Los pagos con tarjeta son una parte fundamental de las transacciones comerciales diarias en Suecia, y las tarjetas de débito, en particular, representan la mayor parte de los pagos. Por ello, muchas empresas suecas deben lidiar con las comisiones de las tarjetas, que influyen en los márgenes, las decisiones sobre precios y los métodos de pago que aceptan.
En esta guía, se explica cómo se estructuran las comisiones de tarjetas en Suecia en diferentes tipos de pago y cómo las empresas pueden gestionarlas de manera más eficaz a medida que crecen.
¿Qué contiene este artículo?
- ¿Qué son las comisiones de tarjetas en Suecia?
- ¿Por qué son importantes las comisiones de tarjetas para las empresas en Suecia?
- ¿Cómo se estructuran las comisiones de tarjetas en las diferentes opciones de pago en Suecia?
- Lo que hay que tener en cuenta a la hora de elegir redes de tarjetas y métodos de pago
- Cómo gestionar y reducir los costos de pago relacionados con las tarjetas
- Cómo puede ayudar Stripe Payments
¿Qué son las comisiones de tarjetas en Suecia?
Una comisión de tarjeta es el costo que paga una empresa cada vez que un cliente utiliza una tarjeta de débito o crédito. Se deduce una pequeña parte de cada venta a fin de cubrir los sistemas que permiten el pago, incluidos el banco del titular de la tarjeta y el procesador de pagos. Esos costos suelen incluirse en un porcentaje de la transacción más una pequeña comisión fija. Para muchas empresas suecas, la comisión total que se paga a un proveedor de servicios de pago oscila entre el 1 % y el 3 %, más un par de coronas por pago, según el tipo de tarjeta y la configuración.
Las comisiones de tarjetas suelen incluir tres componentes principales:
Tasas de intercambio, que van al banco del cliente
Comisiones de red, que van a las redes de tarjetas
Comisiones de procesamiento, que van al proveedor que se encarga de la autorización, la seguridad y la acreditación de fondos
¿Por qué son importantes las comisiones de tarjetas para las empresas en Suecia?
En Suecia, los pagos con tarjeta están en el centro del comercio cotidiano. Si bien son un costo pequeño por transacción, aumentan con los ingresos. Como resultado, estas comisiones influyen en muchas decisiones empresariales.
Esto sucede de la siguiente manera:
Reducen directamente los márgenes: cada pago con tarjeta supone un porcentaje de la venta. Cuando la mayoría de las ventas se realizan con tarjeta, esos porcentajes pueden representar una parte significativa de los ingresos totales.
Por lo general, no se pueden transferir a los clientes: las normas de la Unión Europea (UE) prohíben los recargos en la mayoría de los pagos con tarjeta de consumo, por lo que las empresas absorben el costo o lo incluyen en el precio en lugar de detallarlo en la confirmación de compra.
Dan forma a la estrategia de precios: debido a que las comisiones están integradas en los costos operativos, muchas empresas fijan el precio de sus productos teniendo en cuenta las comisiones por uso de tarjetas y distribuyen el costo entre todas las ventas.
Influyen en los montos mínimos de las transacciones: las comisiones fijas por transacción encarecen desproporcionadamente las compras muy pequeñas. Esta es una de las razones por las que las microempresas a veces evitan las tarjetas u orientan a los clientes a métodos de pago alternativos.
Influyen en las decisiones de aceptación de pagos: las comisiones más altas en ciertos tipos de tarjetas pueden influir en cuáles acepta o fomenta activamente una empresa.
Influyen en la expansión transfronteriza y en línea: las tarjetas internacionales y las transacciones de comercio electrónico suelen tener un costo más elevado, lo que significa que la expansión a nuevos mercados puede aumentar los costos promedio de los pagos.
Aumentan con el crecimiento: a medida que aumenta el volumen de transacciones, también aumentan las comisiones de las tarjetas, lo que convierte a los pagos en un centro de costos estratégico en lugar de un gasto secundario.
¿Cómo se estructuran las comisiones de tarjetas en las diferentes opciones de pago en Suecia?
En Suecia, las comisiones varían según el tipo de tarjeta y la forma en que se inicia el pago. Las empresas suelen pagar costos muy diferentes por transacciones que, por lo demás, son similares.
Funcionan de la siguiente manera:
Pagos con tarjeta de débito: por lo general, estas son las transacciones con tarjeta más económicas para las empresas suecas. Las normas de la UE limitan las tasas de intercambio de las tarjetas de débito de consumo al 0.2 %. Debido a que las tarjetas de débito suecas ya eran económicas antes de la regulación, las comisiones totales suelen ser mucho más bajas que las de otros mercados.
Pagos con tarjeta de crédito: las tarjetas de crédito conllevan costos ligeramente más elevados, con un límite máximo de tasa de intercambio del 0.3 % para las tarjetas de consumo.
Tarjetas corporativas y comerciales: estas tarjetas no están cubiertas por los límites de tasa de intercambio de la UE. Las comisiones pueden ser mucho más elevadas, por lo que los pagos realizados con tarjetas emitidas por empresas o tarjetas prémium suelen ser valores atípicos en los extractos bancarios.
Tarjetas emitidas fuera de la UE: las tarjetas no europeas suelen tener tasas de intercambio más elevadas y comisiones de red adicionales.
Pagos con carteras digitales: los pagos que se realizan a través de carteras digitales, como Apple Pay o Google Pay, utilizan la red de tarjetas subyacente. Desde el punto de vista de las comisiones, se tratan igual que una tarjeta de débito o crédito física.
Los reguladores de la UE controlan de forma periódica los límites de intercambio y las comisiones de las redes de tarjetas, lo que significa que el marco normativo sobre los costos de las tarjetas podría cambiar.
Lo que hay que tener en cuenta a la hora de elegir redes de tarjetas y métodos de pago
Cada método de pago tiene una combinación diferente de costos, cobertura y expectativas de los clientes. La normativa sueca exige que los procesos de compra en línea presenten las opciones de pago directo antes que las basadas en crédito.
A partir de allí, las empresas suecas sopesan los siguientes factores a la hora de decidir qué métodos de pago utilizar:
Costo por transacción: Visa y Mastercard son relativamente económicas, mientras que las tarjetas fuera del marco de límites máximos de la UE (por ejemplo, tarjetas corporativas o prémium) pueden costar mucho más por transacción. Swish, un sistema de pago móvil sueco, suele tener comisiones por transacción más bajas que las tarjetas de crédito, pero solo funciona para clientes con cuentas bancarias suecas.
Acceso de clientes: las tarjetas funcionan para turistas, clientes internacionales y comercio electrónico transfronterizo. Los métodos locales como Swish son más baratos, pero están limitados geográficamente.
Plazo de acreditación de fondos: las opciones de compra ahora, paga después y la facturación pueden aumentar la conversión y el tamaño de los pedidos para muchas empresas. Sin embargo, conllevan comisiones más elevadas y plazos de acreditación de fondos más largos.
Velocidad de confirmación de compra: las tarjetas y las carteras digitales permiten procesos de pago rápidos y familiares. Otros métodos de pago pueden introducir pasos adicionales que pueden perjudicar la conversión.
Cómo gestionar y reducir los costos de pago relacionados con las tarjetas
Las empresas que mejor gestionan las comisiones de tarjetas tratan los pagos como un sistema a perfeccionar. Esto significa monitorear los costos, tomar decisiones estratégicas y probar diferentes opciones para ver cómo afectan los costos.
Como titular de una empresa, esto es lo que puedes hacer:
Realiza un seguimiento de los costos efectivos de pago: considera las comisiones totales como un porcentaje de los ingresos para ayudarte a entender cuánto cuestan realmente los pagos.
Comprende tu combinación de tarjetas: controla cuánto volumen proviene de las tarjetas de débito, crédito, corporativas e internacionales. Los cambios en el comportamiento de los clientes pueden modificar los costos de forma sustancial.
Negocia a medida que crece el volumen: a medida que aumenta el número de transacciones, las tarifas a menudo se vuelven flexibles. Muchos proveedores ofrecen tarifas personalizadas o escalonadas para un mayor rendimiento.
Ofrece alternativas de menor costo: incluir opciones como Swish o pagos bancarios directos ofrece a tus clientes más opciones y, naturalmente, reduce el volumen de las tarjetas con comisiones más elevadas.
Diseña tu proceso de compra intencionadamente: el orden y la visibilidad de los métodos de pago pueden influir en la elección de los clientes.
Reduce las disputas y los pagos fallidos: una autenticación sólida, flujos de reembolso claros y un servicio de soporte receptivo te ayudan a evitar las comisiones por contracargos y el trabajo administrativo adicional.
Consolida tu infraestructura de pagos: el uso de una sola plataforma para tarjetas y métodos de pago locales simplifica la elaboración de informes, reduce los errores y mejora la visibilidad de los costos.
A medida que cambien las normativas, las preferencias de los clientes y los volúmenes de transacciones, deberás revisar los costos de pago al igual que cualquier otro gasto estratégico.
Cómo puede ayudar Stripe Payments
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El contenido de este artículo tiene solo fines informativos y educativos generales y no debe interpretarse como asesoramiento legal o fiscal. Stripe no garantiza la exactitud, la integridad, adecuación o vigencia de la información incluida en el artículo. Si necesitas asistencia para tu situación particular, te recomendamos consultar a un abogado o un contador competente con licencia para ejercer en tu jurisdicción.