El impuesto sobre bienes y servicios (GST) puede resultar complicado de gestionar correctamente para las empresas. El consumidor final paga el GST, pero quién está legalmente obligado a recaudarlo, qué operaciones se consideran exentas y cómo las transacciones B2B se integran en el sistema de créditos fiscales son aspectos que pueden generar confusión.
A continuación, analizamos lo que necesitas saber sobre el GST, incluido quién paga este impuesto, quién lo recauda, dónde se aplican las exenciones y posibles riesgos.
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Los consumidores asumen el coste final del GST, mientras que las empresas registradas lo recaudan y pueden recuperar el impuesto que pagan sobre sus insumos mediante el sistema de créditos fiscales.
Hay operaciones y entidades que están exentas. Clasificar incorrectamente una operación, en cualquier sentido, puede generar obligaciones fiscales o cobros indebidos difíciles de corregir de forma retroactiva.
El cumplimiento de la normativa del GST depende principalmente de la infraestructura. Los códigos fiscales correctos, la documentación actualizada y el cálculo automatizado reducen los errores más comunes.
¿Qué es el impuesto sobre bienes y servicios (GST)?
El GST es un impuesto al consumo que se aplica a la venta de numerosos bienes y servicios. Tiene una estructura similar a la del impuesto sobre el valor añadido (IVA), lo que significa que se recauda en etapas a lo largo de la cadena de suministro, en lugar de cobrarse como cantidad única en el punto de venta. Los países donde se usa, entre ellos Australia, Canadá, India, Nueva Zelanda y Singapur, aplican cada uno su propia versión con la misma lógica: el impuesto se aplica al valor añadido en cada etapa de producción y distribución, y el consumidor final asume el coste total. Una calculadora de GST puede ayudarte a encontrar el tipo de GST correcto por país.
¿Quién paga el GST?
Los consumidores finales soportan toda la carga económica del GST. Las empresas registradas pagan GST sobre sus insumos, pero lo recuperan a través del sistema de créditos fiscales soportados. Reclamar estos créditos fiscales justo después de comprar equipos o inventario reduce el coste efectivo de esos insumos.
La diferencia entre el GST que una empresa recauda en sus ventas y el que paga en sus compras se liquida con la autoridad fiscal en cada período de declaración. Si una empresa ha pagado más GST sobre sus insumos del que ha recaudado sobre sus ventas, la autoridad fiscal deberá reembolsarle la diferencia. Un fabricante con altos costes de materias primas puede encontrarse regularmente en esta situación.
Las empresas que venden servicios digitales en Australia, Nueva Zelanda u otras jurisdicciones del GST desde fuera del país deben igualmente cobrar y remitir el GST una vez que superen el umbral de registro local, aunque no tengan presencia física allí.
¿Quién cobra el GST?
Las empresas, incluidas las no residentes, que venden bienes o servicios gravables cobran el GST. Lo aplican en las ventas gravables, lo reciben de los clientes y remiten el importe neto a la autoridad fiscal correspondiente.
Los umbrales de registro varían según el país. Por ejemplo:
- En Australia, es de 75.000 dólares australianos (AUD) en volumen de negocio gravable anual (150.000 AUD para entidades sin ánimo de lucro)
- En Nueva Zelanda, es de 60.000 dólares neozelandeses (NZD) en volumen de negocio al año
- En Canadá, es de 30.000 dólares canadienses (CAD) en volumen de negocio a lo largo de cuatro trimestres consecutivos
Las empresas que no alcanzan estos umbrales pueden darse de alta de forma voluntaria, pero no están obligadas a hacerlo.
Una vez dado de alta a efectos del GST, estás obligado a aplicar la tasa correcta de GST sobre las operaciones gravables, emitir facturas fiscales conformes, presentar declaraciones según el calendario establecido por la autoridad fiscal (mensual, trimestral o anual, según el volumen de negocio y el país) y remitir el GST neto recaudado o solicitar un reembolso si corresponde.
¿Quién está exento del GST?
Las exenciones operan en dos niveles: operaciones exentas y entidades exentas. Así es como funciona.
Operaciones exentas
Los suministros exentos no conllevan GST ni generan derecho a crédito fiscal de entradas. Las categorías más comunes incluyen el alquiler residencial, muchos servicios financieros y los servicios médicos.
Las operaciones gravadas a tipo cero son ligeramente diferentes. Están sujetas a impuestos con una tasa del 0 %. La empresa no cobra GST, pero conserva el derecho a reclamar créditos fiscales por los impuestos soportados en los costes relacionados con su producción. Las exportaciones son un ejemplo habitual. Una empresa que vende bienes en el extranjero aplica un 0 % de GST, pero aun así puede recuperar el GST que pagó sobre sus insumos.
Muchas jurisdicciones del GST aplican tipo cero o exención a los artículos de primera necesidad, como los alimentos frescos, pero la línea entre lo que cumple los requisitos y lo que no es muy específica. En Australia, los alimentos y bebidas calientes preparados para su consumo en el local son gravables, mientras que las frutas y verduras frescas están exentas del GST. Si vendes en el sector de la alimentación, estas distinciones son importantes.
Entidades exentas
La definición es más limitada de lo que muchas personas creen. Algunas organizaciones sin ánimo de lucro y entidades benéficas reciben un tratamiento específico, pero aquellas que realizan operaciones gravables por encima del umbral establecido suelen tener igualmente la obligación de registrarse y recaudar el GST. No des por hecho que el estatus de organización sin ánimo de lucro implica que el GST no se aplica.
¿Cómo funciona el GST en las transacciones B2B?
En una transacción B2B, el GST actúa, en la práctica, como un impuesto trasladado. La empresa A cobra GST a la empresa B; la empresa B lo paga y luego lo recupera como crédito fiscal soportado.
Para reclamar un crédito fiscal de entradas, la empresa compradora necesita una factura de impuestos válida del proveedor que muestre el número de registro de GST del proveedor, el importe de GST cobrado, una descripción de la operación y la fecha. Si una empresa realiza tanto operaciones gravables como exentas, solo puede reclamar créditos fiscales de entradas sobre la proporción de costes relacionados con las operaciones gravables.
Cuando un proveedor no residente vende servicios a una empresa local registrada, puede que la empresa local deba contabilizar el GST por sí misma. Esto se denomina mecanismo de inversión del sujeto pasivo. Australia y otras jurisdicciones lo aplican a los servicios internacionales. El destinatario registrado autoliquida el GST y reclama inmediatamente el mismo importe como bonificación del impuesto a los insumos. La posición neta es cero, pero la obligación de presentar la declaración sigue existiendo.
El sistema de crédito basado en facturas es lo que impide que el GST se acumule a lo largo de la cadena de suministro. Sin él, cada etapa de la producción soportaría el coste tributario total de todas las etapas anteriores, y el precio final reflejaría todo ese coste.
¿Cuáles son los riesgos de gestionar mal el GST?
Los errores suelen concentrarse en torno a un puñado de problemas recurrentes. A continuación, te explicamos cómo evitarlos.
Codificación tributaria incorrecta
Cuando una empresa vende en múltiples categorías o jurisdicciones, es habitual aplicar el tipo incorrecto o tratar un suministro gravable como exento. Una empresa de e-commerce que vende en Australia, Nueva Zelanda y Canadá se enfrenta simultáneamente a tres estructuras de tipos diferentes y tres listas de exenciones distintas.
Presentación tardía o incompleta
Las declaraciones de GST tienen plazos estrictos. Presentarlas tarde puede conllevar sanciones, y los pagos tardíos generan intereses. La Oficina Fiscal Australiana (ATO), por ejemplo, cobra un cargo por intereses general (GIC) sobre los importes vencidos, y se acumula diariamente.
Facturas de impuestos ausentes o no válidas
Reclamar créditos fiscales soportados sin la documentación adecuada es un error habitual, y reconstruir esa documentación años después bajo presión de una auditoría puede resultar muy problemático.
No darse de alta cuando toca
Las empresas que superan el umbral que marca la obligación de darse de alta pero no se dan de alta siguen siendo responsables del GST que deberían haber cobrado, más las sanciones correspondientes. El umbral se basa en la facturación, así que presta atención si estás creciendo.
Errores de nexo para no residentes
Una empresa no residente de servicios digitales que subestime su nivel de exposición en un determinado mercado podría no estar registrada ni remitiendo el GST como debería. A medida que crece el sector de los servicios digitales, es probable que las autoridades fiscales gubernamentales examinen estas declaraciones con mayor atención.
¿Cómo puede tu empresa gestionar eficazmente el pago del GST?
El cumplimiento de la normativa del GST suele ser un problema de infraestructura. A continuación, se indican algunas prácticas recomendadas.
Elige los códigos tributarios de producto correctos desde el principio
Cada producto o servicio que vendas debe tener una clasificación tributaria clara antes de salir a la venta. Si operas en un sistema de GST con múltiples tipos, este es un proceso interno importante: elegir el código tributario de producto correcto determina el tipo de GST y el precio que pagarán los consumidores.
Automatiza cuando el volumen lo justifique
Con volúmenes de transacciones bajos, la conciliación contable manual es gestionable. Pero a medida que el volumen crece, la tasa de error en los procesos manuales aumenta. Herramientas como Stripe Tax gestionan automáticamente el cálculo de impuestos y proporcionan informes detallados que simplifican la conciliación.
Concilia tus cuentas de GST mensualmente
Dejar la conciliación para la semana en que vence una declaración es la forma perfecta de que los errores pasen desapercibidos hasta convertirse en problemas de auditoría. Realizar conciliaciones mensuales con tu sistema contable permite detectar discrepancias cuando todavía pueden rastrearse.
Mantén la documentación actualizada y al día
Las facturas de impuestos, los contratos y las pruebas de exportación para las ventas con tipo cero deben obtenerse en el momento de la transacción. Este es el estándar probatorio en las auditorías. Las autoridades tributarias no aceptarán reconstrucciones.
Busca asesoramiento especializado para las operaciones internacionales
Las normas sobre inversión del sujeto pasivo, operaciones mixtas y transacciones intragrupo dentro de un marco de GST son ámbitos en los que el asesoramiento genérico suele fallar. Vale la pena contar con un gestor que conozca las jurisdicciones específicas en las que operas.
Cómo puede ayudarte Stripe Tax
Stripe Tax hace que cumplir la normativa fiscal a nivel internacional sea mucho más fácil para que puedas dedicar tus recursos al crecimiento de tu negocio. Tax te ayuda a supervisar tus obligaciones y te avisa cuando superas el umbral del registro de impuestos sobre las ventas según tus transacciones en Stripe. Además, calcula y cobra automáticamente el IVA, el impuesto sobre las ventas y el impuesto sobre bienes y servicios (GST), tanto para productos y servicios físicos como digitales, y en más de 100 países (con soporte para todos los estados de EE. UU.).
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Stripe Tax puede ayudarte a:
Entender dónde registrarte y recaudar impuestos: consulta dónde tienes que recaudar impuestos en función de tus transacciones de Stripe. Tras registrarte, activa el cobro de impuestos en un nuevo estado o país en cuestión de segundos. Puedes empezar a recaudar impuestos añadiendo una línea de código a tu integración existente de Stripe o añadir el cobro de impuestos con tan solo pulsar un botón en el Dashboard de Stripe.
Darte de alta para pagar tus impuestos: deja que Stripe gestione tus registros de impuestos internacionales y benefíciate de un proceso simplificado que rellena automáticamente los datos de la solicitud, lo que te ahorra tiempo y simplifica el cumplimiento de la normativa local.
Recaudar impuestos automáticamente: Stripe Tax calcula y recauda el importe exacto de los impuestos adeudados, sin importar qué vendas ni la ubicación de la venta. Es compatible con cientos de productos y servicios y está al día sobre las normas fiscales y los cambios de tipos.
Simplifica la presentación de modelos fiscales: Stripe Tax se integra fácilmente con nuestros socios de presentación de modelos fiscales, para que puedas cumplir con tus obligaciones a tiempo y de forma precisa. Deja que nuestros socios gestionen los documentos y dedica tus recursos al crecimiento de tu negocio.
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El contenido de este artículo tiene solo fines informativos y educativos generales y no debe interpretarse como asesoramiento legal o fiscal. Stripe no garantiza la exactitud, la integridad, la adecuación o la vigencia de la información incluida en el artículo. Busca un abogado o un asesor fiscal profesional y con licencia para ejercer en tu jurisdicción si necesitas asesoramiento para tu situación particular.