Una factura de impuestos es un documento formal que emite un vendedor a un comprador, el cual proporciona información detallada sobre la venta de bienes o servicios, e incluye detalles específicos sobre el impuesto aplicado. Sirve como registro de la transacción y es importante para fines fiscales, en especial en las transacciones Business to business (B2B).
A continuación, explicaremos por qué necesitas una factura de impuestos, qué información debe incluir y cómo darle formato para las distintas jurisdicciones.
Conclusiones principales
- Las facturas de impuestos son obligatorias en todos los regímenes importantes de IVA o GST, como la UE, el Reino Unido, Australia, Canadá y muchos otros.
- EE. UU. no tiene un concepto formal de «factura de impuestos»: las empresas estadounidenses suelen emitir facturas estándar con el impuesto sobre las ventas como partida.
- Por lo general, los campos obligatorios incluyen los siguientes: las palabras «factura de impuestos», los detalles del vendedor y del comprador, las identificaciones fiscales de ambas partes (si corresponde), un número de factura único, la fecha, un desglose detallado, la tasa impositiva y el importe, y el importe total.
- Una factura de impuestos es diferente a un recibo: la factura registra la transacción y el impuesto adeudado, mientras que el recibo confirma que se recibió el pago.
- En muchas jurisdicciones, las facturas de impuestos ahora están sujetas a reglas obligatorias de facturación electrónica: formatos electrónicos estructurados que se envían a través de plataformas gubernamentales.
¿Qué es una factura de impuestos?
Una factura de impuestos es un documento comercial obligatorio por ley emitido por un vendedor registrado a efectos fiscales a un comprador, que detalla los bienes o servicios proporcionados e indica explícitamente el monto del impuesto al consumo cobrado. A diferencia de una factura comercial o un recibo de pago, una factura de impuestos sirve como registro legal formal, el cual exigen las autoridades fiscales para hacer un seguimiento de las obligaciones tributarias y permitir a los compradores comerciales reclamar créditos o deducciones fiscales por insumos.
Dependiendo del país y de su sistema de impuestos indirectos, una factura de impuestos recibe varios nombres diferentes:
Factura de IVA: El término estándar en las jurisdicciones que operan con un marco de impuesto al valor agregado, como la Unión Europea (UE), el Reino Unido y Sudáfrica.
Factura de ventas / Recibo de impuestos: La terminología común en los EE. UU. Aunque los EE. UU. no tienen un mandato federal formal sobre facturas de impuestos, las autoridades fiscales estatales exigen recibos de ventas detallados o facturas que desglosen los impuestos sobre las ventas estatales y locales para respaldar el cumplimiento de las auditorías.
Factura / Factura electrónica: El estándar en América Latina y España, donde las facturas a menudo se estructuran como documentos XML validados por el gobierno que se envían a las autoridades fiscales en tiempo real.
¿Por qué necesitas una factura de impuestos?
Una factura de impuestos proporciona un registro detallado de una transacción en la que se muestra qué se compró, cuándo y a quién. Esto se puede usar para varios propósitos:
Deducciones fiscales: con frecuencia, las empresas y las personas necesitan una factura de impuestos para reclamar deducciones sobre los ingresos sujetos a impuestos.
Mantenimiento de registros: las facturas de impuestos ayudan a mantener registros precisos para el seguimiento financiero, la elaboración de presupuestos y el cumplimiento de la normativa fiscal.
Auditorías y cumplimiento de la normativa: durante las auditorías, las autoridades fiscales suelen solicitar las facturas de impuestos para verificar los gastos de la empresa y garantizar que se haya pagado o reclamado como crédito el importe de impuestos correcto.
¿Qué información se requiere en una factura de impuestos?
Por lo general, una factura de impuestos debe incluir la información del vendedor, la información del comprador, la fecha de emisión, una descripción de los bienes y un desglose detallado de lo que se pagó. Analicémoslo más de cerca:
Información del vendedor: Nombre de la empresa, dirección y datos de contacto, junto con el número de identificación fiscal (TIN) de la empresa, según el país. Por ejemplo, el TIN podría ser un número de impuesto al valor agregado (IVA) en la Unión Europea o un número de identificación del impuesto sobre bienes y servicios (GSTIN) en la India.
Información del comprador: Nombre o nombre de la empresa, dirección y TIN del comprador en algunos casos, por ejemplo, si el monto de la factura supera un umbral específico o si se trata de una transacción B2B.
Número de factura: Un número secuencial único de seguimiento y referencia.
Fecha de emisión: La fecha en la que se crea la factura.
Descripción de los bienes o servicios: Información detallada sobre los bienes o servicios vendidos, incluidas las cantidades, los precios por unidad y cualquier descripción aplicable.
Monto total antes de impuestos: El monto del subtotal adeudado por los bienes o servicios antes de que se aplique el impuesto.
Tasa impositiva y monto: La tasa impositiva aplicada —como el IVA, el impuesto sobre bienes y servicios (GST) o el impuesto sobre las ventas— y el monto de impuesto cobrado en cada partida o el total, según la estructura de desglose.
Monto total por pagar: El monto total adeudado.
Condiciones de pago y fecha de vencimiento: Información sobre las condiciones de pago y la fecha límite de pago, si corresponde.
Firma (digital o física): En algunas regiones, se necesita una firma o certificación digital para la validación.
Cómo formatear una factura de impuestos para diferentes jurisdicciones
Los distintos países tienen diferentes formatos y requisitos para las facturas. A continuación, te explicamos cómo estructurar una factura para los Estados Unidos, el Reino Unido, Australia y Canadá.
Estados Unidos
Encabezado: Incluye el nombre de tu empresa, el logotipo, la dirección y la información de contacto en la parte superior.
Título de la factura: Usa «Factura» como título del documento.
Número de factura: Asígnale a la factura un número de factura único.
Fecha de emisión: Incluye la fecha en la que se emite la factura.
Información del cliente: Indica el nombre, la dirección y la información de contacto pertinente del comprador.
Descripción de bienes o servicios: Proporciona una lista detallada de los productos o servicios, e incluye las cantidades y los precios. Si corresponde, muestra la tasa impositiva y el impuesto total para cada artículo.
Monto total: Muestra el monto total por pagar, incluido el impuesto.
Condiciones de pago: Indica tus condiciones de pago, como «Pagadero a su recepción» o «Neto a 30 días».
Reino Unido
Encabezado: Incluye el nombre de tu empresa, la dirección y el número de registro del IVA.
Título de la factura: Usa «Factura de IVA» como título del documento.
Número de factura: Asígnale a la factura un número de factura único.
Fecha de emisión: Incluye la fecha en la que se emite la factura.
Información del cliente: Incluye el nombre y la dirección del cliente.
Descripción de bienes o servicios: Proporciona una lista detallada de los productos o servicios, e incluye las cantidades, los precios y la tasa del IVA aplicable.
Monto total: Muestra el monto total por pagar, incluido el IVA.
Condiciones de pago: Indica tus condiciones de pago y cualquier dato bancario pertinente.
Facturas de IVA simplificadas: Para las ventas minoristas inferiores a GBP 250, puedes emitir una factura simplificada que omita los datos del cliente, los precios unitarios y los montos netos, y que muestre solo la información del vendedor, la descripción, la tasa del IVA y el monto bruto total.
Australia
Encabezado: Incluye el nombre de tu empresa, la dirección y el Número de Empresa Australiana (ABN).
Título de la factura: Titula el documento como «Factura de impuestos».
Número de factura: Asígnale a la factura un número de factura único.
Fecha de emisión: Incluye la fecha en la que se emite la factura.
Información del cliente: Incluye el nombre, la dirección y el ABN del cliente para las ventas de $1000 (AUD) o más. Esto no es obligatorio para las ventas inferiores a $1000 AUD.
Descripción de bienes o servicios: Proporciona una lista detallada de los productos o servicios, e incluye las cantidades, los precios y el monto del GST. Para cada artículo, muestra el monto sin el GST y el monto con el GST.
Monto total: Muestra el monto total por pagar, incluido el GST.
Condiciones de pago: Indica tus condiciones de pago.
Umbral de bajo valor: Las facturas no son obligatorias por ley para ventas de $82.50 AUD o menos (incluido el GST), a menos que las solicite el comprador.
Canadá
Encabezado: Incluye el nombre de tu empresa, la dirección y el número de registro del GST o del impuesto sobre las ventas armonizado (HST).
Título de la factura: Usa «Factura de impuestos» como título del documento.
Número de factura: Asígnale a la factura un número de factura único.
Fecha de emisión: Incluye la fecha en la que se emite la factura.
Información del cliente: Incluye el nombre y la dirección del cliente. Ten en cuenta que los datos del comprador no son obligatorios para transacciones inferiores a $500 CAD.
Descripción de bienes o servicios: Proporciona una lista detallada de los productos o servicios, e incluye las cantidades, los precios, la tasa del GST o del HST y el impuesto total cobrado.
Monto total: Muestra el monto total por pagar, incluido el GST.
Condiciones de pago: Indica tus condiciones de pago.
Cómo diferenciar entre una factura de impuestos y una factura normal
Una factura de impuestos y una factura normal difieren principalmente en los detalles requeridos a efectos fiscales y en cómo se utilizan para la contabilidad y el cumplimiento de la normativa. A continuación, te explicamos cómo diferenciarlas:
Diferencias entre las facturas de impuestos y las facturas comerciales habituales
Una factura de impuestos y una factura comercial habitual difieren principalmente en los detalles obligatorios para el cumplimiento de la normativa fiscal y en cómo se utilizan para la contabilidad:
Componente fiscal: una factura de impuestos muestra el importe del impuesto para cada partida o servicio por separado e incluye las tasas impositivas aplicables, como el IVA, el GST o el impuesto sobre las ventas. Permite que los compradores reclamen créditos fiscales sobre los impuestos pagados, especialmente en las transacciones B2B. Es posible que una factura habitual no incluya un desglose de impuestos por separado y, por lo general, se utiliza cuando no corresponde aplicar ningún crédito fiscal.
Título de la factura: una factura de impuestos se etiqueta claramente como «Factura de impuestos» para indicar su elegibilidad para los créditos fiscales. Una factura habitual se etiqueta simplemente como «Factura» y carece de un etiquetado fiscal específico.
Números de identificación fiscal (TIN): una factura de impuestos incluye el TIN, el número de IVA o el GSTIN del vendedor (y, a menudo, del comprador) para cumplir con las reglamentaciones fiscales vigentes. Por lo general, una factura habitual no requiere estos números de identificación.
Uso: una factura de impuestos se utiliza principalmente en las transacciones B2B donde el comprador necesita documentación formal para reclamar créditos fiscales soportados o cumplir con las leyes fiscales locales. Una factura habitual se utiliza comúnmente en la facturación estándar y en las transacciones B2C en las que el comprador no tiene derecho a reclamar créditos fiscales.
Información obligatoria: una factura de impuestos debe incluir detalles reglamentarios estrictos, como las tasas impositivas desglosadas, el impuesto total cobrado y los números de registro legal, para cumplir con los estándares de la autoridad fiscal. Una factura habitual suele contener un desglose más sencillo centrado en las descripciones de los productos o servicios, el importe adeudado y las condiciones de pago.
Diferencias entre las facturas de impuestos y la facturación electrónica
La distinción entre una factura de impuestos y la facturación electrónica se reduce al contenido en contraposición al formato:
Factura de impuestos (contenido y estado legal): una factura de impuestos es el documento legal que contiene los datos fiscales y de las transacciones obligatorios. Desde un punto de vista técnico, puede existir en varios formatos, lo que incluye papel impreso, un PDF enviado por correo electrónico o un registro digital.
Facturación electrónica (método y transmisión): la facturación electrónica hace referencia específicamente a la emisión, el envío, la recepción y el procesamiento de los datos de facturas digitales estructurados (como XML o JSON) directamente entre los sistemas de contabilidad sin entrada manual de datos. En muchas jurisdicciones con marcos de facturación electrónica obligatorios (como Peppol en Europa o CFDI en México), una factura de impuestos debe emitirse como una factura electrónica y validarse en tiempo real por la autoridad fiscal para que tenga validez legal.
Diferencias entre las facturas de impuestos y los recibos
Aunque ambos documentos se relacionan con una compra, tienen distintos propósitos en el ciclo de vida de la transacción:
Momento y propósito: una factura de impuestos es una solicitud de pago emitida antes o en el momento en que se entregan los bienes o servicios, lo que establece la obligación fiscal. Un recibo es un comprobante de pago emitido después de que el cliente haya pagado.
Contabilidad y recuperación de impuestos: un recibo estándar confirma que se recibieron los fondos, pero rara vez contiene la información fiscal detallada del comprador o el desglose normativo necesario para que las empresas reclamen el IVA o GST. En entornos de sistema de puntos de venta minorista, algunos recibos pueden funcionar como facturas de impuestos simplificadas si muestran la identificación fiscal del vendedor y la tasa impositiva desglosada, pero los recibos estándar por sí solos no otorgan créditos fiscales soportados para las compras B2B.
Diferencias entre las facturas de impuestos y las facturas proforma
Una factura de impuestos y una factura proforma tienen funciones completamente distintas en los flujos de trabajo de ventas y contabilidad:
Compromiso legal y financiero: una factura proforma a diferencia de una factura de impuestos es un presupuesto estimado o una factura preliminar que se envía a un comprador antes de entregar los bienes o servicios para describir los costos previstos, los detalles de envío y las condiciones. No es una demanda de pago legalmente vinculante.
Deducibilidad fiscal: una factura proforma no se puede registrar en tu libro mayor como cuentas por cobrar o pagar, no crea una obligación fiscal y el comprador no puede utilizarla para reclamar créditos fiscales. Una factura de impuestos se emite una vez que se confirma o se concreta la venta, lo cual crea una obligación fiscal formal y permite la recuperación de impuestos.
Prácticas recomendadas para la facturación de impuestos
Implementar prácticas de facturación de impuestos coherentes garantiza el cumplimiento de la normativa fiscal en múltiples jurisdicciones, minimiza las disputas de pago y acelera el flujo de caja.
Automatiza los cálculos de impuestos y la generación de facturas
Calcular el impuesto sobre las ventas, el IVA o el GST manualmente en múltiples jurisdicciones con diferentes tasas impositivas y reglas de exención de productos suele generar errores humanos. El uso de un software automatizado de facturación e impuestos determina dinámicamente la tasa impositiva exacta según la ubicación del comprador, la categoría de sujeción a impuestos del producto y el tipo de transacción, lo que genera automáticamente facturas que cumplen con la normativa al momento de la confirmación de compra o la gestión logística.Mantén un sistema de numeración secuencial estricto
Las autoridades fiscales exigen que las facturas sigan un sistema de numeración secuencial único e ininterrumpido. Evita eliminar facturas o crear brechas en la numeración, ya que la falta de números puede desencadenar un mayor escrutinio durante las auditorías fiscales. Si debes cancelar o ajustar una factura después de su emisión, emite una nota de crédito formal o un ajuste que haga referencia al número de la factura original en lugar de eliminar el registro original.Valida los números de identificación fiscal de los clientes en tiempo real
En transacciones transfronterizas B2B en las que se aplican mecanismos de cobro revertido o exenciones de impuestos, verifica el número de registro fiscal del comprador (como un identificador de IVA europeo a través de la base de datos VIES o un ABN australiano) antes de aplicar la tasa cero a la factura. No validar el estado fiscal de la empresa de un comprador deja a tu empresa como responsable de los impuestos no cobrados.Incluye todos los detalles reglamentarios obligatorios
Asegúrate de que cada factura de impuestos incluya los campos esenciales para el cumplimiento de la normativa: el título del documento («Factura de impuestos» o «Factura de IVA»), la razón social y la dirección registrada de tu empresa, tu número de registro fiscal (EIN, IVA o GSTIN), la fecha de emisión, el punto de devengo (momento del suministro), una descripción detallada de los bienes o servicios, los precios netos, las tasas impositivas aplicadas, el total de impuestos cobrados y el monto bruto adeudado.Emite las facturas con prontitud al momento del suministro
Envía las facturas de impuestos inmediatamente después de entregar los bienes o completar los servicios. Alinear la fecha de la factura con el «punto de devengo» real garantiza que los ingresos de la transacción y las obligaciones tributarias se reconozcan en el período contable y de declaración fiscal correcto.Proporciona condiciones de pago claras y opciones de pago directo
Elimina la ambigüedad al especificar claramente la fecha de vencimiento (p. ej., «Neto a 30 días» o la fecha calendario exacta), las monedas aceptadas, los detalles de la transferencia bancaria (Código Internacional de Cuenta Bancaria (IBAN), BIC/SWIFT, números de enrutamiento) y un enlace integrado a un portal de pago alojado. Proporcionar métodos de pago digital con un solo clic reduce los días de ventas pendientes (DSO) y disminuye las tasas de pagos atrasados.Mantén un archivo digital listo para auditorías
Almacena todas las facturas de impuestos emitidas y recibidas en un repositorio digital seguro y que permita realizar búsquedas durante el período de retención legal de tu autoridad fiscal local (generalmente de 5 a 10 años). El mantenimiento centralizado de registros digitales simplifica las declaraciones fiscales periódicas, las conciliaciones bancarias y las auditorías financieras.Adopta estándares de facturación electrónica estructurados
A medida que los países exigen cada vez más la facturación electrónica estructurada (como los marcos Peppol en Europa y la región de Asia-Pacífico, o los formatos XML autorizados por el gobierno en América Latina), adopta plataformas de facturación que generen de forma nativa facturas electrónicas legibles por máquina que cumplan con la normativa gubernamental directamente entre los sistemas de contabilidad.
Cómo puede ayudarte Stripe Tax
Stripe Tax reduce la complejidad del cumplimiento de la normativa fiscal para que puedas concentrarte en el crecimiento de tu empresa. Para comenzar a cobrar impuestos en todo el mundo, solo debes agregar una única línea de código a tu integración existente, hacer clic en un botón del Dashboard o utilizar nuestra potente API.
Stripe Tax te ayuda a monitorear tus obligaciones y te alerta cuando superas un umbral de registro fiscal según tus transacciones de Stripe. También puede registrarse para cobrar impuestos en tu nombre en EE. UU., automatizar las presentaciones de EE. UU. en el Dashboard y gestionar las declaraciones fiscales globales a través de socios de confianza. Stripe Tax calcula y cobra automáticamente el impuesto sobre las ventas, el IVA y el GST en:
- Bienes y servicios digitales en todos los estados de EE. UU. y en más de 100 países
- Bienes físicos en todos los estados de EE. UU. y en 42 países
Stripe Tax puede ayudarte con lo siguiente:
Saber dónde registrarte y cobrar impuestos: consulta dónde tienes que recaudar impuestos basados en tus transacciones con Stripe. Después de registrarte, activa la recaudación de impuestos en un nuevo estado o país en cuestión de segundos. Para empezar a cobrar impuestos, agrega una línea de código a tu integración actual de Stripe. O bien, agrega el cobro de impuestos con tan solo hacer clic en un botón en el Dashboard de Stripe.
Registrarte para pagar impuestos: si necesitas registrarte para el impuesto sobre las ventas en EE. UU., deja que Stripe gestione tus registros fiscales. Te beneficiarás de un proceso simplificado que completa previamente los datos de la solicitud, lo que te ahorra tiempo y simplifica el cumplimiento de la normativa local. Si necesitas ayuda para registrarte fuera de EE. UU., Stripe trabaja con Taxually para ayudarte a registrarte ante las autoridades fiscales locales.
Cobrar impuestos de forma automática: Stripe Tax calcula y recauda el importe correcto de impuestos adeudados, independientemente de lo que vendas o desde dónde lo hagas. Admite cientos de productos y servicios; además, está al día con las normativas fiscales y los cambios de tasas.
Simplificar la declaración fiscal: Stripe Tax automatiza las presentaciones de EE. UU. en el Dashboard, con la tecnología de TaxJar. Para las declaraciones fiscales globales, Stripe Tax se integra a la perfección con socios de declaración fiscal, por lo que tus declaraciones fiscales globales son precisas y oportunas. Deja que nuestros socios gestionen tus declaraciones fiscales para que puedas concentrarte en hacer crecer tu empresa.
Obtén más información sobre Stripe Tax o empieza hoy.
Preguntas frecuentes sobre las facturas de impuestos
El contenido de este artículo tiene solo fines informativos y educativos generales y no debe interpretarse como asesoramiento legal o fiscal. Stripe no garantiza la exactitud, la integridad, adecuación o vigencia de la información incluida en el artículo. Si necesitas asistencia para tu situación particular, te recomendamos consultar a un abogado o un contador competente con licencia para ejercer en tu jurisdicción.