¿Cuándo se deben aplicar impuestos sobre las ventas a los servicios en EE. UU.?

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Más información 
  1. Introducción
  2. ¿Qué constituye un servicio?
  3. ¿Cuándo se deben aplicar impuestos sobre las ventas a los servicios en EE. UU.?
  4. ¿Cómo se cobran los impuestos sobre las ventas a los servicios en EE. UU.?

En EE. UU., la mayoría de los bienes físicos están sujetos a impuestos, salvo ciertas excepciones, como los comestibles y los medicamentos. Además, en muchos estados también se considera que los bienes digitales y otras ofertas en régimen SaaS (software como servicio) también son gravables. Hasta hace bien poco, la mayoría de los estados no exigía que las empresas cobrasen impuesto sobre las ventas por los servicios que prestan. Sin embargo, ahora que los estados se han propuesto generar más ingresos en concepto de impuestos, el panorama ha cambiado.

Este artículo analiza la fiscalidad de los servicios, define qué es un servicio y explica cuándo hay que cobrar el impuesto sobre las ventas por prestarlo.

¿De qué trata este artículo?

  • ¿Qué constituye un servicio?
  • ¿Cuándo se deben aplicar impuestos sobre las ventas a los servicios en EE. UU.?
  • ¿Cómo se cobran los impuestos sobre las ventas a los servicios en EE. UU.?

¿Qué constituye un servicio?

Todo el mundo sabe qué es un servicio, pero es importante definir qué se considera un servicio y qué no de cara al impuesto sobre las ventas. Porque el concepto «servicios» abarca un catálogo de actividades variadísimo, pero generalmente se clasifican en cuatro categorías:

  • Servicios empresariales: incluye servicios informáticos, servicios financieros, servicios publicitarios y servicios de consultoría, entre otros.
  • Servicios personales: incluye, por ejemplo, los servicios de belleza y tratamientos de spa, cuidados infantiles, cuidado de mascotas y servicios educativos.
  • Servicios profesionales: esta categoría no debe confundirse con los servicios empresariales. Incluye los servicios prestados por contables, arquitectos, ingenieros, abogados y profesionales de la medicina.
  • Servicios inmobiliarios y de propiedades: incluye servicios que son aplicables a bienes físicos, como servicios de instalación o reparación, así como servicios para bienes inmuebles, como los de limpieza, jardinería, pintura, control de plagas y construcción o reformas.

¿Cuándo se deben aplicar impuestos sobre las ventas a los servicios en EE. UU.?

No todos los estados de EE. UU. obligan a las empresas a aplicar el impuesto sobre las ventas a sus servicios. Veamos un desglose detallado por estados de la fiscalidad de los servicios:

  • Hay cinco estados (Alaska, Delaware, Montana, New Hampshire y Oregón) que no cuentan con un impuesto de aplicación en todo el territorio estatal, así que en esos estados no se aplica este gravamen a los servicios.
  • Hay otros cuatro estados (Hawái, Dakota del Sur, Nuevo México y Virginia Occidental) donde se aplican impuestos a los servicios por regla general, aunque en algunos casos hay servicios que están exentos y figuran recogidos en listas.
  • En el resto de los estados, no se aplica un impuesto a los servicios de forma generalizada, sino solamente a ciertos servicios específicos, enumerados en la legislación estatal del impuesto sobre las ventas.

Lo más aconsejable es consultar a la autoridad fiscal del estado o a un experto tributario, que proporcionarán las directrices oportunas para tu empresa.

¿Cómo se cobran los impuestos sobre las ventas a los servicios en EE. UU.?

Antes de cobrarles ningún impuesto a tus clientes, debes haberte registrado correctamente ante las autoridades fiscales estatales pertinentes. En EE. UU., las empresas deben registrarse para obtener permisos del impuesto sobre las ventas en cada estado donde tengan presencia física o con el que mantengan un nexo económico.

Tras cobrarles a tus clientes el impuesto sobre las ventas, deberás presentar una declaración tributaria que remitirás a la autoridad fiscal estatal correspondiente. En el sitio web de la autoridad fiscal de cada estado encontrarás información sobre cómo presentar la declaración y la fecha límite para hacerlo. Las fechas límite varían y la frecuencia de presentación de las declaraciones también puede ser diferente. En líneas generales, las grandes empresas que pagan una mayor cuota líquida suelen tener que presentarlas con más frecuencia (cada mes), pero es posible que las pequeñas empresas solo tengan que hacerlo cada dos meses o cada trimestre.

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