Las transacciones en línea representaron alrededor del 20 % del total de las ventas minoristas a nivel mundial en 2024, y se prevé que alcancen el 22.9 % para 2028. Los procesadores de pagos externos son ahora más importantes que nunca, ya que facilitan pagos rápidos y seguros para muchos tipos de empresas, desde startups incipientes hasta comerciantes minoristas en línea consolidados.
Para la mayoría de las empresas que gestionan transacciones con clientes, es importante comprender estas plataformas. El procesador de pagos adecuado puede ayudar a tu empresa a optimizar la experiencia del cliente, agilizar las operaciones y acceder a nuevos mercados de manera más eficaz. A continuación, te explicaremos lo que necesitas saber sobre los procesadores de pagos externos y cómo elegir el más adecuado para tu empresa.
¿Qué contiene este artículo?
- ¿Qué es un procesador de pagos externo?
- ¿Cómo funcionan los procesadores de pagos externos?
- Cómo funcionan los procesadores de pagos externos en comparación con las cuentas de comerciante
- Ventajas y desventajas de trabajar con un procesador de pagos externo
- Cómo elegir un procesador de pagos externo
- Cómo puede ayudar Stripe Payments
¿Qué es un procesador de pagos externo?
Un procesador de pagos externo es un servicio que permite a las empresas aceptar pagos electrónicos. Estos facilitan las transacciones entre el cliente y la empresa mediante la transferencia de fondos desde la cuenta bancaria o de crédito del cliente a la cuenta bancaria de la empresa.
Procesador de pagos frente a pasarela de pagos
Aunque a menudo se confunden, los procesadores de pagos y las pasarelas de pagos funcionan de manera diferente. Un procesador de pagos gestiona el movimiento de fondos entre bancos, mientras que una pasarela de pagos captura los datos de pago del cliente y los transmite de forma segura al procesador. Muchos procesadores de pagos externos modernos ofrecen tanto la funcionalidad de pasarela como la de procesamiento en una sola plataforma.
¿Cómo funcionan los procesadores de pagos externos?
Un flujo típico de procesamiento de pagos a través de un proveedor externo sigue estos pasos generales:
Ingreso de los datos por parte del cliente: el proceso comienza cuando un cliente introduce los datos de su tarjeta de crédito, cartera digital o cuenta bancaria en el formulario de confirmación de compra y hace clic en «Pagar».
Cifrado y transmisión: la pasarela de pagos encripta de forma inmediata los datos confidenciales para evitar que sean interceptados. A continuación, esta carga cifrada se transmite al procesador de pagos externo.
Autenticación y enrutamiento: el procesador envía los datos de la transacción a la red de tarjetas correspondiente. Desde allí, la red enruta la solicitud al banco emisor del cliente para su verificación.
Autorización: el banco emisor comprueba si hay fondos disponibles y realiza un análisis rápido de fraude. A continuación, devuelve un estado de «aprobado» o «rechazado» a través de la red de tarjetas al procesador.
Confirmación de la transacción: el procesador transmite este resultado al back-end del sitio web del comerciante. A continuación, el sistema del comerciante muestra al cliente un mensaje de éxito o de error, y el pedido queda registrado oficialmente.
Compensación y acreditación de fondos: una vez aprobada la venta, se «capturan» los fondos. El procesador gestiona la transferencia final de fondos del banco del cliente a la cuenta del comerciante, un proceso que suele completarse en un plazo de entre 24 y 72 horas.
Cómo funcionan los procesadores de pagos externos en comparación con las cuentas de comerciante
Los procesadores de pagos externos permiten a las empresas aceptar diversos métodos de pago electrónico sin necesidad de abrir y mantener su propia cuenta de comerciante en un banco. Esto supone una ventaja significativa, sobre todo para las pequeñas empresas o las de reciente creación, ya que trabajar con un procesador de pagos puede ser una forma más rápida y accesible de empezar a aceptar pagos electrónicos.
Una cuenta de comerciante tradicional es un tipo de cuenta bancaria que permite a las empresas aceptar pagos de diversas formas, en general con tarjetas de débito o crédito y carteras digitales. En este modelo, cada empresa tiene una cuenta de comerciante única, y estas conllevan requisitos de evaluación de riesgos y comisiones, tales como costos de instalación, cuotas mensuales y comisiones por transacción. Por lo general, las cuentas de comerciante también requieren un proceso de apertura más largo que los procesadores de pagos externos.
Los procesadores de pagos externos, como Stripe, agrupan todas las transacciones de sus clientes en una sola cuenta de comerciante, lo que permite a las empresas acceder a las funcionalidades de una cuenta de comerciante sin tener que pasar por el largo proceso de abrir una ellos mismos.
A continuación, te ofrecemos un resumen de las principales diferencias entre un procesador de pagos externo y una cuenta de comerciante:
Rapidez y simplicidad: para las empresas, contratar un procesador de pagos externo suele ser más rápido y sencillo que abrir una cuenta de comerciante. Con una cuenta de comerciante tradicional, el proceso de configuración puede ser largo y, a menudo, requiere una verificación de crédito detallada y una revisión de la estabilidad financiera de la empresa.
Estructura de costos: por lo general, los procesadores externos cobran una comisión fija por transacción, mientras que las cuentas de comerciante suelen cobrar una combinación de costos de instalación, cuotas mensuales y comisiones variables por transacción. Para las pequeñas empresas o aquellas con un menor volumen de ventas, la estructura de costos de un procesador externo puede resultar más favorable que la de una cuenta de comerciante.
Gestión de riesgos: dado que los procesadores externos agrupan las transacciones de muchas empresas, suelen contar con sistemas de detección de fraude más estrictos, y es más probable que congelen cuentas o retengan fondos cuando detectan actividades sospechosas.
Atención al cliente. las cuentas de comerciante suelen ofrecer una atención al cliente más personalizada, mientras que los procesadores externos, debido al gran número de empresas con las que trabajan, suelen ofrecer una asistencia en línea estándar que es menos personalizada.
Flexibilidad de pago: los procesadores externos suelen admitir una gama más amplia de métodos de pago y monedas, lo que puede resultar beneficioso para las empresas que operan a nivel internacional o que desean ofrecerles a sus clientes más opciones de pago. Por ejemplo, Stripe admite más de 135 monedas.
Si bien los procesadores de pagos externos ofrecen a las empresas una forma fácil y rápida de empezar a aceptar pagos electrónicos, también conllevan sus propios riesgos. La elección entre un procesador externo y una cuenta de comerciante tradicional dependerá de las necesidades y circunstancias específicas de cada empresa.
Ventajas y desventajas de trabajar con un procesador de pagos externo
Trabajar con procesadores de pagos externos puede ofrecer muchas ventajas a las empresas, en especial a las pequeñas empresas o a las startups. Sin embargo, los procesadores de pagos plantean sus propios desafíos. Estas son las ventajas y desventajas de los procesadores de pagos externos:
Ventajas:
Facilidad de configuración: los procesadores de pagos externos suelen ser más fáciles y rápidos de configurar en comparación con las cuentas de comerciante tradicionales.
Costos iniciales más bajos: por lo general, no hay costos de instalación ni cuotas mensuales para los procesadores de pagos externos, lo que los convierte en una opción más asequible para las pequeñas empresas o aquellas con un menor volumen de ventas.
Transacciones internacionales: a menudo admiten una amplia variedad de monedas y métodos de pago, lo que facilita a las empresas vender a clientes de todo el mundo.
Proceso de pago simplificado: se encargan de todos los aspectos del proceso de pago, incluida la detección de fraude y el cumplimiento de la normativa del sector de pagos.
Seguridad en los pagos: los procesadores de pagos externos están diseñados con la seguridad como característica fundamental y, por lo general, gestionan los datos confidenciales de las tarjetas en nombre de la empresa. Los proveedores de confianza cumplen con los requisitos de la normativa PCI DSS, utilizan la tokenización y el cifrado, y supervisan de forma activa las transacciones para detectar fraudes.
Desventajas:
Comisiones por transacción más elevadas: los procesadores de pagos externos suelen cobrar comisiones más altas por transacción en comparación con las cuentas de comerciante tradicionales. Sin embargo, este no es siempre el caso y depende del proveedor con el que trabajes.
Mayor riesgo de retenciones o bloqueos: dado que los procesadores trabajan con una gran cantidad de empresas, a veces bloquean automáticamente las cuentas o retienen los fondos cuando detectan actividades sospechosas.
Menos control: con un procesador externo, la empresa tiene menos control sobre el proceso de transacción y debe confiar en los sistemas y las normas del procesador.
Menos atención al cliente: debido al gran número de empresas a las que prestan servicio, es posible que los procesadores externos no ofrezcan el mismo nivel de atención al cliente que una cuenta de comerciante dedicada. Este no es siempre el caso, pero es importante tenerlo en cuenta cuando se evalúen las opciones.
Por supuesto, no todos los procesadores de pagos externos tienen las mismas ventajas y desventajas. Estas varían según las características del proveedor y de lo bien que se adapte a las necesidades de una empresa en particular.
Cómo elegir un procesador de pagos externo
Elegir el procesador de pagos externo adecuado puede ser una decisión importante para tu empresa. El procesador adecuado puede simplificar tus operaciones de pago, facilitar las transacciones a tus clientes e incluso ampliar tu mercado potencial.
Sin embargo, una elección equivocada puede acarrear comisiones innecesariamente elevadas, interrupciones en el servicio o problemas con las transacciones de los clientes. Dada la gran cantidad de opciones disponibles, ten en cuenta las necesidades y circunstancias específicas de tu empresa antes de tomar una decisión. A continuación, te presentamos algunos factores importantes que debes tener en cuenta:
Comprende las necesidades de tu empresa: cada empresa es única. Ten en cuenta factores como el volumen de ventas, el tamaño promedio de las transacciones, el tipo de productos o servicios que vendes y los métodos de pago que prefieren tus clientes. Por ejemplo, las empresas de comercio electrónico suelen utilizar plataformas como Stripe porque admiten pagos internacionales, suscripciones y modelos de mercado. Si tienes una tienda en línea que atiende a clientes internacionales, te conviene contar con un procesador de pagos que admita varias monedas y métodos de pago. Una pequeña empresa con unas pocas tiendas físicas en un mercado limitado quizá no necesite el mismo tipo de soporte.
Compara las estructuras de precios y comisiones para conocer los costos totales: los diferentes procesadores de pago tienen diferentes estructuras de comisiones. Algunos cobran una comisión fija por transacción, mientras que otros pueden cobrar un porcentaje del valor de la transacción. Presta atención a las comisiones ocultas, como los contracargos, las cuotas mensuales o las comisiones por cancelación. Infórmate bien sobre estos costos y cómo afectarán a tus resultados financieros.
Comprueba qué métodos de pago y monedas puedes aceptar: es posible que tus clientes prefieran diferentes métodos de pago, como tarjetas de crédito, tarjetas de débito, carteras digitales o transferencias bancarias. Elegir un procesador de pagos que admita una amplia variedad de métodos de pago puede mejorar la experiencia del cliente y, potencialmente, aumentar las ventas.
Evalúa los plazos de acreditación de fondos y las opciones de pago: si bien muchos proveedores ofrecen liquidaciones estándar en un plazo de dos a tres días hábiles, algunas plataformas modernas ahora ofrecen pagos al día siguiente o incluso instantáneos a cambio de una comisión adicional. Evalúa los plazos de pago disponibles y verifica si el procesador es compatible con tu banco o tus requisitos de monedas específicos.
Evalúa los canales de atención al cliente y la capacidad de respuesta: investiga la infraestructura de soporte del proveedor para asegurarte de que ofrezca asistencia a través de los canales que más utilizas, ya sea atención telefónica las 24 horas, chat en vivo o un gestor de cuentas dedicado. Un procesador de alta calidad debería ofrecer algo más que un simple enlace al centro de ayuda.
Comprueba la reputación y la confiabilidad del procesador: busca reseñas o testimonios de otras empresas. Investiga la confiabilidad del servicio del procesador y la frecuencia con la que experimenta tiempo de inactividad. Además, ten en cuenta la reputación del procesador en cuanto a la atención al cliente. Si decides trabajar con él y surge algún problema, querrás contar con un servicio de atención al cliente rápido y eficaz, de ser posible a través de varios canales (p. ej., correo electrónico, chat o teléfono).
Verifica el cumplimiento de la normativa PCI y evalúa las herramientas de seguridad y prevención de fraude: asegúrate de que el procesador de pagos cumpla con todos los estándares de seguridad pertinentes, como el PCI DSS (el Estándar de Seguridad de Datos del Sector de Tarjetas de Pago). Debe utilizar cifrado y otras medidas de seguridad para proteger la información de pago de tus clientes.
Evalúa las integraciones de la plataforma, las API y la flexibilidad a largo plazo: a medida que tu empresa crezca, tus necesidades en materia de procesamiento de pagos pueden cambiar. Elige un procesador que pueda crecer con tu empresa y gestionar un mayor volumen de transacciones según sea necesario.
Elegir un procesador de pagos externo es una decisión importante. Si te tomas el tiempo necesario para analizar las opciones y tomar una decisión fundamentada, podrás asociarte con un procesador de pagos que te ayude a alcanzar tus objetivos empresariales.
Cómo puede ayudar Stripe Payments
Stripe Payments proporciona una solución de pagos unificada y global que ayuda a cualquier empresa, desde Startup en expansión hasta empresas globales, a aceptar pagos en línea, en persona y en todo el mundo.
Con Stripe Payments, puedes hacer lo siguiente:
- Optimizar tu experiencia de confirmación de compra: crea una experiencia de cliente sin problemas y ahorra miles de horas de ingeniería con interfaces de usuario (IU) de pago previamente diseñadas, acceso a más de 125 métodos de pago y a Link, una cartera creada por Stripe.
- Llegar a nuevos mercados más rápido: conéctate con clientes de todo el mundo y reduce la complejidad y el costo de la gestión de múltiples monedas con opciones de pago transfronterizas, disponibles en 195 países en más de 135 monedas.
- Unificar los pagos electrónicos y en persona: crea una experiencia de comercio unificado en todos los canales, tanto en línea como en persona, para personalizar las interacciones, recompensar la lealtad y aumentar los ingresos.
- Mejorar el rendimiento de los pagos: aumenta los ingresos con una gama de herramientas de pago personalizables y fáciles de configurar, las cuales incluyen protección contra fraudes que no requiere programación y funcionalidades avanzadas para mejorar las tasas de autorización.
- Avanzar más rápido con una plataforma flexible y confiable para el crecimiento: desarrolla tu negocio a partir de una plataforma diseñada para crecer contigo, con un tiempo de actividad histórico del 99.999 % y una confiabilidad líder en el sector.
Obtén más información sobre cómo Stripe Payments puede impulsar tus pagos electrónicos y en persona, o empieza hoy mismo.
El contenido de este artículo tiene solo fines informativos y educativos generales y no debe interpretarse como asesoramiento legal o fiscal. Stripe no garantiza la exactitud, la integridad, adecuación o vigencia de la información incluida en el artículo. Si necesitas asistencia para tu situación particular, te recomendamos consultar a un abogado o un contador competente con licencia para ejercer en tu jurisdicción.