Según el informe Spanish Tech Ecosystem de 2026, aproximadamente el 37,5 % de las startups fundadas cada año consiguen financiación. En otras palabras, casi seis de cada diez startups en España no logran atraer inversores y deben recurrir a otras vías, como los ahorros personales, los préstamos bancarios o la financiación pública.
Aunque conseguir financiación puede suponer todo un reto, resulta mucho más fácil si conoces el ecosistema de ayudas financieras en España y sabes exactamente qué instrumento financiero se adapta mejor a tu startup.
En este artículo, explicamos cómo atraer inversores para tu startup y analizamos las principales opciones disponibles en España para facilitar su lanzamiento, consolidación y crecimiento.
De un vistazo:
- Conseguir financiación privada durante las fases iniciales de una startup suele ser más difícil debido al riesgo que conlleva para los posibles inversores.
- En España, existen varios tipos de financiación para startups, como los préstamos participativos de entidades como Enisa y las subvenciones de organismos públicos.
- Los préstamos participativos son una opción mucho más atractiva para las startups que la financiación bancaria tradicional porque los tipos de interés de los primeros varían en función del rendimiento de la empresa.
- La Ley de Startups regula diversos mecanismos de financiación, como la reducción de las garantías exigidas para las ayudas públicas y la implantación de pagos fraccionados en los contratos de compra pública de innovación (CPI).
Principales vías de financiación para startups en España
En España, los fundadores de startups tienen a su disposición diversos instrumentos financieros para cubrir los costes de formación o expansión. Por ejemplo, según el Informe GEM España 2025-2026 (Global Entrepreneurship Monitor), el 12 % del capital inicial de las empresas creadas por emprendedores proviene de bancos o instituciones financieras, mientras que el 2 % procede de inversores privados. Veamos los mecanismos de financiación más comunes para una startup:
Autofinanciación
La autofinanciación de una startup, o «bootstrapping», consiste en cubrir los gastos con los ahorros personales de los fundadores y los ingresos que genera la empresa. Aunque la autofinanciación suele ser un recurso limitado, es algo que se utiliza habitualmente en las fases iniciales de una startup, cuando aún no es viable acceder a otros tipos de financiación.
A diferencia de otros métodos de financiación, la autofinanciación permite a los fundadores mantener el control total sobre la startup sin tener que rendir cuentas a terceros. Además, si la autofinanciación da resultados positivos, resulta más fácil atraer a futuros inversores, que valoran positivamente el compromiso de los fundadores y el potencial del proyecto.
Financiación familiar
Cuando la autofinanciación no es suficiente, otra forma de conseguir capital para una startup es recurrir a familiares o incluso a amigos. Sin embargo, depender de la familia y los amigos para obtener financiación puede tensar las relaciones personales si el resultado es negativo, ya que las pérdidas financieras suelen crear tensión.
Micromecenazgo
Las plataformas de micromecenazgo de inversión permiten a las startups conseguir financiación colectiva de múltiples inversores. Esta vía de financiación ha sido clave para el éxito de algunas startups españolas, como Heura.
Una de las principales plataformas de micromecenazgo para startups es Crowdcube, que tiene un acuerdo con Stripe para ofrecer ventajas, como créditos de procesamiento de pagos para Stripe Payments, a determinadas startups financiadas. Según el Informe GEM España 2025-2026, el 1 % del capital inicial de las empresas proviene del micromecenazgo.
Préstamos bancarios y líneas de crédito del ICO
En las fases iniciales, suele resultar muy difícil que una startup consiga financiación bancaria, sobre todo si el fundador carece de avales o garantías. No obstante, la financiación bancaria es más común de lo que cabría esperar: según el Informe GEM España 2025-2026, el 12 % del capital inicial de las nuevas empresas proviene de bancos o instituciones financieras, y esta proporción aumenta a medida que la empresa establece un flujo de ingresos constante.
Parte de esta financiación se canaliza a través de las líneas de crédito del Instituto de Crédito Oficial (ICO). El mecanismo de financiación del ICO es particular porque el propio instituto no presta directamente al proyecto, sino que la financiación se solicita a un banco asociado, que es quien la emite, evalúa el riesgo según sus propios criterios y decide si concede el préstamo. La línea ICO Empresas y Emprendedores cubre inversiones, activos fijos y necesidades de liquidez, con plazos que van de uno a seis años y un período de carencia del principal de hasta un año.
Garantías públicas para acceder al crédito
Cuando el obstáculo para obtener financiación bancaria no es la viabilidad del proyecto, sino la falta de avales, las sociedades de garantía recíproca (SGR) pueden ser una buena solución. Estas entidades sin ánimo de lucro, supervisadas por el Banco de España, ofrecen garantías a los bancos en nombre de las pequeñas y medianas empresas (pymes) y startups. Aunque no conceden préstamos directamente, avalan total o parcialmente las operaciones, lo que proporciona a las instituciones financieras una cobertura adicional.
De este modo, una startup puede acceder a una financiación que un banco no concedería sin una garantía, reducir los avales exigidos o mejorar las condiciones y el tipo de interés.
Para solicitar estas garantías públicas, debes hacerte socio partícipe de la SGR correspondiente y cubrir el coste de la garantía. Puedes localizar la sociedad de tu comunidad autónoma a través de la Confederación Española de Sociedades de Garantía Recíproca (CESGAR), que agrupa a las SGR de España.
Es importante recordar que, aunque se trate de una garantía pública, esto no convierte el préstamo en una subvención: si la empresa no devuelve el importe adeudado y el banco exige responsabilidades a la SGR, esta solicitará a la empresa el reembolso de la cantidad abonada.
Subvenciones
En España, existen numerosas subvenciones para startups, que atienden tanto a su fase inicial como a la de crecimiento. Por ejemplo, el programa Misión de la Agencia Digital de Andalucía no solo fomenta la creación y aceleración de empresas en la región a través de subvenciones para iniciar un negocio en Andalucía, sino que también concede ayudas para financiar startups en los ámbitos de la movilidad inteligente, la logística portuaria, la tecnología agrícola y los videojuegos.
Te recomendamos utilizar el buscador de ayudas e incentivos públicos de la Plataforma PYME para encontrar fácilmente las subvenciones más relevantes para tu situación.
Aceleradoras
A diferencia de las incubadoras, que no suelen ofrecer financiación directa, las aceleradoras proporcionan habitualmente capital para agilizar las fases iniciales de las startups. Además, las startups pasan a formar parte de una red de emprendedores y mentores que resulta muy beneficiosa para su crecimiento a medio y largo plazo.
España cuenta con más de 300 aceleradoras, incubadoras y programas de apoyo a startups.
Inversores privados
Los inversores privados que operan de forma profesional y especializada inyectan capital en las startups. En muchos casos, su aportación no es únicamente financiera, sino que también implica proporcionar contactos y asesoramiento de gran valor. Estos son los principales tipos de inversores privados y sus características:
- Business angels: Estas personas, también conocidas como «inversores ángeles», suelen invertir en las fases iniciales de las startups, que son las que conllevan un mayor riesgo. Según datos del Informe Business Angels 2025, el 55 % de los inversores encuestados tenía entre tres y ocho años de experiencia en inversiones. Además, sus aportaciones suelen ir más allá del capital: el 44 % ha ofrecido asesoramiento estratégico y el 29 % ha ayudado a facilitar contactos con clientes, proveedores y nuevos mercados.
- Capital de riesgo: Se trata de fondos que financian startups a cambio de participaciones en el capital que esperan vender en el futuro a un precio mucho mayor. Según SpainCap, las empresas nacionales privadas de capital de riesgo invirtieron 368 millones de € en 390 inversiones en 2024. Tres de cada cuatro inversiones fueron inferiores a 1 millón de €, y el 85 % se dirigieron a empresas en fase inicial.
- Capital de riesgo corporativo: Las grandes empresas suelen invertir en startups para acceder a sus tecnologías emergentes y generar rentabilidad financiera. Un estudio del Centro Común de Investigación de la Comisión Europea reveló que el 62 % de las 2500 grandes empresas centradas en I+D analizadas había invertido en startups o «scaleups» al menos una vez entre 2000 y 2020. Los importes de inversión varían considerablemente; uno de los ejemplos más destacados de España, Wayra, la unidad de capital de riesgo corporativo de Telefónica, publica actualmente un rango de inversión de 150.000 € a 5 millones de € para startups en fase semilla y de crecimiento.
- Family offices: Son estructuras dedicadas a gestionar e invertir el patrimonio de una o varias familias; pueden invertir directamente en empresas o indirectamente a través de fondos de inversión. Las «family offices» desempeñan un papel importante en el ecosistema emprendedor de España: según PwC España, de media, una de cada cuatro startups españolas se financia a través de una «family office».
Financiación pública
La Administración General del Estado y las comunidades autónomas, en colaboración con diversas entidades públicas, proporcionan financiación a las startups para fomentar la innovación y generar empleo cualificado. Por lo general, se exige a los fundadores que cofinancien los proyectos, ya sea mediante sus propias aportaciones o mediante la participación de entidades privadas.
Principales vías de financiación pública para startups en España
En España se anuncian nuevas oportunidades de financiación constantemente, lo que proporciona una ayuda inestimable para que los fundadores desarrollen sus proyectos profesionales. A continuación te mostramos un resumen de las mejores opciones de financiación europea, nacional y autonómica para que puedas solicitar las que mejor se adapten a tus necesidades:
Instrumentos de financiación europea
European Tech Champions Initiative
La European Tech Champions Initiative (ETCI) es un fondo conjunto en el que participan el Banco Europeo de Inversiones (BEI) y los gobiernos de determinados países, entre ellos España, que aportó más del 26 % del capital inicial de la ETCI a través del fondo Fond-ICO Next Tech.
Las aportaciones se destinan a fondos de capital de riesgo de al menos 1000 millones de euros; gracias a esta inyección económica, estos fondos pueden lanzar grandes rondas de financiación para scaleups (es decir, empresas con al menos 10 empleados que han registrado un crecimiento mínimo del 20 % en plantilla o ingresos durante tres años consecutivos).
Impact Shakers Ventures I
COFIDES es una entidad pública española que inyecta capital en el fondo europeo Impact Shakers Ventures I, que posteriormente adquiere participaciones en startups para financiarlas. Se trata de financiación en fase inicial para startups, diseñada para satisfacer sus necesidades económicas durante las fases presemilla y semilla.
Instrumentos de financiación nacional
Préstamos participativos de Enisa
Esta entidad pública —que depende del Ministerio de Industria y Turismo— ofrece financiación a proyectos emprendedores para sufragar la creación de startups y pymes, sin requisitos de antigüedad. El importe mínimo de los préstamos de Enisa es de 25.000 €, mientras que el importe máximo asciende a 1,5 millones de euros; no obstante, para cumplir los requisitos, los fondos propios de la empresa deben ser al menos iguales a la cantidad solicitada.
Independientemente del importe del préstamo recibido, los tipos de interés varían en función de los resultados económicos de la empresa. Además, a diferencia de otras soluciones, los préstamos participativos de Enisa no requieren garantías adicionales. En 2025, Enisa concedió 65,3 millones de euros a startups y pymes innovadoras.
Programa Innvierte
El Centro para el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (CDTI), a través del programa Innvierte, actúa como un fondo de capital de riesgo, es decir, inyecta capital en startups en colaboración con otras entidades. Esta coinversión se lleva a cabo siempre con entidades de capital de riesgo que estén registradas en la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
A diferencia de otros programas de financiación centrados en fases específicas de desarrollo de una startup, Innvierte está diseñado para cubrir los gastos en todas las etapas de crecimiento de la startup.
Next Tech
En 2021, se creó Fond-ICO Next Tech para destinar una parte de sus inversiones a startups del sector tecnológico. En la actualidad, su actividad principal consiste en realizar aportaciones económicas a diversos fondos de capital de riesgo.
Instrumentos de financiación autonómica
Aragón: préstamos participativos de SODIAR
Si una parte del capital social de una startup está en manos de la Sociedad para el Desarrollo Industrial de Aragón (SODIAR), dicha entidad puede facilitar el acceso a préstamos participativos de hasta el 10 % de sus fondos disponibles. Los préstamos participativos de SODIAR constan de dos componentes de intereses:
- Interés fijo: 2 % + el tipo europeo de oferta interbancaria a 12 meses, o euríbor (2,855 % en julio de 2026).
- Interés variable: Un máximo del 8 %, que varía en función de factores como los resultados de la startup
Cantabria: programa Start Up Capital Cantabria
La Sociedad para el Desarrollo Regional de Cantabria (SODERCAN) gestiona el programa Start Up Capital Cantabria, diseñado para financiar nuevas startups en la comunidad autónoma con importes que oscilan entre 25.000 € y 250.000 €, dependiendo del proyecto que se esté desarrollando.
El modelo de financiación es innovador y flexible: préstamos participativos convertibles, es decir, inyecciones de capital que pueden reembolsarse posteriormente mediante acciones de la empresa.
Canarias: Fondo Canarias Financia 2
La Sociedad para el Desarrollo Económico de Canarias (SODECAN) ofrece el Fondo Canarias Financia 2, dirigido a startups con sede en Canarias.
Para aprovechar este instrumento financiero, la creación de la startup debe haberse producido en los últimos cinco años. Además, la empresa debe estar alineada con los objetivos clave de la Estrategia de Especialización Inteligente de Canarias (como el fomento de la innovación y la digitalización).
La financiación, que oscila entre 50.000 € y 500.000 €, puede cubrir hasta el 85 % de los gastos elegibles. En todos los casos, el fundador de la startup está exento de reembolsar una parte del préstamo, que varía entre el 10 % y el 25 % de la inyección de capital.
Castilla-La Mancha: préstamos STEP Castilla-La Mancha
Los préstamos STEP (Plataforma de Tecnologías Estratégicas para Europa) Castilla-La Mancha ayudan a cubrir los gastos a los que se suelen enfrentar las startups tecnológicas. En concreto, este instrumento financiero puede proporcionar un mínimo de 200.000 € a la startup, aunque en algunos casos la inyección de capital puede alcanzar los 5 millones de euros.
Por lo general, los préstamos STEP Castilla-La Mancha cubren el 80 % de los gastos de la startup. Para acceder a ellos, no es obligatorio que la startup beneficiaria esté constituida como sociedad de responsabilidad limitada (SL) o sociedad anónima (SA), aunque se recomienda adoptar una de estas dos formas jurídicas.
Cataluña: programa de coinversión Startup Capital
En 2024, ACCIÓ (la agencia de crecimiento empresarial de Cataluña) lanzó el programa de coinversión Startup Capital, dirigido a startups tecnológicas que buscan resolver grandes retos (lo que se conoce comúnmente como «deep tech»). Este programa de coinversión financia los gastos iniciales, que suelen ser muy elevados para las empresas de este tipo. Para cumplir los requisitos, las startups deben haber obtenido una inyección de capital de otras fuentes de financiación de startups en los últimos seis meses.
Aunque todavía no se ha anunciado una nueva convocatoria para 2026, ACCIÓ sigue ofreciendo asesoramiento especializado a las startups que buscan opciones de financiación.
Comunidad de Madrid: programa Soy Startup
Las startups con sede en Madrid que se encuentran en proceso de constitución o consolidación pueden acceder al programa Soy Startup de Avalmadrid, que facilita el acceso a la financiación. Para ello, ofrece tres líneas de préstamo y actúa como avalista cuando el fundador solicita otras ayudas económicas.
Comunidad Foral de Navarra: programa Start Up Capital Navarra
El programa Start Up Capital Navarra, gestionado por la Sociedad de Desarrollo de Navarra (Sodena), está diseñado para startups de nueva creación con un gran potencial de crecimiento y de creación de empleo de calidad en la Comunidad Foral de Navarra. Para obtener financiación, el proyecto debe ser innovador o estar claramente diferenciado de la competencia.
Por lo general, Sodena inyecta un capital que oscila entre 100.000 € y 500.000 €, aunque este límite puede superarse en los casos en que esté justificada una mayor financiación (por ejemplo, al recibir una solicitud de una startup con un proyecto estratégico muy prometedor).
País Vasco: Aurrera
Las startups del País Vasco que lleven menos de tres años operando pueden solicitar la financiación Aurrera. Aunque este tipo de financiación suele limitarse a las startups tecnológicas, este programa de financiación también está abierto a proyectos de sectores tradicionales.
Los requisitos para acceder a la financiación consisten en crear al menos tres puestos de trabajo durante el primer período de tres años y conseguir el aval de la actividad empresarial de la startup por parte de una incubadora como BIC Bizkaia o BIC Gipuzkoa.
En la anterior convocatoria de Aurrera, se realizaron 42 inyecciones de capital por un total de 4,7 millones de euros en startups del País Vasco.
Principado de Asturias: Asturias Startup Fund
El Asturias Startup Fund concede préstamos participativos convertibles a startups asturianas y a empresas que tengan previsto establecerse en el principado en el futuro, siempre que aporten al menos el 25 % de la inversión a través de capital privado. En otras palabras, se da prioridad a la cofinanciación, un enfoque que, en este caso, no conlleva garantías ni comisiones. El Asturias Startup Fund se divide en dos fases en función de la etapa de desarrollo del proyecto emprendedor:
- Fase I: Dirigida a startups en fase semilla o presemilla, la Fase I permite acceder a una financiación de hasta 100.000 €, reembolsable en un período de cuatro a seis años. El componente de interés fijo es el euríbor a 12 meses más el 3 % o el 4 %, mientras que el componente variable puede alcanzar un 3 % adicional en función de los resultados de la empresa.
- Fase II: Dirigida a startups en fase de crecimiento o expansión, la financiación de la Fase II puede ser de hasta 200.000 €, con un período de reembolso que oscila entre un mínimo de cinco años y un máximo de siete. Al euríbor solo se le añade un 2 % o un 3 %, pero el tipo de interés variable máximo es de un 4 % adicional. A diferencia de la Fase I, esta financiación requiere la presentación de una auditoría anual.
Región de Murcia: programa Impulsa Startup
Impulsa Startup no inyecta capital de forma directa; en su lugar, te ayuda a encontrar inversores para tu startup. Para ello, organiza un programa de formación grupal de 36 horas para personas emprendedoras, con especial atención a aquellas que se encuentran en situación de desempleo.
Regulación de la financiación de startups españolas
El 23 de diciembre de 2022, entró en vigor la Ley de fomento del ecosistema de las empresas emergentes (también conocida como Ley de Startups), que regula, entre otros aspectos, los mecanismos de financiación de las startups españolas. Hemos preparado un resumen de las medidas clave incluidas en esta legislación:
Flexibilización de los requisitos para avales bancarios
Algunas formas de ayuda pública condicionan la concesión de fondos o los pagos a cuenta a la presentación de garantías (como los avales bancarios), que a menudo son muy exigentes. La Ley de Startups permite a una startup solicitar una reducción de la garantía exigida a cambio de una reducción proporcional del importe de la ayuda o del pago anticipado.
Por ejemplo, para obtener una financiación por valor de 50.000 €, una entidad financiera podría exigir a una empresa un aval bancario que cubra el 50 % del importe (25.000 €); sin embargo, la empresa en cuestión solo puede aportar el 20 % de la garantía solicitada (5000 €). En esta situación, el importe obtenido se reduciría en la misma proporción: 10.000 € en lugar de los 50.000 € solicitados inicialmente.
Para poder optar a la reducción de garantías, la startup debe estar al corriente de pago de sus obligaciones tributarias y con la Seguridad Social durante los cinco últimos ejercicios fiscales y no estar incursa en ningún procedimiento de reintegro de subvenciones anteriores.
Deducciones fiscales
Los beneficios fiscales, como las deducciones, son un gran incentivo para los inversores. Por lo tanto, a la hora de buscar financiación para tu startup, te resultará más fácil atraer capital si recuerdas a los inversores que pueden deducirse el 50 % del dinero invertido en tu empresa.
Esta deducción del impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRPF) puede alcanzar hasta 50.000 € al año (sobre una base de inversión máxima de 100.000 €), siempre que la aportación se realice en el momento de la constitución o durante una ampliación de capital en los cinco años siguientes a la misma. Este período se amplía a siete años si la empresa está certificada como startup conforme a la Ley de Startups.
Además, para acogerse a este beneficio fiscal, se deben cumplir los siguientes requisitos:
- Límite de titularidad: La participación del inversor no puede superar el 40 % del capital social o de los derechos de voto de la empresa; este porcentaje no puede superarse ni siquiera sumándolo a las inversiones del cónyuge u otros parientes de hasta segundo grado. Solo los socios fundadores de la startup están exentos de este límite.
- Período de tenencia: Las acciones deben permanecer en la cartera del inversor durante más de tres años y menos de 12. Si el inversor vende sus acciones antes de que transcurran tres años, perderá la deducción y deberá realizar el ajuste fiscal correspondiente.
- Requisitos de la empresa: La startup debe estar constituida como sociedad anónima (SA), sociedad de responsabilidad limitada (SL) o como versión laboral de cualquiera de ellas. Además, la empresa no puede cotizar en un mercado organizado y debe desarrollar una actividad económica real con sus propios recursos humanos y materiales; en concreto, su actividad no puede consistir en la gestión de una cartera de bienes muebles o inmuebles.
- Certificación: El inversor debe obtener una certificación emitida por la propia empresa que acredite el cumplimiento de estos requisitos durante el ejercicio fiscal en el que se adquirieron las acciones.
Es importante tener en cuenta que esta deducción estatal es incompatible con otras deducciones que las distintas comunidades autónomas puedan aplicar a las mismas cantidades invertidas. Te recomendamos que revises las condiciones específicas de cada transacción con un asesor fiscal.
Financiación extranjera
La Ley de Startups elimina el requisito de obtener el número de identidad de extranjero (NIE) para las personas físicas extranjeras que deseen invertir en tu startup española. En su lugar, los inversores que no tengan la nacionalidad española y no residan en España deben solicitar electrónicamente un número de identificación fiscal (NIF).
La Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT) puede revocar el NIF si no se aporta prueba de la inversión en una startup en los seis meses siguientes a su asignación. Además, si la parte que realiza la inversión es una entidad jurídica (como una empresa extranjera), el representante que tramite el proceso debe contar ya con su propio NIF español.
Pagos fraccionados en la compra pública de innovación
La compra pública de innovación (CPI) es el proceso mediante el cual un organismo público contrata soluciones que aún no existen en el mercado, en lugar de comprar un producto que ya está disponible. Sirve como un punto de entrada natural para una startup que ofrece una solución a una necesidad no cubierta.
Los organismos públicos deben tener en cuenta las características de las startups a la hora de fijar los requisitos de elegibilidad técnicos y financieros para estos contratos (como unos ingresos mínimos o experiencia previa demostrada) para no obstaculizar su participación.
Además, cuando la ejecución del contrato pueda dividirse en fases, el organismo público debe realizar pagos parciales a medida que se completa cada fase, en lugar de abonar el importe total a la finalización de todo el proyecto. Para una startup, esto reduce la necesidad de financiar un contrato público por adelantado con sus propios recursos.
Autocartera para planes de remuneración
Cualquier startup constituida como SL puede comprar hasta el 20 % de su capital social para asignarlo a sus administradores, empleados u otros colaboradores, siempre que el objetivo sea implantar un plan de remuneración. Para ello, se deben cumplir varias condiciones:
- El sistema de remuneración debe estar previsto en los estatutos de la empresa.
- La junta general debe aprobar el plan y determinar el número máximo de participaciones que se asignarán en cada ejercicio fiscal, su valor de referencia y la duración del plan.
- Las participaciones adquiridas por la empresa deben ser desembolsadas íntegramente por sus titulares.
- La compra no puede financiarse con cargo al capital social ni a reservas que la empresa tenga prohibido distribuir.
- La autorización concedida por la junta general caduca a los cinco años; si la empresa no ha comprado las participaciones en ese período, deberá aprobar una nueva resolución.
Concesión de participaciones a empleados
Aunque no se trata de una fuente de financiación directa, las startups pueden reducir los costes de nómina pagando una parte de la remuneración de los empleados en capital de la empresa. La Ley de Startups facilita la concesión de participaciones a los empleados a través de las siguientes medidas:
- Límite de exención fiscal: El límite anterior de 12.000 € se ha elevado a 50.000 €, lo que significa que no se pagan impuestos por los primeros 50.000 € del valor de las participaciones recibidas.
- Tributación: La tributación por el importe que supere el límite de 50.000 € se puede aplazar hasta 10 años. Además, es posible aplazar el pago de impuestos hasta que las participaciones se vendan o empiecen a cotizar en bolsa.
- Flexibilidad: Se pueden conceder participaciones a los empleados sin que sea necesario que todas las transacciones tengan los mismos términos y condiciones.
Factores clave para conseguir financiación para una startup en España
El proceso para conseguir financiación varía mucho debido a la amplia gama de instrumentos de financiación disponibles en España. Por ejemplo, entender cómo conseguir financiación de capital de riesgo puede ser imperativo para una startup: según SpainCap, 408 startups españolas recibieron un total de 1100 millones de € de inversión de capital de riesgo en 2024.
Sea cual sea tu situación, existen algunas prácticas comunes que facilitan el acceso a todo tipo de financiación para startups en España:
Formar parte de un sector muy atractivo
Los inversores realizan análisis para asegurarse de que una startup tendrá éxito y generará una buena rentabilidad. En este sentido, una de las claves para conseguir financiación es, sencillamente, operar en un sector innovador, tecnológico y de gran demanda.
Según los datos compartidos por la Oficina Nacional de Emprendimiento (ONE) de España, las startups del sector de los viajes recibieron el mayor volumen de inversión en 2025, superando a los sectores fintech y de tecnología sanitaria por primera vez en varios años.
Leer detenidamente las bases de cada convocatoria
Aunque muchos programas de financiación comparten requisitos similares, e incluso proporcionan cantidades de capital comparables a las startups, las condiciones legales (como las condiciones para devolver la inyección de capital) varían de forma significativa.
La disposición adicional sexta de la Ley General de Subvenciones establece que los préstamos sin intereses o con tipos de interés inferiores a los del mercado, como los préstamos participativos de Enisa, se rigen por su propia normativa. Por lo tanto, es necesario leer detenidamente los términos y condiciones de todas las convocatorias para evitar aceptar condiciones que no sean beneficiosas para tu startup.
Negociar las condiciones
A veces resulta difícil encontrar un equilibrio entre los intereses de la startup y los incentivos del inversor. Por ello, es importante negociar unas condiciones que resulten atractivas para ambas partes, sobre todo a medio y largo plazo. Si el acuerdo conlleva una pérdida excesiva de control sobre la empresa, es aconsejable que la startup renuncie al trato y opte, en su lugar, por un instrumento de financiación diferente.
Planificar la diligencia debida con antelación
Es frecuente que la financiación se retenga hasta que se haya completado la diligencia debida. Por lo tanto, es importante que el fundador de la startup se anticipe a este proceso para poder agilizarlo, si es posible, y conseguir la inyección de capital sin demora.
Para prepararse de forma eficaz para la diligencia debida, es aconsejable preparar informes financieros precisos y transparentes, así como un análisis de mercado, de modo que las instituciones financieras puedan revisar los datos relativos a la escalabilidad y las ventajas competitivas de la startup.
Preguntas frecuentes sobre la financiación de startups en España
El contenido de este artículo tiene solo fines informativos y educativos generales y no debe interpretarse como asesoramiento legal o fiscal. Stripe no garantiza la exactitud, la integridad, la adecuación o la vigencia de la información incluida en el artículo. Busca un abogado o un asesor fiscal profesional y con licencia para ejercer en tu jurisdicción si necesitas asesoramiento para tu situación particular.