas, formularios fiscales y en tus presentaciones de las BAS. Si estás usando una herramienta de facturación moderna como Stripe Invoicing, puedes almacenar tu ABN e incluirlo automáticamente en cada factura que envíes. De este modo, se minimizan los errores manuales y se ahorra tiempo.
¿Cómo saben los trabajadores autónomos si necesitan registrarse de cara al Impuesto sobre bienes y servicios (GST)?
Si tu negocio autónomo obtiene 75.000 AUD o más de beneficios brutos, debes registrarte a efectos del Impuesto sobre bienes y servicios (GST) en un plazo de 21 días tras superar el umbral.
Una vez que te hayas registrado, tendrás que:
Añadir un 10 % del Impuesto sobre bienes y servicios (GST) a tus facturas
Presentar una BAS (generalmente trimestral)
Remitir el Impuesto sobre bienes y servicios (GST) que hayas cobrado, menos el Impuesto sobre bienes y servicios (GST) que hayas pagado sobre los gastos elegibles para ello de la empresa
La ATO cuenta con que monitorices tus ingresos. Si pasan más de 21 días después de haber superado el umbral establecido, seguirás siendo responsable del Impuesto sobre bienes y servicios (GST) actualizado en todas las facturas desde el punto en que deberías haberte registrado, al margen de si los has cobrado o no. Esto puede reducir rápidamente tu margen de beneficio.
La forma más sencilla de adelantarte a esto es dar seguimiento a tus beneficios acumulados. Utiliza tu software de contabilidad o tu plataforma de pagos para monitorizar tu total continuo de 12 meses. Si facturas mediante Stripe, por ejemplo, puedes ver los datos de ingresos en tiempo real en el Dashboard de Stripe. Una vez que te hayas registrado, Stripe también podrá aplicar automáticamente el Impuesto sobre bienes y servicios (GST) a tus facturas.
Hay algunas excepciones al umbral de 75.000 AUD, entre las que se incluyen las siguientes:
Si proporcionas servicios de taxi o transporte compartido (incluso a través de plataformas como Uber), debes registrarte a efectos del Impuesto sobre bienes y servicios (GST) desde tu primer dólar ganado.
Las entidades sin ánimo de lucro pueden esperar hasta alcanzar los 150.000 AUD antes de registrarse.
¿Debes registrarte voluntariamente?
Si tus beneficios son inferiores a 75.000 AUD, no tienes la obligación de registrarte, pero puedes hacerlo. El registro voluntario te permite reclamar deducciones del Impuesto sobre bienes y servicios (GST) sobre los gastos de tu empresa. Esto puede ser útil si tienes unos costes de inicio elevados o trabajas con proveedores registrados a efectos del Impuesto sobre bienes y servicios (GST).
El registro también significa que tendrás que cobrar Impuestos sobre los bienes y servicios (GST) en tus facturas, lo que puede hacer que tus tarifas sean menos competitivas si trabajas con clientes. Si tu base de clientes son principalmente empresas que pueden deducir el Impuesto sobre bienes y servicios (GST), el 10 % añadido podría no ser un problema.
¿Qué errores fiscales comunes cometen los trabajadores autónomos y cómo pueden evitarlos?
Hasta los trabajadores autónomos más experimentados cometen errores fiscales. La buena noticia es que la mayoría de los errores se pueden evitar con unas cuantas pautas. A continuación, te explicamos qué tiende a salir mal y cómo mantener las cosas en orden.
Mantener registros insuficientes
La falta de ingresos, un seguimiento de los gastos insuficiente y las transacciones bancarias agrupadas dificultan el poder reclamar deducciones legítimas o, lo que es peor, si la ATO te pide pruebas, no estarás preparado para aportarlas.
Utiliza una cuenta bancaria y una plataforma de pagos exclusivas de la empresa para aislar los beneficios y los gastos, y almacenar digitalmente los ingresos escaneados o fotografiados sobre la marcha. Haz un seguimiento del kilometraje, el número de horas y cualquier otro registro de consumo que necesites para justificar las deducciones. Stripe Payments registra automáticamente cada pago y comisión en un solo lugar, lo que simplifica la conciliación y el mantenimiento de registros fiscales.
Incumplimiento de los plazos de presentación
Las fechas de vencimiento para la presentación de las declaraciones fiscales o BAS se te pueden pasar por alto, especialmente si no tienes un asesor fiscal. La ATO cobra sanciones por pago atrasado que aumentan con el tiempo, y si se repiten los retrasos puede que seas sometido a un proceso de escrutinio adicional.
Fija recordatorios en tu calendario con tiempo de margen. Si utilizas los servicios de un agente fiscal, regístrate con él a principios de año para poder acceder a plazos ampliados.
Deducciones excesivas
Es común sobrestimar el uso que hace la empresa de los gastos compartidos (p. ej., reclamar el 100 % de tu factura telefónica cuando solo la mitad es para trabajar). Esto puede ser una señal de advertencia para la ATO.
Sé honesto y realista sobre cómo utilizas los artículos de uso mixto. Mantén registros cortos de consumo para respaldar tus estimaciones (p. ej., un diario de cuatro semanas para el uso telefónico o de Internet). No te bases en tus estimaciones. Si no puedes fundamentar la deducción, no la hagas.
Ignorar las obligaciones relativas al Impuesto sobre bienes y servicios (GST)
Algunos trabajadores autónomos no se dan cuenta cuando superan el umbral de beneficios de 75.000 AUD. Esto genera una responsabilidad ante la ATO relativa al Impuesto sobre bienes y servicios (GST) que deberías haber cobrado, incluso si no lo facturaste.
Comprueba tus ingresos anuales acumulados cada mes, regístrate a efectos del Impuesto sobre bienes y servicios (GST) en cuanto tengas previsto superar el umbral y utiliza herramientas de facturación que te ayuden a incluir correctamente el Impuesto sobre bienes y servicios (GST).
No apartar el dinero para los impuestos
Al con contar con la retención de PAYG, los trabajadores autónomos deben ahorrar para sus propias facturas de impuestos. Si no lo haces, puedes terminar víendote en problemas cuando llegue el momento de pagar.
Trata los impuestos como un coste de empresa: por cada factura pagada, mueve una parte a una cuenta separada. No toques tus recaudaciones de Impuestos sobre bienes y servicios (GST), es decir, aquellas que pertenecen a la ATO. Utiliza tu BAS trimestral, tu contable o ambos para pronosticar cuánto pagarás de impuestos para que no haya sorpresas.
No buscar asesoramiento profesional
Tratar de declarar tus impuestos por tu cuenta en situaciones complejas, como si trabajas con otros países y mezclar beneficios de empleados y trabajadores autónomos, puede dar lugar a la pérdida de oportunidades de deducciones o errores costosos.
Cuando tu situación se complique, recurre a un agente fiscal registrado, considera sus comisiones como un gasto de empresa deducible y utiliza sus consejos para organizarte mejor de cara al futuro.
El contenido de este artículo tiene solo fines informativos y educativos generales y no debe interpretarse como asesoramiento legal o fiscal. Stripe no garantiza la exactitud, la integridad, la adecuación o la vigencia de la información incluida en el artículo. Busca un abogado o un asesor fiscal profesional y con licencia para ejercer en tu jurisdicción si necesitas asesoramiento para tu situación particular.