Decidir cuándo constituir una startup es una de las decisiones más importantes a las que se enfrentará un fundador. Cada año, miles de nuevas startups entran en el mercado, cada una con su propia visión, objetivos y posicionamiento en el mercado. Pero, según la Oficina de Estadísticas Laborales, el 18 % de las empresas cierran en su primer año, mientras que la mitad lo hacen al quinto y el 65 % no supera los 10 años. Un factor que puede influir en la supervivencia de una startup es el momento y la estrategia en torno a su constitución.
La constitución de una sociedad es algo más que un estatus jurídico: establece la estructura básica de los modelos operativos, financieros y de gobernanza de una startup. Constituir la sociedad en el momento adecuado puede optimizar las implicaciones fiscales, proteger a los fundadores e inversores y proporcionar un entorno favorable para el crecimiento. Por el contrario, una constitución prematura o tardía puede conllevar complicaciones financieras y posibles responsabilidades legales e, incluso, disuadir a posibles inversores. Cuando determines que es el momento adecuado para constituir tu empresa, Stripe Atlas puede ayudarte a avanzar con rapidez, ya que se encarga del papeleo de constitución, del agente registrado y del EIN para que el trabajo administrativo no frene tu ritmo.
A continuación, trataremos los detalles más importantes para decidir cuándo constituir una startup. Esto es lo que debes saber para tomar la decisión más estratégica sobre este importante hito.
De un vistazo:
El momento adecuado para constituir la sociedad depende de una combinación de factores, como la exposición a la responsabilidad, las implicaciones fiscales, las necesidades de capital y los planes de crecimiento, más que de un único hito fijo.
Elegir una estructura corporativa (LLC, C corp, S corp, etc.) determina la propiedad, la responsabilidad y la tributación, y esta elección puede repercutir directamente en la decisión sobre cuándo hacerlo.
Una decisión acertada en cuanto a la constitución de la sociedad es el resultado de un proceso estructurado: evaluar los riesgos, consultar a expertos financieros y legales, y sopesar los costes con respecto a los objetivos a largo plazo, como la credibilidad y la estrategia de salida.
¿Qué significa constituir una sociedad?
La constitución es el proceso legal de fundar una sociedad, que es una entidad jurídica distinta independiente de sus propietarios. La transformación de una actividad particular o una colaboración en una sociedad conlleva una serie de implicaciones jurídicas, financieras y operativas.
La constitución proporciona a una empresa una identidad jurídica propia. Esto significa que la sociedad puede poseer bienes, celebrar contratos, demandar o ser demandada y llevar a cabo otras funciones sin la implicación directa de sus propietarios o accionistas. La sociedad actúa como escudo, separando las actividades empresariales de las personales.
Tipos de estructuras corporativas
La elección de la estructura corporativa adecuada tiene un impacto importante en las cuestiones operativas, financieras y fiscales a las que se enfrentará una empresa. Cada estructura conlleva sus propias ventajas y limitaciones. A continuación, repasamos las entidades comerciales más habituales:
Empresa unipersonal
Una empresa unipersonal es una empresa propiedad de un único particular, y dirigida por este, que asume una responsabilidad personal ilimitada y declara todos los beneficios y pérdidas en su declaración de impuestos personal. Los fundadores que emprenden en solitario no necesitan constituir una sociedad inmediatamente (muchos operan como empresa unipersonal en las primeras etapas, antes de generar ingresos), pero deben reconsiderar la decisión en cuanto entren en juego la exposición a la responsabilidad, la financiación externa o los cofundadores.
Sociedad
Una sociedad colectiva es propiedad de dos o más personas que comparten los beneficios y las pérdidas en sus declaraciones de impuestos individuales. En función del tipo de sociedad, los socios pueden tener una responsabilidad personal ilimitada o limitada.
Sociedad de responsabilidad limitada (LLC)
Las LLC combinan las características de las corporaciones y de las sociedades colectivas, y otorgan a los miembros protección frente a la responsabilidad personal, a la vez que ofrecen una tributación flexible como empresa unipersonal, sociedad colectiva o corporación. Técnicamente, formar una LLC es distinto a constituir una sociedad, ya que «constituir» se refiere específicamente a la formación de una corporación, pero las LLC se suelen tener en cuenta junto con las corporaciones como una estructura que puede ofrecer una protección de responsabilidad similar.
Sociedad de tipo C
Las C corp son entidades jurídicas independientes propiedad de accionistas que tienen una responsabilidad limitada, aunque la estructura está sujeta a la doble tributación de los beneficios corporativos y de los dividendos de los accionistas. Para las startups que planean captar capital de riesgo, una C corp de Delaware se ha convertido en la opción por defecto, aunque la cuestión de dónde constituirse es una decisión diferente a la de cuándo constituirse.
Sociedad de tipo S
Una S corp es una corporación con un límite de 100 accionistas y una sola clase de acciones, que evita la doble tributación al trasladar los beneficios y las pérdidas a las declaraciones individuales de los accionistas.
Sociedad de tipo B
Una B corp es propiedad de accionistas con responsabilidad limitada y tributa de forma similar a una C corp, pero debe cumplir con estándares específicos de rendimiento social y medioambiental.
Entidad sin ánimo de lucro
Una organización sin fines de lucro está dirigida por un consejo de administración en lugar de accionistas, ofrece responsabilidad limitada a directores y directivos, y puede solicitar la exención de impuestos sobre los beneficios relacionados con su misión.
Elegir la opción correcta para tu startup conlleva realizar un análisis detallado de los objetivos de la empresa, el sector en el que opera y sus consideraciones financieras. El tipo de estructura societaria que elijas también puede afectar al momento en el cual constituirla.
Señales de que es el momento de constituir la sociedad
La constitución de una sociedad transforma la forma en la que una empresa opera, crece e interactúa con sus partes interesadas. Decidir cuándo constituir la sociedad es un paso importante en las primeras etapas de cualquier empresa. A continuación, se indican los factores clave que hay que tener en cuenta para decidir cuándo constituir una sociedad:
Tu empresa se enfrenta a una mayor exposición a la responsabilidad: A medida que una empresa crece, también lo hace su exposición a los riesgos, y los propietarios únicos y los socios se enfrentan a la responsabilidad personal de las obligaciones empresariales. La constitución de la sociedad puede proteger los activos personales de determinadas responsabilidades empresariales, lo que la convierte en una medida prudente para las empresas que entran en sectores con perfiles de riesgo más altos o aquellas que experimentan mayores riesgos operativos.
Constituir la sociedad podría cambiar tu tratamiento fiscal: El tratamiento fiscal de las corporaciones difiere del de otras estructuras empresariales. Es importante que las empresas evalúen las posibles ventajas e inconvenientes fiscales de su constitución. Por ejemplo, una corporación puede ofrecer acceso a tipos impositivos más bajos, deducciones específicas o la posibilidad de dividir los beneficios. Sin embargo, también puede dar lugar a una doble tributación. Programar la constitución para que coincida con el ejercicio fiscal o con cambios financieros importantes puede ofrecer ventajas.
Necesitas captar capital o emitir acciones: Si una empresa está lista para una rápida expansión o una inyección de capital importante, su constitución en sociedad puede simplificar el proceso de captación de fondos. Las corporaciones pueden emitir acciones o bonos, lo que ofrece a la empresa más vías para reunir capital. En la práctica, muchos inversores exigen un tipo de entidad específico (normalmente, una C corp de Delaware) antes de enviar los fondos, por lo que la constitución en sociedad suele ser un requisito previo a la recaudación de dinero, y no un paso opcional. Llegados a este punto, los fundadores ya deberían haber abierto una cuenta bancaria comercial a nombre de la empresa, ya que apresurarse a abrir esta cuenta después de que los inversores estén listos para financiar puede provocar un retraso evitable.
Esperas que la propiedad cambie de manos: Las empresas que contemplan cambios en la propiedad o aquellas en las que los propietarios pueden cambiar con frecuencia podrían beneficiarse de la flexibilidad que ofrece la constitución. Las acciones de una corporación pueden facilitar la transferencia de la propiedad, ya sea mediante ventas, donaciones o herencias. Si vas a sumar a un cofundador, por lo general es mejor constituir la sociedad cuando esa persona esté confirmada, y no antes. Esto te permite emitir acciones para el fundador (a menudo con consolidación) directamente como parte de la formación de la empresa, en lugar de transferir la propiedad a una estructura ya existente a posteriori.
Estás listo para asumir más trabajo relacionado con el cumplimiento de la normativa: La constitución de una pequeña empresa introduce formalidades operativas específicas, como las reuniones del consejo de administración, los informes anuales y el cumplimiento de la normativa. Si una empresa no está preparada para gestionar estas complejidades o si estos problemas parecen excesivos para su escala actual, podría valer la pena retrasar la constitución.
Quieres ofrecer prestaciones a los empleados: A las corporaciones a menudo les resulta más fácil negociar las prestaciones para los empleados, incluidos los seguros médicos y los planes de jubilación, en comparación con las empresas que no están constituidas. Si atraer y retener talento de primer nivel es una prioridad, podría ser beneficioso explorar las ventajas de la constitución.
Estás desarrollando para el largo plazo: Para las empresas que hacen planes a largo plazo, más allá de la implicación de los fundadores originales, constituirse en sociedad puede garantizar que la empresa siga existiendo independientemente de los cambios en la propiedad o la gestión.
Puedes asumir los costes de la constitución: Constituir una sociedad implica costes inmediatos y recurrentes. Si bien está el gasto inmediato del proceso de constitución, las corporaciones también se enfrentan a comisiones recurrentes, prácticas contables más estrictas y costes legales potencialmente más altos. Es posible constituir la sociedad de forma prematura: formarla antes de tener una idea de negocio clara, un cofundador o una vía hacia la obtención de ingresos significa pagar y gestionar estos costes (incluidos los impuestos de franquicia y las declaraciones anuales) sin necesidad todavía de las protecciones legales o los beneficios de recaudación de fondos que proporciona la constitución.
Necesitas la credibilidad de una entidad formal: Para muchas partes interesadas, las corporaciones representan un nivel de legitimidad del que carecen las entidades no constituidas en sociedad. Los proveedores, los clientes y los socios potenciales pueden percibir a las empresas constituidas como más estables o consolidadas. Si una empresa se encuentra en un momento en el que la credibilidad puede impulsar el crecimiento, puede ser el momento de considerar la constitución de la sociedad.
Estás planeando una venta en el futuro: Si existe la posibilidad de escalar la startup y vender la empresa en un futuro próximo, convertirse en una corporación puede facilitar la venta. Muchos inversores o adquirentes prefieren tratar con corporaciones debido a la clara delimitación de los activos, los pasivos y la propiedad.
Decidir cuándo constituir la sociedad exige una comprensión detallada de la situación de la empresa, la trayectoria prevista y las ventajas que la constitución puede ofrecer. Si bien la constitución ofrece varios beneficios, el momento de tomar esta decisión debe ajustarse a los objetivos más amplios de la empresa y a la realidad operativa.
Cómo tomar la decisión final y decidir cuándo constituirse
Tomar una decisión fundamentada sobre cuándo constituir la sociedad requiere investigación, consultas y análisis meticulosos. A continuación se explica un planteamiento estructurado para ayudar a las empresas a decidir el momento óptimo a fin de realizar esta transición:
1. Realiza una evaluación de riesgos: Empieza por evaluar los posibles riesgos asociados a la empresa. Analiza factores como la exposición a la responsabilidad personal, los posibles litigios y las obligaciones contractuales. Un perfil de riesgo elevado puede indicar la necesidad de contar con la estructura de protección que ofrece una corporación.
2. Analiza tu salud fiscal: Profundiza en la salud fiscal y en las previsiones de la empresa. Esto implica lo siguiente:
Confirma tus obligaciones: Contrata a un experto tributario para evaluar los posibles beneficios o responsabilidades fiscales que podrían derivarse de la constitución de la sociedad. Esto incluye analizar la posibilidad de la doble tributación, el acceso a deducciones de impuestos y cualquier crédito fiscal disponible.
Evalúa tu trayectoria de crecimiento: Evalúa la trayectoria de crecimiento prevista de la empresa. Si se avecina una rápida expansión, la capacidad de una corporación para obtener capital mediante la emisión de acciones se vuelve inestimable.
3. Confirma que puedes hacer frente a la carga operativa adicional: Ten en cuenta las implicaciones de gestión que conlleva la constitución. ¿Puede la empresa gestionar los requisitos operativos adicionales de una corporación, como las prácticas contables más estrictas, las reuniones periódicas del consejo de administración y los informes anuales?
4. Habla con tus cofundadores y con las principales partes interesadas: Haz participar a las partes interesadas, incluidos los cofundadores, los empleados clave, los inversores y los clientes más importantes. Sus aportaciones pueden ser inestimables para comprender las consecuencias más generales de la constitución.
5. Pide a un abogado que estudie tu situación específica: Las complejidades legales desempeñan un papel importante en la decisión de constitución. Trabajar con un abogado puede ayudar a las empresas a comprender los requisitos normativos, las posibles protecciones jurídicas y cualquier obligación o limitación que pueda introducir la constitución.
6. Evalúa tus futuras necesidades de talento: Evalúa las necesidades de talento actuales y futuras de la empresa. Si la empresa se encuentra en un entorno competitivo y necesita atraer a profesionales de primer nivel, las estructuras de beneficios que permite la configuración corporativa podrían ser un motivo de peso para constituirse en sociedad lo antes posible.
7. Revisa tu plan de negocio a largo plazo: Revisa el plan y la visión de la empresa. Las empresas que busquen la longevidad, tengan como objetivo un crecimiento constante o estén considerando una venta o fusión pueden encontrar que la estabilidad de una estructura corporativa se adapta mejor a estos objetivos.
8. Sopesa los costes y los beneficios: Compara los costes inmediatos y recurrentes de la constitución con los beneficios previstos. Esto también implica tener en cuenta elementos intangibles, como la reputación, la credibilidad y la flexibilidad a largo plazo.
9. Analiza cómo percibe el mercado la constitución de la sociedad: Los estudios de mercado de una startup pueden ayudarte a evaluar la forma en la que el mercado y los actores clave del sector perciben la constitución. Para algunos sectores o regiones, una empresa constituida podría tener más peso y credibilidad.
10. Toma una decisión: Después de recopilar toda la información y perspectivas relevantes, consolida tus hallazgos y toma una decisión fundamentada.
Al igual que ocurre con la mayoría de los aspectos de la creación de una empresa, el asesoramiento de expertos financieros y jurídicos puede proporcionar información muy valiosa sobre tu situación. La constitución en sociedad no se reduce a una solución única para todos, y tampoco lo hace la decisión sobre cuándo constituirla.
Cómo puede ayudarte Stripe Atlas
Stripe Atlas se encarga de todo lo que necesitas para lanzar tu empresa legalmente —constitución, número de identificación patronal (EIN), configuración del capital y declaraciones de impuestos—, de modo que puedas recaudar fondos, abrir una cuenta bancaria y empezar a aceptar pagos en tan solo dos días laborables y desde cualquier lugar del mundo.
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Empieza en unos minutos con Atlas
Rellenar la solicitud de acceso lleva menos de 10 minutos. Elegirás la estructura de tu empresa, confirmarás que el nombre está disponible, añadirás hasta cuatro cofundadores, establecerás la distribución del capital y firmarás electrónicamente. A partir de ahí, Atlas se encarga de todo lo demás, lo que incluye notificar a los cofundadores para que firmen sus documentos de manera electrónica.
Servicios bancarios y pagos antes de que llegue tu EIN
Atlas presenta tu solicitud del EIN automáticamente después de la constitución de la empresa. No hace falta que esperes: Atlas habilita los pagos y los servicios bancarios antes de tener el EIN para que puedas empezar a aceptar pagos y realizar transacciones al instante. Por lo general, los fundadores de EE. UU. con un número de la Seguridad Social pueden acogerse al procesamiento acelerado por parte de el IRS.
Presentación automática de la elección fiscal 83(b)
Atlas presenta tu elección 83(b) por ti —tanto para fundadores de EE. UU. como de fuera de EE. UU.— mediante correo certificado y con seguimiento del Servicio Postal de EE. UU. para reducir los impuestos personales sobre los beneficios. Recibirás una elección 83(b) firmada y el comprobante de presentación directamente en tu Dashboard de Stripe, con la confirmación por correo certificado.
Documentos legales para empresas de primer nivel
Atlas proporciona todos los documentos legales que necesitas para empezar a gestionar tu empresa, redactados por Cooley, uno de los bufetes de abogados de capital de riesgo líderes en el mundo, y los almacena directamente en tu Dashboard de Stripe. Estos documentos están diseñados para ayudarte a recaudar fondos de inmediato y garantizar que tu empresa esté protegida a nivel legal, y abarcan aspectos como la estructura de propiedad, la distribución del capital y el cumplimiento de la normativa fiscal.
2500 $ en créditos de Stripe y más de 50.000 $ en descuentos de socios
Las startups de Atlas obtienen 2500 $ en créditos para productos de Stripe durante su primer año, además de más de 50.000 $ en descuentos en herramientas esenciales —AWS, Google, Xero, Perplexity y más. El servicio de agente registrado de Delaware también está incluido de forma gratuita durante tu primer año.
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El contenido de este artículo tiene solo fines informativos y educativos generales y no debe interpretarse como asesoramiento legal o fiscal. Stripe no garantiza la exactitud, la integridad, la adecuación o la vigencia de la información incluida en el artículo. Busca un abogado o un asesor fiscal profesional y con licencia para ejercer en tu jurisdicción si necesitas asesoramiento para tu situación particular.