Profesionales independientes y empresarios individuales: cómo trabajar en régimen de autónomo en Alemania

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Más información 
  1. Introducción
  2. ¿Qué es un oficio?
  3. ¿Qué es una profesión liberal ejercida en régimen independiente?
    1. Diferencias en la legislación fiscal entre un profesional independiente y un empresario individual
  4. ¿Cuál es la diferencia entre un profesional liberal independiente y empresario individual?
    1. ¿Cómo puedo averiguar a qué grupo pertenezco yo?
  5. ¿Qué es una actividad combinada?
    1. ¿Profesional independiente o empresario individual?
    2. ¿Todos los «autónomos» e «independientes» son oficialmente profesionales?
  6. Profesional liberal independiente o empresario individual: ventajas e inconvenientes
  7. ¿Cómo te das de alta si quieres ser un empresario individual?
  8. ¿Cómo te das de alta si quieres ser un profesional liberal independiente?

En Alemania, el autoempleo se divide en dos categorías: los profesionales independientes y los empresarios individuales. Algunas ocupaciones son muy fáciles de clasificar como profesiones o proyectos de emprendimiento, pero la cosa se puede complicar, especialmente con perfiles más novedosos en los campos de las TI, el marketing o el coaching. En este artículo analizaremos todas esas cuestiones con la vista puesta en las profesiones que se ejercen de forma independiente, los emprendimientos individuales y el autoempleo.

¿De qué trata este artículo?

  • ¿Qué es un oficio?
  • ¿Qué es una profesión liberal ejercida en régimen independiente?
  • ¿Cuál es la diferencia entre un profesional liberal independiente y empresario individual?
  • ¿Qué es una actividad combinada?
  • Profesional liberal independiente o empresario individual: ventajas e inconvenientes
  • ¿Cómo te das de alta si quieres ser un empresario individual?
  • ¿Cómo te das de alta si quieres ser un profesional liberal independiente?

¿Qué es un oficio?

Cualquier persona que aspire a trabajar en régimen de autoempleo en cualquier ámbito de la industria, los oficios, el comercio o los negocios tendrá que registrar su actividad. En principio, todas las actividades se consideran oficios, salvo que la oficina fiscal las identifique explícitamente como actividades independientes. Ahora bien, sea cual sea el tipo de actividad, las sociedades mercantiles o empresas se clasifican automáticamente como sociedades comerciales debido a su forma jurídica, ya se trate de una GmbH o una Aktiengesellschaft (o sean una sociedad de responsabilidad limitada o una sociedad anónima).

¿Qué es una profesión liberal ejercida en régimen independiente?

Se considera que las actividades independientes como las profesiones liberales constituyen una subcategoría dentro del autoempleo. Para que se considere «independiente», esa actividad debe ser de naturaleza artística, editorial, educativa o científica. Esta es la regla de oro: para actuar como profesional independiente, es requisito indispensable asumir una responsabilidad personal para ejecutar una actividad. La responsabilidad del profesional independiente siempre recae sobre esa misma persona.

Tan solo se permite contratar a personas empleadas bajo circunstancias excepcionales, que impliquen «servicios altamente especializados», como la práctica de la medicina o la consultoría fiscal. Sin embargo, la responsabilidad de cada tarea recae sobre la figura del director de ese proyecto, porque de lo contrario, ya no se consideraría que trabajas bajo tu propia y exclusiva responsabilidad.

Los profesionales liberales independientes no se consideran comerciantes, así que no se les aplican las disposiciones del Código Mercantil alemán.

Diferencias en la legislación fiscal entre un profesional independiente y un empresario individual

Los profesionales independientes no tienen la obligación de pagar impuestos comerciales, ni de inscribirse como miembros de una cámara de comercio. Además, sus cuentas tan solo tienen la obligación de seguir las normas de contabilidad de caja. Es más simple que lo que ocurre con los empresarios individuales, ya que los profesionales independientes están exentos de una labor tan compleja como es la contabilidad por partida doble.

Cuando los beneficios de un empresario individual dedicado al comercio superan los 24.500 euros a lo largo del mismo año, debe declarar y abonar los impuestos comerciales. Además, estos negocios tienen la obligación de respetar unas disposiciones de monitorización y auditoría más severas y también aplican la contabilidad de doble entrada si las ventas superan los 600.000 euros o sus beneficios se sitúan por encima de los 60.000 euros (de acuerdo con el Artículo 141(1) del Código Tributario) dentro de un mismo año.

¿Cuál es la diferencia entre un profesional liberal independiente y empresario individual?

Se considera que tanto los profesionales independientes como los empresarios individuales son personas que trabajan en régimen de autoempleo o autónomo. Pero a veces resulta complicado distinguir entre esas dos categorías. En esencia, la diferencia radica en la cualificación profesional.

No existe unos criterios fijos para definir a los profesionales independientes. Sin embargo, la legislación que regula las asociaciones de cooperación de profesionales independientes contiene una definición que se utiliza con frecuencia:

«La denominación de profesionales independientes se suele referir a personas que, como resultado de una cualificación profesional específica o una vocación creativa, proporcionan servicios especializados de manera independiente, bajo su exclusiva responsabilidad personal y en respuesta a los intereses de un cliente y del público general».

Las ocupaciones profesionales figuran enumeradas en el catálogo de profesiones en el Artículo 18 de la Ley del Impuesto sobre la renta. De acuerdo con dicho texto, se clasifican como profesiones liberales que pueden ejercerse de forma independiente las siguientes:

  • Profesiones médicas: doctores, comadronas, practicantes, fisioterapeutas, masajistas y profesionales de la psicología con cualificación
  • Profesiones centradas en la asesoría económica, fiscal y jurídica: abogados, notarios, auditores, especialistas en consultoría fiscal y otros perfiles centrados en el asesoramiento financiero y empresarial
  • Profesiones científico-técnicas: ingenieros, arquitectos, pilotos y especialistas profesionales
  • Profesiones del mundo de la cultura y la comunicación: periodistas, traductores, intérpretes, investigadores, estudiosos, fotógrafos de prensa, profesores, maestros, artistas y escritores

El texto legal menciona con claridad «profesiones similares» al final de sus enumeraciones, con lo cual deja claro que hay otras profesiones que, aunque no figuren explícitamente en las listas, sí podrían considerarse y darse de alta para profesionales liberales independientes, siempre y cuando la oficina fiscal dé su visto bueno. Dado que el catálogo de profesiones se redactó hace unos 50 años, no recoge muchas ocupaciones novedosas. Pensemos en profesionales del diseño web, coaches que trabajan por Internet y especialistas en marketing o IT. Generalmente, no encuentran problemas para darse de alta, aunque sus profesiones no figuren todavía en esa lista.

Por otra parte, los perfiles del empresariado individual incluyen las siguientes actividades económicas:

  • Alojamiento, hostelería y cátering
  • Producción industrial
  • Comercio minorista y al por mayor
  • Labores manuales, de artesanía y similares, exceptuando las vocaciones artísticas
  • Servicios domésticos para el hogar (limpieza, reparaciones, etc.)
  • Representantes, intermediarios y agentes comerciales
  • Asesoría financiera y patrimonial

¿Cómo puedo averiguar a qué grupo pertenezco yo?

Si sabes a ciencia cierta si debes darte de alta como profesional independiente o como empresario (o empresaria) individual, quizás te ayude plantearte estas cuestiones:

  • ¿La actividad que desarrollas está ligada a labores manuales, al sector comercial o al sector industrial? Si la respuesta es afirmativa, tu figura es la de empresario individual.
  • ¿Prestas tus servicios en persona y bajo tu propia y exclusiva responsabilidad? Si la respuesta es negativa, tu figura es la de empresario individual.
  • ¿El servicio que prestas contiene un elemento intelectual/mental (incluidos servicios de planificación, asesoramiento, educación y artísticos)? Si la respuesta es afirmativa, quizás encajes como profesional independiente. Si la respuesta es negativa, tu figura es la de empresario individual. Si proporcionas servicios intelectuales/mentales y también vendes productos físicos, entonces tu ocupación se clasifica como una actividad combinada y generalmente, se considera que eres un empresario individual.

Si tienes dudas acerca de si darte de alta como profesional independiente o empresario/a individual, consulta a especialistas en asesoría fiscal o directamente a la oficina fiscal.

¿Qué es una actividad combinada?

Un ejemplo claro de actividad combinada sería un coach por Internet, que como producto vende cursos en línea y también asesora a sus clientes de forma individualizada. Aunque comercializar esos cursos se consideraría propio de un empresario individual, la labor de consultoría personal se consideraría propia de un profesional independiente.

Se distingue entre actividades combinadas separables y actividades combinadas inseparables. Un ejemplo de actividad combinada separable sería alguien que gestiona un alojamiento para huéspedes (empresario individual) pero además se dedica a escribir novelas (profesional liberal independiente). No existe conexión alguna entre esas dos actividades. Por lo tanto, los beneficios respectivos que resulten de ellas se pueden declarar por separado a efectos de impuestos. Los impuestos comerciales tan solo se abonan por los beneficios generados por actividades comerciales. Sin embargo, para ello existe un requisito previo, que es la contabilidad por separado y contar con cuentas bancarias diferentes, que impongan una separación espacial de las actividades.

Precisamente esto es lo que no sucede cuando las actividades combinadas son inseparables. Se consideran como tales actividades que son mutuamente dependientes o bien aquellas que persigan un mismo fin.

Por ejemplo, pensemos en un diseñador de interiores que no se limita a idear conceptos para espacios interiores (profesional liberal independiente) sino que además se encarga de la instalación y los ajustes (empresaria individual). Ambas actividades están ligadas económicamente y por su contenido esencial, existe una relación de dependencia mutua entre las dos. Como resultado, no es posible separarlas para propósitos fiscales. Si la mayor parte de los beneficios proceden de la actividad como empresaria individual, la actividad debería darse de alta dentro de esa categoría.

Otro ejemplo sería un óptico (profesional liberal independiente) que también venda lentes de contacto, gafas y accesorios en su propia consulta (empresario individual). Si la mayor parte de sus beneficios proceden de la consulta y su labor de diagnóstico y tratamiento, debería considerarse un profesional independiente.

En el caso de las sociedades de otros tipos que existen en Alemania (OHG, KG, GbR), se aplica la «teoría de recalificación de los beneficios». Cuando una sociedad empresarial desarrolla tanto actividades propias de un empresario individual como de un profesional independiente, siempre se clasifica bajo el primer epígrafe.

¿Profesional independiente o empresario individual?

Dado que los propietarios de pequeñas empresas no pagan impuestos comerciales, tampoco tienen la obligación de respetar la contabilidad por partida doble y asumen la responsabilidad personalmente, tampoco supone una gran diferencia que su actividad esté dada de alta como empresario individual o como profesional independiente. Esta norma se aplica siempre y cuando se prevea que la actividad no genere unas ventas por debajo de cierto límite, que está fijado en 22.000 euros anuales para las pequeñas empresas. Si se espera que los beneficios superen dicho límite, lo primero que debe hacer la persona responsable del negocio es comprobar si se le considera un empresario individual o un profesional independiente y actuar en consecuencia.

¿Todos los «autónomos» e «independientes» son oficialmente profesionales?

En Alemania se utilizan los términos «Freiberufler» (profesional liberal independiente) y «Freelancer» o «Freier Mitarbeiter/Freie Miterbeiterin», (trabajador autónomo o independiente) como si fuesen sinónimos. Sin embargo, el término «Freiberufler» se refiere específicamente a ciertas ocupaciones, mientras que el término «Freelancer» tan solo describe el estado laboral.

Los «Freie Mitarbeiter» no son personas empleadas a sueldo de una empresa, sino que trabajan para empresas con las que firman contratos individuales, por obra y servicio, por así decirlo. O sea, que para cada proyecto se acuerda un «contrato de freelance» específico.

Estas personas deben darse de alta en la oficina fiscal para que quede registrado que trabajan como autónomas. Sin embargo, darse de alta como profesional independiente o empresario individual no depende del término «Freelancer» en Alemania.

Profesional liberal independiente o empresario individual: ventajas e inconvenientes

Hay ciertas ocupaciones, como sucede con médicos o asesores fiscales, para las que está prohibido realizar su actividad como empresarios individuales. Esos perfiles deben trabajar como profesionales independientes y es obligatorio que se den de alta bajo esa figura.

Pero la situación en ámbitos como el diseño, la mentoría o el marketing (por poner varios ejemplos) es muy diferente. En ese contexto, se dan muchos casos en los que sería posible dar de alta la actividad como empresario individual o como profesional independiente, según el alcance del negocio. Para tomar la decisión correcta, lo mejor es analizar las ventajas e inconvenientes de cada opción.

Si nos fijamos en la figura de profesional independiente, su ventaja estrella es que está exenta del impuesto comercial. Además, se permite que trabaje con contabilidad de caja, un método más sencillo que la contabilidad por partida doble. Sin embargo, también tiene sus limitaciones: si quiere contratar empleados, es indispensable que continúe realizando su actividad profesional bajo su exclusiva responsabilidad personal. Por tanto, esta figura excluye la posibilidad de recurrir a la externalización. También cabe señalar que vender productos (tanto físicos como de carácter digital, como podrían ser cursillos en línea) no se considera una actividad de profesional independiente.

Para vender productos, delegar responsabilidades en personas empleadas y fundar empresas o sociedades de responsabilidad limitada, es imprescindible darse de alta como empresario.

¿Cómo te das de alta si quieres ser un empresario individual?

Para darte de alta como empresario individual, primero debes registrar tu actividad ante la autoridad local (municipal). En la actualidad, normalmente se puede descargar el formulario para ello del sitio web correspondiente. Pero naturalmente, también puedes acudir a las oficinas municipales personalmente.

Darse de alta para ejercer una actividad comercial o empresarial cuesta entre 20 y 60 euros; la tarifa varía según la región o land. Además del formulario de alta debidamente cumplimentado y una copia de tu documento de identificación persona, tal vez tengas que presentar también un certificado de buena conducta, una licencia que te habilite para desempeñar esa actividad (por ejemplo, un título universitario o un diploma de oficial en ciertas profesiones) u otra documentación semejante.

En cuanto recibas la licencia de actividad, la oficina fiscal emitirá una solicitud para que cumplimentes un formulario de cara a la declaración y el pago de impuestos. No obstante, lo más recomendable no es esperar, sino tomar la iniciativa y remitir ese formulario fiscal inmediatamente después de dar de alta la actividad. Así evitarás retrasos. A continuación, la oficina fiscal te facilitará tu número de identificación fiscal y también tu número de identificación correspondiente al impuesto sobre el valor añadido (IVA), que te entregará la Oficina fiscal central federal (BZSt), siempre y cuando lo hayas pedido.

¿Cómo te das de alta si quieres ser un profesional liberal independiente?

Si quieres trabajar como profesional independiente, no es necesario que te des de alta como empresario individual; tan solo tendrás que rellenar el formulario fiscal para la oficina fiscal. Una vez cumplido ese trámite, recibirás el número de identificación fiscal de esa misma oficina fiscal. También se te asignará un número de identificación correspondiente al impuesto sobre el valor añadido (IVA), que te entregará la Oficina fiscal central federal (BZSt), siempre y cuando lo hayas pedido.

Además, la oficina fiscal comprobará si la actividad que desempeñas se considera una profesión independiente y si es obligatorio que formes parte de una asociación o colegio profesional. En los casos en que sea necesario, la oficina fiscal exigirá que la persona solicitante remita pruebas documentales de su formación y cualificación para presentarlas a la asociación o colegio correspondiente.

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