La facturación basada en el consumo responde de forma directa a las necesidades de las empresas y de sus clientes. A diferencia de lo que ocurre con los métodos basados en las suscripciones o en las tarifas planas, este planteamiento híbrido fija los precios basándose en el consumo real de los productos o servicios. Ante la búsqueda por parte de las empresas de medios que les permitan conectarse con sus audiencias y adaptarse a los cambios en el mercado, la facturación basada en el consumo ha experimentado una rápida expansión hasta situarse como la principal opción dentro de los modelos de precios. En enero de 2025, el 85 % de las empresas de software como servicio (SaaS) habían optado por la facturación basada en el consumo; y el 78 % de dichas adopciones de modelos tuvieron lugar entre los años 2020 y 2025.
Este modelo de precios presenta ventajas más que patentes: da lugar a la aparición de oportunidades para obtener unos ingresos estables en favor de las empresas al tiempo que proporciona unas tarifas transparentes para los clientes. En las siguientes líneas, te explicaremos los aspectos principales de la facturación basada en el consumo, cuál es su modo de funcionamiento y las prácticas recomendadas que las empresas pueden adoptar para maximizar sus beneficios.
Esto es lo que encontrarás en este artículo:
- ¿Qué es la facturación basada en el consumo?
- Modalidades y ejemplos de facturación basada en el consumo
- Las ventajas y desventajas de la facturación basada en el consumo
- Elementos constituyentes de la facturación basada en el consumo
- ¿Cuándo habría que decantarse por el empleo de la facturación basada en el consumo?
- Cómo implementar un modelo de facturación basada en el consumo exitoso: prácticas recomendadas y estrategias
- Cómo puede ayudarte Stripe Billing
- Preguntas frecuentes sobre la facturación basada en el consumo
En nuestra reciente encuesta a más de 2000 líderes empresariales de todo el mundo, el 38 % afirmó que había perdido acuerdos debido a sistemas de facturación poco flexibles, y el 52 % se sentía frustrado por la velocidad de sus procesos de suscripción.
En nuestro nuevo informe se detallan los principales desafíos de facturación a los que se enfrentan las empresas junto con las estrategias prácticas para superarlos. Obtén más información.
¿Qué son los precios según consumo?
La fijación de precios según el consumo es un enfoque de facturación en el que los cargos se corresponden directamente con el consumo que hace un cliente de un producto o servicio. A diferencia de las tarifas planas o la facturación de suscripciones, este modelo depende de métricas específicas, como el volumen de uso de datos, las horas de acceso al servicio o la cantidad de artículos consumidos. El resultado es un sistema de precios pormenorizado que se adapta a las necesidades de cada cliente.
Modalidades y ejemplos de facturación basada en el consumo
La facturación basada en el consumo se presenta en diversos modelos diferenciados que atienden cada uno de ellos unas necesidades empresariales puntuales y patrones de consumo por parte de la clientela. Entre las modalidades más habituales se encuentran las siguientes:
Pago por unidad: el cliente abona una tarifa plana de carácter predecible por cada unidad individual de consumo que se contabilice en un determinado ciclo de facturación. De este modo, por ejemplo, Twilio aplica un precio fijo por cada SMS remitido o cada llamada a la interfaz de programación de aplicaciones (API) ejecutada.
Tarifas por niveles: el modelo centra su atención en los umbrales en cuyo caso será el consumo el que venga a determinar el coste unitario, pero respecto de un tope concreto. Supongamos el caso, por ejemplo, en el que el coste de las 100 primeras unidades es distinto respecto al de las correspondientes 100 siguientes. A través de este sistema, por el que se decantan algunos proveedores como Amazon Web Services, se establece una especie de estímulo orientado a lograr un mayor consumo manteniendo, al mismo tiempo, el enfoque fundamentado en un uso estipulado.
Pago por uso: el cliente utiliza los recursos con total libertad, sin contraer compromisos previos o incurrir en cuotas por suscripciones, lo que da lugar al pago, de forma retroactiva, al concluir el período de facturación ateniéndose, en concreto, al nivel en cuanto a la cuantía utilizada. Datadog, por ejemplo, efectúa un ciclo de facturación al mes en función de los gigabytes reales de los registros integrados y el volumen de las horas en el servidor respecto del que ha realizado la supervisión.
Pago anticipado por el uso: los clientes hacen la adquisición por adelantado de un paquete de créditos de consumo, de forma que habitualmente contarán con el descuento de una tarifa por volumen y sufrirán una disminución respecto de estos gradualmente de forma proporcional con arreglo a los servicios a los que se hayan recurrido. Así, Snowflake, el proveedor en la nube de datos, instaura el requisito mediante el cual es preciso que los clientes adquieran anticipadamente dichos créditos, experimentando estos un decremento en relación al periodo abarcado con un proceso en el nivel computacional.
Cobro por uso basado en el tiempo: las comisiones se calculan en base a la duración exacta (en minutos, horas o segundos) a lo largo de la cual un cliente destine sus esfuerzos en cuanto a un determinado recurso informático o estancia vinculada con el software. Uno de los ejemplos concernientes a las tarifas de prepago atañe a las del servicio AWS EC2, que impone un cargo por segundo o por hora con independencia de la circunstancia por la que una estancia de la máquina de naturaleza virtual siga estando de forma activa
Precios por función: el planteamiento goza de carácter predominante dentro del sector del software. Por lo tanto, en lugar de proceder con el cobro que concierne al cliente ateniéndose a una suite completa de funciones, el modelo restringe de forma particular la factura a dichas funciones ante cuya activación han procedido para pasar a su uso, propiciando por ello una percepción de autonomía y una eficiencia en términos económicos.
Ventajas y desventajas de la fijación de precios según el consumo
Ventajas de la fijación de precios según el consumo
Los precios según consumo ofrecen multitud de ventajas que cubren las necesidades dinámicas de las empresas. Veamos a continuación un resumen de dichas ventajas.
Posibilidad de aumentar los ingresos: el concepto de pagar por lo que se usa puede animar a los clientes a probar funciones o servicios adicionales, lo que podría aumentar su consumo general. Esta mayor interacción puede aumentar los ingresos, especialmente cuando las empresas introducen nuevos servicios, mediante el uso del modelo para fomentar la adopción temprana.
Mejora de la retención de clientes: el vínculo entre el gasto y el valor recibido desempeña un papel fundamental a la hora de retener a los clientes. Cuando los clientes perciben un valor tangible en cada dólar gastado, su lealtad a la marca o servicio se intensifica. Con el tiempo, mantener a un cliente existente puede resultar más económico que activar a uno nuevo, lo que destaca esta ventaja.
Reducción del despilfarro económico: este enfoque de fijación de precios ayuda a las empresas a reducir el despilfarro económico que se observa en los modelos de tarifa plana, en los que existe la posibilidad de infrautilizar los recursos. Al orientar la asignación de recursos a la demanda de los usuarios, las empresas pueden priorizar la sostenibilidad y la eficiencia de los recursos.
Flexibilidad y transparencia para los clientes: facturar en función del consumo exacto permite a los clientes alinear los costes directamente con el consumo, lo que otorga a las startups y empresas con presupuestos limitados un control financiero más estricto. Esta fijación de precios clara y honesta elimina las comisiones ocultas y los cargos por capacidad no utilizada, lo que genera confianza en los clientes a largo plazo.
Adaptabilidad a los cambios del mercado: las empresas que emplean la fijación de precios según el consumo mantienen la flexibilidad de modificar sus precios en función de las condiciones cambiantes del mercado, las presiones competitivas o los cambios en los costes de adquisición de recursos. Ser ágil y receptivo en la fijación de precios puede ser un pilar fundamental para las empresas que aspiran a mantener una ventaja en un mercado fluido.
Estas ventajas subrayan las formas en que la fijación de precios según el consumo se alinea con los principios empresariales clave, incluida la rápida adaptabilidad, la transparencia y una gran atención a las necesidades de los clientes.
Desventajas y retos de la fijación de precios según el consumo
Si bien la fijación de precios según el consumo acelera la captación de clientes y alinea el precio con el valor obtenido, introduce importantes compromisos operativos y financieros:
Imprevisibilidad de los ingresos y fricciones en las previsiones: alejarse de las suscripciones recurrentes fijas hace que los ingresos sean volátiles. Las fluctuaciones en el consumo estacional dificultan que los equipos financieros pronostiquen los ingresos recurrentes anuales (ARR) e informen de métricas predecibles a los inversores.
Complejidad de la ingeniería y la medición: la facturación en tiempo real requiere crear o gestionar una infraestructura pesada capaz de ingerir, deduplicar y calificar millones de eventos de consumo con precisión sin introducir latencia ni errores de facturación.
Susto en la factura del cliente: los costes mensuales impredecibles pueden generar fricciones con los departamentos financieros. Sin alertas de consumo automatizadas, límites de gasto o paneles de control claros, los clientes pueden experimentar cargos inesperados que desencadenen en tickets de soporte y en la pérdida de clientes.
Alineación de la compensación de ventas: incentivar a los ejecutivos de cuentas se vuelve complejo cuando el valor del contrato no se bloquea en el momento de la firma. Las empresas deben reconsiderar las estructuras de cuotas tradicionales, a menudo equilibrando los compromisos iniciales con los aumentos de consumo a largo plazo.
Componentes de los precios según consumo
La fijación de precios según el consumo cambia la forma en que se cobra a los clientes y afecta a los componentes fundamentales del sistema de facturación. Para las empresas interesadas en cambiar a este modelo de precios basado en el consumo, es importante comprender estos elementos. Estos son los principales componentes que hay que tener en cuenta:
Unidad de medida: es la unidad que utilizan las empresas para medir el consumo. En función del servicio o producto, esta unidad puede variar. Los servicios de almacenamiento en la nube pueden medir el consumo en gigabytes, mientras que un servicio de telecomunicaciones puede contar los minutos o los mensajes de texto.
Ciclo de facturación: define la frecuencia con la que los clientes ven una factura; por ejemplo, de forma mensual, trimestral o anual. A lo largo del ciclo, se hace un seguimiento del consumo y, cuando el ciclo termina, los clientes reciben una factura basada en su consumo.
Tarifa: indica el coste de cada unidad de medida. Aunque algunos servicios tienen tarifas fijas, otros pueden cambiarlas en función de factores como el volumen.
Rastreador de uso: todo modelo de fijación de precios según el consumo necesita una forma fiable de supervisar el consumo. Esta herramienta o sistema realiza un seguimiento del consumo, ya sea en tiempo real o casi real, lo que garantiza que se facture correctamente a los clientes. Además, puede alertar a los clientes cuando se acerquen a determinados límites de consumo.
Ajustes de facturación: a veces se cobra de más a los clientes, o tal vez reúnan los requisitos para obtener un descuento en un mes. Este componente se encarga de las discrepancias, los reembolsos y los créditos. Aumenta las posibilidades de que el proceso de facturación siga siendo justo y transparente.
Notificaciones: para evitar sorpresas en la factura, muchos proveedores mantienen a sus clientes informados sobre su consumo. Las empresas pueden enviar alertas cuando los clientes alcanzan un nivel específico de consumo o están cerca de un límite establecido.
Informes: tanto las empresas como los clientes se benefician de informes detallados sobre el consumo. A las empresas, estos informes pueden ayudarles con las previsiones y la gestión del inventario. A los clientes, comprender sus propios patrones puede ayudarles a tomar decisiones sobre presupuestos y consumo.
Todos estos componentes en conjunto conforman la estructura básica de cualquier sistema de precios basados en el uso. Resulta clave implementar estos componentes con eficacia en una estrategia unificada para conseguir que la experiencia de facturación sea fluida y transparente.
¿Cuándo se deben usar los precios según consumo?
La elección de ofrecer precios basados en el uso refleja una decisión estratégica de la empresa destinada a abordar las demandas exclusivas de su sector y la naturaleza de los servicios que presta. Veamos a continuación varios de los sectores en los que este modelo ha cobrado fuerza en los últimos años.
Software como servicio (SaaS): algunas de las plataformas de SaaS posibilitan que las empresas realicen el abono en función de las funciones que utilizan o del número de usuarios de los que disponen. Dicho modelo atrae a empresas que experimentan una demanda con fluctuaciones o a aquellas que desean probar una solución de software sin llegar a asumir un compromiso por la totalidad de un paquete.
Proveedores de servicios públicos: por mucho tiempo las compañías que suministran electricidad, agua o gas se han valido de este método en lo referente a la facturación, al tratarse de un sistema con un marcado carácter equitativo por naturaleza y porque fomenta que se ponga en práctica el ahorro a la hora de recurrir a los recursos.
Proveedores de servicios en la nube: a medida que aumenta la dependencia de las soluciones en la nube, los proveedores cobran a los clientes por la cantidad exacta de almacenamiento o la capacidad informática empleada. Las empresas, en especial las startups o aquellas con unas necesidades que sufren variaciones, valoran positivamente este modelo al permitirles que ajusten el consumo que hagan al no resultar asfixiadas por la presencia de un coste de carácter fijo.
Empresas de telecomunicaciones: los planes de pago por uso (pay-as-you-go), en los que se cobra a los clientes por el número real de minutos o mensajes de texto, suponen un respaldo a las pretensiones de aquellas personas reacias a los planes mensuales o de aquellas con un consumo que no resulta constante.
Plataformas de streaming: determinados servicios efectúan el cobro a los clientes con base en el contenido escogido. Por lo que, en lugar de un cargo fijo mensual, al cliente se le puede cargar por película o por capítulo. Está pensado para aquellos que hacen una visualización de forma esporádica a los que no les resulten interesantes las suscripciones de carácter periódico.
Servicios de alquiler: los servicios de alquiler de índole urbana, en los que se incluyen bicicletas o los patinetes, suelen regirse por este modelo, y cobran al cliente por el tiempo exacto que han dedicado al empleo de dicho vehículo. Todo ello contribuye a que el servicio cuente con un mayor atractivo a los ojos de conductores ocasionales o turistas.
Proveedores de datos: en el caso de las empresas que ofrecen un servicio específico de interfaz de programación de aplicaciones (API) para datos, cabe la posibilidad de vincular la facturación al número de las llamadas de datos de un cliente o empresa en cuestión. Es muy probable que este planteamiento acabe teniendo éxito entre los desarrolladores y las empresas que tengan diferentes necesidades relativas a los datos.
En última instancia, el valor de los modelos de precios basados en el uso reside en su adaptabilidad. Amplían la accesibilidad al servicio y se adaptan a distintos clientes, desde particulares con presupuestos ajustados hasta empresas con diferentes demandas.
Cómo implementar un modelo de facturación basada en el consumo exitoso: prácticas recomendadas y estrategias
La transición hacia la facturación basada en el consumo exige combinar una medición técnica en tiempo real con una comunicación transparente hacia el cliente. Seguir una hoja de ruta estructurada para la implementación ayuda a prevenir errores de facturación, elimina las sorpresas para el cliente y alinea el precio de manera directa con el valor del producto.
Define tus métricas de valor y tus estructuras tarifarias: identifica la métrica de consumo central que se correlacione de manera directa con el valor que reciben tus clientes, como, por ejemplo, las llamadas a la API, los gigabytes almacenados, las horas de procesamiento computacional o las transacciones procesadas. Establece tarifas claras para cada unidad o nivel de volumen, y equilibra de forma cuidadosa los costes de la infraestructura operativa en relación con las expectativas del mercado.
Desarrolla una infraestructura robusta para el seguimiento del consumo y su medición: despliega sistemas de supervisión precisos con capacidad para capturar el consumo del cliente en tiempo real y con exactitud milimétrica. La recopilación fiable de los datos es la columna vertebral operativa de la facturación basada en el consumo; tu configuración de medición debe realizar un seguimiento, añadir y fijar el precio de cada unidad sin que se produzca latencia, pérdida de datos o discrepancias de facturación.
Proporciona un acceso de autoservicio a los dashboards de consumo y notificaciones automatizadas: dota a los clientes de dashboards interactivos integrados en la aplicación para supervisar su consumo en tiempo real. Implementa activadores de notificaciones automatizadas cuando las cuentas se aproximen a las cotas de consumo fijadas o las superen. Esta práctica otorga a los clientes un control minucioso de sus gastos, previene las facturas sorpresa y establece una transparencia de facturación a largo plazo.
Automatiza la facturación dinámica y los ciclos de facturación flexibles: configura los intervalos de facturación automatizados que añaden el consumo de los períodos, aplican las tarifas unitarias predeterminadas y generan facturas desglosadas y claras. Asegúrate de que tu sistema sea compatible con diferentes métodos de pago e incluya un flujo de trabajo simplificado y fácil de utilizar con el que se resuelvan con rapidez los ajustes de los cargos o las disputas de facturación.
Informa a los clientes y ofrece unas condiciones de contratación flexibles: guía a los clientes de forma proactiva a lo largo de la transición valiéndose de una completa documentación, guías de activación y sesiones de preguntas y respuestas. Evita la rigidez en las estructuras ofreciendo opciones de contratación adaptables, como niveles de base híbrida, descuentos de prepago de créditos o condiciones empresariales personalizadas, para adaptarse a los diferentes ritmos de crecimiento.
Recopila las sugerencias de los clientes y mejora de forma constante: haz de manera habitual auditorías de tus flujos de facturación a fin de detectar ineficiencias, haz el seguimiento de la percepción del cliente acerca de la política de precios y supervisa los movimientos de la competencia. No dejes de perfeccionar tus niveles de tarifas, tus métricas de valor y tus topes en cuanto a funciones en base a los datos reales de consumo y los comentarios de los clientes.
Cómo puede ayudarte Stripe Billing
Stripe Billing te permite facturar y gestionar clientes como quieras, desde facturación recurrente simple hasta facturación basada en el consumo y contratos negociados de ventas. Empieza a aceptar pagos recurrentes internacionales en cuestión de minutos, sin programación requerida, o crea una integración personalizada usando la API.
Esto es lo que puedes conseguir con Stripe Billing:
** Ofrecer tarifas flexibles:** responde a las necesidades de tus usuarios más rápido con modelos de tarifas flexibles, como las tarifas por uso, por niveles, tarifas planas con cargos por consumo adicional, etc. Además, es compatible con cupones, pruebas gratuitas, prorratas y extensiones de forma nativa.
Expandirte internacionalmente: aumenta la conversión ofreciendo los métodos de pago preferidos por tus clientes. Stripe acepta más de 125 métodos de pago locales y más de 130 divisas.
Aumento de los ingresos y reducción del abandono: mejora la captación de ingresos y reduce el abandono involuntario con Smart Retries y las automatizaciones del flujo de trabajo de recuperación. Las herramientas de recuperación de Stripe ayudaron a los usuarios a recuperar más de 8200 millones de dólares en ingresos en 2025.
Aumentar la eficiencia: centraliza la gestión fiscal, los informes de ingresos y el análisis de los datos de Stripe en una sola plataforma con nuestras herramientas modulares. Además, podrás integrar fácilmente otro software de terceros.
Obtén más información sobre Stripe Billing o crea una cuenta gratuita.
Preguntas frecuentes sobre la facturación basada en el consumo
El contenido de este artículo tiene solo fines informativos y educativos generales y no debe interpretarse como asesoramiento legal o fiscal. Stripe no garantiza la exactitud, la integridad, la adecuación o la vigencia de la información incluida en el artículo. Busca un abogado o un asesor fiscal profesional y con licencia para ejercer en tu jurisdicción si necesitas asesoramiento para tu situación particular.